Eclesiástico (Sirácide) 47
Biblia del Peregrino (1993) ›1Después de él surgió NATÁN, que profetizó en tiempos de David (TH: que estuvo al servicio de David);
2como la grasa se escoge de la ofrenda, DAVID de Israel es el mejor.
3Jugaba con leones como con cabritos, y con osos como con corderillos;
4siendo un muchacho mató a un gigante, removiendo la afrenta del pueblo, cuando su mano hizo girar la honda, y derribó el orgullo de Goliat.
5Invocó al Dios Altísimo, quien fortaleció su diestra para eliminar al poderoso guerrero y restaurar el honor de su pueblo.
6Y así lo glorificaron por sus diez mil, lo alabaron en las bendiciones del Señor ofreciéndole una corona de gloria (TH: Por eso le cantaban las mozas alabándolo por sus diez mil; ya coronado, peleó y humilló a los enemigos de alrededor.)
7Derrotó a sus enemigos vecinos, derrotó a los filisteos hostiles, quebrantando su poder hasta hoy.
8De todas sus empresas daba gracias alabando la gloria del Dios Altísimo; de todo corazón amó a su Creador, entonando salmos cada día;
9trajo instrumentos para servicio del altar y compuso música para ello;
10celebró fiestas solemnes y ordenó el ciclo de las solemnidades; cuando, de madrugada, alababa el Nombre del Santo resonaba el júbilo de las ceremonias.
11El Señor perdonó su delito y exaltó su poder para siempre, le confirió el poder real y afianzó su trono en Jerusalén.
12Por sus méritos le sucedió un hijo prudente que vivió en paz:
13SALOMÓN, rey en tiempos tranquilos, porque Dios pacificó sus fronteras; construyó un templo en su honor y fundó un santuario perpetuo.
14¡Qué sabio eras en tu juventud, rebosando doctrina como un río (TH: como el Nilo)!
15Tu saber cubría la tierra, y la llenaste de dichos enigmáticos (TH: con tu canto sublime);
16tu fama llegaba hasta tierras lejanas y fuiste estimado por tu paz.
17De tus cantos, proverbios, enigmas y sentencias los pueblos quedaban pasmados.
18En nombre del Señor Dios que se invoca sobre Israel, amontonaste oro como hierro y acumulabas plata como plomo; (TH: Te llamaban con el nombre glorioso que se invoca sobre Israel, pero amontonaste...),
19entregaste a mujeres tus muslos dándoles poder sobre tu cuerpo,
20Echaste una mancha en tu honor e infamia sobre tu linaje (TH: sobre tu lecho), atrayendo la ira sobre tus descendientes y desgracias por tu locura (TH: sobre tu tálamo).
21Pues el pueblo se escindió en dos partes con la usurpación del reino de Efraín.
22Pero Dios no retiró su lealtad ni dejó de cumplir sus promesas; no aniquila la prole de sus escogidos ni destruye la estirpe de sus amigos, sino que dejó un resto a Jacob y a David una cepa de su linaje.
23Salomón descansó con sus padres y dejó por sucesor a uno de sus hijos: rico en locura y falto de juicio, ROBOAM, que con su política hizo amotinarse al pueblo.
24JEROBOAM HIJO DE NABAT hizo pecar a Israel y fue un escándalo para Efraín; sus pecados fueron tan enormes que les hicieron perder la tierra. que lo condujo al destierro; enorme fue su pecado, se entregó a toda maldad.
25Se entregaron a toda clase de maldades, hasta que el castigo vino sobre ellos.