Eclesiástico (Sirácide) 49
Biblia del Peregrino (1993) ›1El nombre de JOSÍAS es incienso aromático, mezclado por un maestro perfumista, su recuerdo es miel dulce al paladar o música en el banquete,
2porque siguió el buen camino para convertir al pueblo (TH: porque sufrió por nuestra conversión) y acabó con la abominación de los ídolos;
3se entregó a Dios de todo corazón y en tiempos violentos fue compasivo;
4excepto David, Ezequías y Josías, todos se pervirtieron, los reyes de Judá abandonaron la ley del Altísimo hasta el final.
5Por eso entregó su poder a otros y su honor a un pueblo extranjero,
6que incendió la Ciudad Santa y asoló sus calles.
7JEREMÍAS lo anunció, cuando lo maltrataron; creado profeta en el vientre materno, para arrancar y arrasar y demoler, para edificar y plantar y consolidar.
8EZEQUIEL tuvo una visión de la gloria que se le mostró sobre el carro de querubines (TH: EZEQUIEL tuvo una visión y describió los diferentes seres del carro).
9se acordó de sus enemigos en la tormenta para favorecer a los que se mantienen en el buen camino (TH: También mencionó a JOB, que se mantuvo en el camino justo).
10También los DOCE PROFETAS, ¡florezcan sus huesos en la tumba!, ellos confortaron a Jacob y lo salvaron con firme esperanza.
11Que grande fue ZOROBABEL, anillo de sello en la diestra de Dios.
12Y lo mismo JESÚS, hijo de Yosedec, en cuyos días se construyó el altar, se reedificó el templo santo destinado a gloria eterna.
13NEHEMÍAS, nombre glorioso; él reconstruyó nuestras ruinas, reparó los muros derruidos, colocando puertas y cerrojos.
14Pocos en el mundo como HENOC, también él arrebatado en persona.
15No ha nacido varón como JOSÉ, guía de sus hermanos, apoyo de su pueblo, y sus restos fueron sepultados.
16SEM y SET, respetados por los hombres, pero a todos supera la gloria de ADÁN.