Eclesiástico (Sirácide) 11
Biblia del Peregrino (1993) ›1Pobre sensato lleva alta la cabeza y se sentará entre los nobles.
2No alabes a un hombre por su nobleza ni lo desprecies por su aspecto:
3la abeja es la menor entre los que vuelan, pero su cosecha es la más escogida.
4No presumas de la capa que llevas ni te enorgullezcas cuando te honran (TH: No te rías de la capa gastada ni te burles de pesares cotidianos), porque las obras del Señor son admirables y sus acciones, inexplicables para los hombres.
5Muchos miserables se han sentado en tronos y quien no se pensaba ciñó diadema;
6muchos jefes fueron abatidos y también nobles cayeron en poder de otros.
7Antes de averiguar, no critiques; examina primero y después juzgarás.
8(TH: Hijo mío) no respondas antes de escuchar y no interrumpas el discurso del otro;
9en cosas sin importancia no te entretengas ni te metas en pleito de arrogantes.
10Hijo mío, no multipliques tus ocupaciones, que si lo haces no saldrás bien parado; aunque corras, no llegarás; aunque huyas no escaparás; (TH:: Hijo mío, si no corres, no llegarás; si no buscas, no encontrarás).
11Hay quien trabaja y suda y corre, y con todo llega tarde;
12otro es pobre y vagabundo, falto de todo y sobrado de miseria, pero el Señor se fija en él para bien y lo levanta de la basura,
13le hace levantar la cabeza, y muchos se asombran al verlo.
14Bien y mal, vida y muerte, pobreza y riqueza vienen del Señor.
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17El don del Señor es para el justo, y su favor asegura el éxito.
18Uno se hace rico a fuerza de privaciones, y le toca esta recompensa;
19cuando dice: "Ahora puedo descansar, ahora comeré de mis pensiones", no sabe cuánto pasará hasta que lo deje a otro y muera.
20Cumple tu deber, ocúpate de él, envejece en tu tarea;
21no admires a los malhechores, espera en el Señor y aguarda su luz; porque el Señor puede juzgar oportuno enriquecer en un instante al pobre.
22La bendición del Señor es la suerte del justo, y a su tiempo florece su esperanza.
23No digas: "He despachado mis asuntos, y ahora, ¿qué me queda?"
24No digas: "Ya tengo bastante, ¿qué mal me puede suceder?"
25Un día dichoso hace olvidar la desgracia, un día desgraciado hace olvidar la dicha;
26fácil es para Dios, a la hora de la muerte, pagar al hombre su conducta.
27Un mal momento hace olvidar los placeres; el fin del hombre declara quién es.
28(TH +: No declares dichoso a nadie antes de informarte: su desenlace mostrará si es dichoso); antes de que muera, no declares dichoso a nadie; en el desenlace se conoce el hombre.
29No metas en tu casa a cualquiera: el vendedor ambulante sabe muchas mañas. TH +: Como cesta llena de pájaros están sus casas llenas de fraudes.)
30Como pájaro encerrado en la cesta es el corazón soberbio: acecha como espía tu caída. (TH +: Cuántos son los delitos del codicioso: como mastín devora una casa. Es violento el codicioso: llega y pone pleito a todos los bienes. El vendedor ambulante, como un oso, acecha la casa de los insolentes, como espía busca un punto desguarnecido.)
31Está al acecho convirtiendo el bien en mal y ve defectos en las virtudes (TH: cuenta falsedades de tus riquezas).
32Una chispa enciende muchos carbones; el malvado acecha para matar.
33Guárdate del malo, que engendra males y te echará una infamia perpetua;
34el vecino desconocido desviará tu conducta y te enajenará de tus familiares. (TH: no te juntes con el malvado, que torcerá tu camino y te apartará de tus parientes.)