Eclesiástico (Sirácide) 6
Biblia del Peregrino (1993) ›1Pues ganarás mala fama, baldón y afrenta: de hombre perverso y chismoso.
2No caigas víctima de tu pasión, pues excitará sus fuerzas contra ti,
3comerá tus hojas, arrancará tus frutos y te dejará como árbol seco;
4la pasión violenta destruye a su amo y lo hace el hazmerreír de su enemigo.
5Una voz suave aumenta los amigos, unos labios amables, los saludos.
6Sean muchos los que te saludan, pero confidente, uno entre mil;
7si adquieres un amigo, hazlo con tiento, no te fíes enseguida de él;
8porque hay amigos de un momento que no duran en tiempo de peligro;
9hay amigos que se vuelven enemigos y te afrentan descubriendo tus riñas;
10hay amigos que acompañan en la mesa y no aparecen a la hora de la desgracia;
11cuando te va bien, están contigo; cuando te va mal, huyen de ti;
12si te alcanza la desgracia, te dan la espalda y se esconden de tu vista.
13Apártate de tu enemigo y sé cauto con tus amigos.
14El amigo fiel es refugio seguro; quien lo encuentra, encuentra un tesoro;
15un amigo fiel no tiene precio ni se puede pagar su valor;
16un amigo fiel es remedio de vida: quien respeta al Señor lo consigue;
17quien respeta al Señor consolida su amistad, porque su amigo será como sea él.
18Hijo mío, desde la juventud acepta la instrucción, y hasta en la vejez te encontrarás con sabiduría.
19Acércate a ella como quien ara y siega, esperando abundante cosecha; cultivándola trabajarás un poco, y mañana comerás sus frutos.
20Al necio le resulta fatigosa, y el insensato no puede con ella;
21lo oprime como piedra pesada, no tarda en sacudírsela.
22Porque la instrucción es como su nombre indica: no se manifiesta a todos.
23Escucha, hijo mío, mi opinión y no rechaces mi consejo:
24mete los pies en sus cadenas y ofrece el cuello a su yugo,
25arrima el hombro para cargar con ella y no te irrites con sus ataduras;
26con toda el alma acude a ella, con todas tus fuerzas sigue sus caminos;
27rastréala, búscala y la alcanzarás; cuando la poseas, ya no la sueltes;
28al fin alcanzarás su descanso, y se te convertirá en placer;
29sus cadenas serán tu protección; sus ataduras, traje de gala;
30su yugo, joya de oro; sus correas, cintas de púrpura;
31como traje de gala la llevarás, te la ceñirás como corona festiva.
32Si quieres, hijo mío, llegarás a sabio; si te lo propones, llegarás a sagaz;
33si te gusta escuchar, aprenderás; si prestas oído, te instruirás.
34Asiste a la reunión de los ancianos, y si hay uno sabio, pégate a él;
35procura escuchar toda clase de explicaciones, no se te escape un proverbio sensato;
36observa quién es inteligente, y madruga para visitarlo, que tus pies desgasten sus umbrales.
37Reflexiona sobre el respeto del Altísimo y medita sin cesar sus mandamientos: él te dará la inteligencia y según tus deseos te hará sabio.