Deuteronomio 23
Biblia del Peregrino (1993) ›1No tomará nadie a la mujer de su padre, no descubrirá lo que es de su padre.
2No se admite en la asamblea del Señor a quien tenga los testículos machacados o haya sido castrado.
3No se admite en la asamblea del Señor ningún bastardo; no se admite en la asamblea del Señor hasta la décima generación.
4No se admiten en la asamblea del Señor amonitas ni moabitas; no se admiten en la asamblea del Señor ni aun en la décima generación.
5Porque no te salieron al encuentro con pan y agua cuando ibas de camino al salir de Egipto, y porque contrataron para que te maldijera a Balaán, hijo de Beor, de Petor, en Mesopotamia,
6aunque el Señor, tu Dios, no hizo caso a Balaán; el Señor, tu Dios, cambió la maldición en bendición, porque el Señor, tu Dios, te amaba.
7No busques su paz ni su amistad mientras vivas.
8No consideres abominables a los edomitas, que son hermanos tuyos. No consideres abominables a los egipcios, porque fuiste inmigrante en su tierra,
9sus descendientes en la tercera generación serán admitidos en la asamblea del Señor.
10Cuando estés acampado frente al enemigo, guárdate de toda clase de maldad.
11Si uno de los tuyos queda impuro por polución nocturna, saldrá fuera del campamento y no volverá;
12al atardecer, se bañará, y al ponerse el sol volverá al campamento.
13Tendrás un lugar fuera del campamento para tus necesidades
14y llevarás en tu equipo una estaca. Cuando salgas a hacer tus necesidades, harás con ella un hoyo y al final taparás los excrementos.
15Porque el Señor, tu Dios, anda por el campamento para darte la victoria y entregarte el enemigo; tu campamento ha de estar santo, para que el Señor no vea nada vergonzoso y no se aparte de ti.
16Si un esclavo se escapa y se refugia en tu casa, no lo entregues a su amo;
17se quedará contigo, entre los tuyos, en el lugar que elija en una de tus ciudades, donde mejor le parezca, y no lo explotes.
18No habrá prostitutas sagradas entre las israelitas ni prostitutos sagrados entre los israelitas.
19No entregarás a la casa del Señor, en cumplimiento de un voto, paga de prostituta ni salario de prostituto, porque los dos son abominables para el Señor, tu Dios.
20No cargues intereses a tu hermano: ni sobre el dinero, ni sobre alimentos, ni sobre cualquier préstamo.
21Podrás cargar intereses a los extraños, pero no a tu hermano, para que el Señor, tu Dios, te bendiga en todas tus empresas, en la tierra adonde vas para tomarla en posesión.
22Si ofreces un voto al Señor, tu Dios, no demores su cumplimiento, porque el Señor, tu Dios, te lo reclamará y cargarás con un pecado.
23Si te abstienes de hacer votos, no pecas.
24Pero lo que profieran tus labios has de cumplirlo, ya que es un voto al Señor, tu Dios, lo que espontáneamente hayas prometido.
25Si entras en la viña de tu prójimo, come hasta hartarte; pero no metas nada en la cesta.
26Si entras en las mieses de tu prójimo, coge espigas con la mano; pero no metas la hoz en la mies de tu prójimo.