Efesios 3
Biblia del Peregrino (1993) ›1Con esa finalidad yo, Pablo, soy a favor vuestro, los paganos, el prisionero por el Mesías [Jesús .
2Pues estáis informados de lo que ha dispuesto de mí la gracia de Dios para provecho vuestro, a saber,
3que se me ha dado a conocer el secreto, como os escribí hace poco.
4Leed mi carta y podréis apreciar cómo entiendo el misterio del Mesías:
5en las generaciones pasadas no se dio a conocer a los hombres; ahora, en cambio, se ha revelado a sus santos apóstoles y profetas inspirados.
6Consiste en esto: que por medio de la Buena Noticia los paganos comparten la herencia y las promesas del Mesías Jesús, y son miembros del mismo cuerpo.
7Y yo soy su ministro por don de la gracia de Dios, otorgada según la eficacia de su poder.
8A mí, el último de los consagrados, me han concedido esta gracia: anunciar a los paganos la Buena Noticia, la riqueza insondable del Mesías
9y hacer luz sobre el secreto que Dios, Creador del universo, se guardaba desde antiguo.
10De ese modo ahora en la Iglesia se manifestará a las autoridades y potestades celestes la multiforme sabiduría de Dios,
11según el antiguo proyecto realizado en el Mesías Jesús Señor nuestro.
12Por él y con la confianza que da la fe en él, tenemos libre acceso.
13Así pues os pido que no os desaniméis ante lo que sufro por vosotros, pues redunda en gloria vuestra.
14Por eso doblo las rodillas ante el Padre,
15de quien toma nombre toda familia en cielo y tierra,
16para que os conceda por la riqueza de su gloria fortaleceros internamente con el Espíritu,
17que por la fe resida el Mesías en vuestro corazón, que estéis arraigados y cimentados en el amor,
18de modo que logréis comprender, junto con todos los consagrados, la anchura y longitud y altura y profundidad,
19y conocer el amor del Mesías, que supera todo conocimiento. Así os llenaréis del todo de la plenitud de Dios.
20El que, actuando eficazmente en nosotros, puede realizar muchísimo más de lo que pedimos o pensamos
21reciba de la Iglesia y del Mesías Jesús la gloria en todas las generaciones por los siglos de los siglos. Amén.