Eclesiástico (Sirácide) 42
Biblia del Peregrino (1993) ›1Pero de lo siguiente no te avergüences ni peques por respetos humanos:
2de la ley y mandatos del Altísimo, de absolver al acusado inocente,
3de ajustar cuentas con el socio o el amo, de repartir una herencia o propiedad,
4de exactitud en pesas y balanzas, (TH +: de pesas y medidas controladas), de obtener grandes y pequeñas ganancias,
5de ganar comerciando con viajantes, de educar con rigor a un hijo, de tundir los lomos a un mal siervo,
6de encerrar a la mujer infiel, de echar llave donde hay manos sueltas,
7de contar bien un depósito, de anotar lo que das o recibes,
8de corregir al necio y al inexperto y al viejo que se aconseja con prostitutas. Así serás verdaderamente prudente y serás estimado de todos.
9Una hija es tesoro engañoso para su padre, le quita el sueño por la preocupación: si es joven, no se le quede en casa; si casada, no se la repudien;
10si doncella, no se la seduzcan; si casada, no sea infiel; en la casa paterna, no quede encinta; en casa del marido, no quede estéril.
11Vigila a tu hija doncella, para que no te acarree mala fama, comentarios de la ciudad, desprecio de la gente y burlas de los que se reúnen en la plaza. Donde ella vive no haya una reja ni miradores a los accesos en torno.
12No exhiba su belleza ante cualquier hombre ni trate familiarmente con las mujeres;
13porque del vestido sale la polilla y de una mujer la maldad de otra.
14Mejor es la dureza del marido que la indulgencia de la mujer, la de mala fama trae infamia a la casa.
15Voy a recordar las obras de Dios y a contar lo que he visto: por la Palabra de Dios son creadas y de su voluntad reciben su tarea.
16El sol sale mostrándose a todos, la gloria del Señor llena todas sus obras.
17Aun los santos de Dios no bastaron para contar las maravillas del Señor. Dios fortaleció sus ejércitos, para que estén firmes en presencia de su gloria.
18Sondea el Abismo y el corazón, penetra todas sus tramas, porque el Altísimo posee toda la ciencia y observa los signos perpetuos.
19declara el pasado y el futuro y revela los misterios escondidos.
20No se le oculta ningún pensamiento ni se le escapa palabra alguna.
21Ha establecido el poder de su sabiduría, es el único desde la eternidad; no puede crecer ni menguar ni le hace falta un maestro.
22¡Qué amables son todas tus obras!, y eso que no vemos más que una chispa.
23Todas viven y duran eternamente y obedecen en todas sus funciones.
24Todas difieren unas de otras, y no ha hecho ninguna inútil.
25Todas son a cuál más bella: ¿quién se saciará de contemplar su hermosura?