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2 Crónicas 28

Biblia del Peregrino (1993)

1Cuando subió al trono Acaz tenía veinte años y reinó en Jerusalén dieciséis años. No hizo, como su antepasado David, lo que el Señor aprueba.

2Imitó a los reyes de Israel, haciendo estatuas a los baales.

3Quemaba incienso en el valle de Ben-Hinón e incluso sacrificó a su hijo en la hoguera, según la costumbre aborrecible de las naciones que el Señor había expulsado ante los israelitas.

4Sacrificaba y quemaba incienso en los altozanos, en las colinas y bajo los árboles frondosos.

5El Señor, su Dios, lo entregó en manos del rey sirio, que lo derrotó, capturó numerosos prisioneros y los llevó a Damasco. También lo entregó en manos del rey de Israel, que le causó una gran derrota.

6Pécaj, hijo de Romelías, mató en un solo día a ciento veinte mil judíos, todos aguerridos, por haber abandonado al Señor, Dios de sus padres.

7Y Zicrí, un soldado de Efraín, mató a Maseyas, hijo del rey, a Azricán, mayordomo de palacio, y al primer ministro, Elcaná.

8Entre mujeres, hijos e hijas, los israelitas tomaron a sus hermanos doscientos mil prisioneros; se apoderaron también de un gran botín y lo llevaron a Samaría.

9Había allí un profeta del Señor llamado Oded. Cuando el ejército volvía a Samaría, salió a su encuentro y les dijo: El Señor, Dios de vuestros padres, indignado con Judá lo puso en vuestras manos. Pero la saña con que los habéis matado clama al cielo.

10Y encima os proponéis convertir en esclavos y esclavas a los habitantes de Judá y Jerusalén. ¿No habéis pecado ya bastante contra el Señor, vuestro Dios?

11Hacedme caso y devolved a vuestros hermanos que habéis tomado prisioneros, porque os amenaza la ardiente cólera del Señor.

12Algunos jefes efraimitas: Azarías, hijo de Juan; Berequías, hijo de Mesilemot; Ezequías, hijo de Salún, y Amasá, hijo de Jadlay, se pusieron también en contra del ejército que volvía

13y les dijeron: No metáis aquí a esos prisioneros, porque seríamos reos ante el Señor. Bastante hemos pecado ya para que os dediquéis a aumentar nuestras faltas y culpas, irritando al Señor contra Israel.

14Entonces los soldados dejaron los prisioneros y el botín a disposición de las autoridades y de la comunidad.

15Designaron expresamente a algunos para que se hiciesen cargo de los cautivos. A los que estaban desnudos los vistieron con trajes y sandalias del botín; luego les dieron de comer y beber, los ungieron, montaron en burros a los que no podían caminar y los llevaron a Jericó, la ciudad de las palmeras, con sus hermanos. A continuación se volvieron a Samaría.

16Por entonces, el rey Acaz envió una embajada al rey de Asiria para pedirle ayuda.

17Porque los idumeos habían hecho una nueva incursión, derrotando a Judá y haciendo prisioneros;

18los filisteos saquearon las ciudades de la Sefela y del Negueb de Judá, apoderándose de Bet-Semes, Ayalón, Guederot, Socó y su región, Timná y su región, Gimzó y su región, y se establecieron en ellas.

19El Señor humillaba a Judá por culpa de Acaz, que había traído el desenfreno a Judá y se mostraba rebelde al Señor.

20Pero Tiglat Piléser, rey de Asiria, en vez de ayudarlo, marchó contra él y lo sitió.

21Y aunque Acaz despojó el templo, el palacio y las casas de las autoridades para ganarse al rey de Asiria, no le sirvió de nada.

22Incluso durante el asedio continuó rebelándose contra el Señor.

23Ofreció sacrificios a los dioses de Damasco, que lo habían derrotado, pensando: Los dioses de Siria sí que ayudan a sus reyes. Les ofreceré sacrificios para que me ayuden a mí. Pero fueron su ruina y la de Israel.

24Acaz reunió los objetos del templo y los hizo pedazos; cerró las puertas del templo, construyó altares en todos los rincones de Jerusalén

25y levantó ermitas en todas las ciudades de Judá para quemar incienso a dioses extraños, irritando al Señor, Dios de sus padres.

26Para sus restantes actividades y empresas, del principio al fin de su reinado, véase el libro de los Reyes de Judá e Israel.

27Cuando Acaz murió no lo llevaron al panteón real de Judá, sino que lo enterraron en la ciudad, en Jerusalén. Su hijo Ezequías le sucedió en el trono.

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