1 Samuel 9
Biblia del Peregrino (1993) ›1Había un hombre de Guibeá de Benjamín llamado Quis, hijo de Abiel, de Seror, de Becorá, de Afía, benjaminita, de buena posición.
2Tenía un hijo que se llamaba Saúl, un mozo bien plantado; era el israelita más alto: sobresalía por encima de todos, de los hombros arriba.
3A su padre, Quis, se le habían extraviado unas burras, y dijo a su hijo Saúl: Llévate a uno de los criados y vete a buscar las burras.
4Cruzaron la serranía de Efraín y atravesaron la región de Salisá, pero no las encontraron. Atravesaron la comarca de Saalín, y nada. Atravesaron la comarca de Benjamín, y tampoco.
5Cuando llegaron a la comarca de Suf, Saúl dijo al criado que iba con él: Vamos a volvernos, no sea que mi padre prescinda de las burras y empiece a preocuparse por nosotros.
6Pero el criado repuso: Precisamente en ese pueblo hay un hombre de Dios de gran fama; lo que él dice sucede sin falta. Vamos allá. A lo mejor nos orienta sobre lo que andamos buscando.
7Saúl replicó: Y si vamos, ¿qué le llevamos a ese hombre? Porque no nos queda pan en las alforjas y no tenemos nada que llevarle a ese hombre de Dios. ¿Qué nos queda?
8El criado respondió: Tengo aquí dos gramos y medio de plata; se los daré al profeta y nos orientará.
9en Israel, antiguamente, el que iba a consultar a Dios, decía así: ¡Vamos al vidente!, porque antes se llamaba vidente al que hoy llamamos profeta .
10Saúl comentó: Muy bien. ¡Hala, vamos! Y caminaron hacia el pueblo en donde estaba el hombre de Dios.
11Según subían por la cuesta del pueblo, encontraron a unas muchachas que salían a buscar agua; les preguntaron: ¿Vive aquí el vidente?
12Ellas contestaron: Sí; se te ha adelantado. Precisamente ha llegado hoy al pueblo, porque el pueblo celebra hoy un sacrificio en el altozano.
13Si entráis en el pueblo, lo encontraréis antes de que suba al altozano para el banquete; porque no se pondrán a comer hasta que él llegue, pues a él le corresponde bendecir el sacrificio, y luego comen los convidados. Subid ahora, que ahora precisamente lo encontraréis.
14Subieron al pueblo. Y justamente cuando entraban en el pueblo, se encontró con ellos Samuel según salía para subir al altozano
15el día antes de llegar Saúl, el Señor había revelado a Samuel:
16Mañana te enviaré un hombre de la región de Benjamín, para que lo unjas como jefe de mi pueblo, Israel, y libre a mi pueblo de la dominación filistea; porque he visto la aflicción de mi pueblo, sus quejas han llegado hasta mí .
17Cuando Samuel vio a Saúl, el Señor le avisó: Ése es el hombre de quien te hablé; ése regirá a mi pueblo.
18Saúl se acercó a Samuel en medio de la entrada y le dijo: Haz el favor de decirme dónde está la casa del vidente.
19Samuel le respondió: Yo soy el vidente. Sube delante de mí al altozano; hoy coméis conmigo y mañana te dejaré marchar y te diré todo lo que piensas.
20Por las burras que se te perdieron hace tres días no te preocupes, que ya aparecieron. Además, ¿por quién suspira todo Israel? Por ti y por la familia de tu padre.
21Saúl respondió: ¡Si yo soy de Benjamín, la menor de las tribus de Israel! Y de todas las familias de Benjamín, mi familia es la menos importante. ¿Por qué me dices eso?
22Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los metió en el comedor y los puso en la presidencia de los convidados, unas treinta personas.
23Luego dijo al cocinero: Trae la ración que te encargué, la que te dije que apartaras.
24El cocinero sacó el pernil y la cola, y se lo sirvió a Saúl. Samuel dijo: Ahí tienes lo que te reservaron; come, que te lo han guardado para esta ocasión, para que lo comas con los convidados. Así, pues, Saúl comió aquel día con Samuel.
25Después bajaron del altozano hasta el pueblo, y habló con Saúl en la azotea.
26Al despuntar el sol, Samuel fue a la azotea a llamarlo: Levántate, que te despida. Saúl se levantó, y los dos, él y Samuel, salieron de casa.
27Cuando habían bajado hasta las afueras, Samuel le dijo: Dile al criado que vaya delante; tú párate un momento y te comunicaré la Palabra de Dios.