1 Corintios 10
Biblia del Peregrino (1993) ›1No quiero que ignoréis, hermanos, que todos nuestros padres estuvieron bajo la nube y atravesaron el mar;
2todos se bautizaron en la nube y el mar uniéndose a Moisés;
3todos comieron el mismo alimento espiritual
4y todos bebieron la misma bebida espiritual; pues bebían de la roca espiritual que les seguía, roca que es el Mesías.
5Pero la mayoría no agradó a Dios y quedaron tendidos en el desierto.
6Esos sucesos nos sirven de escarmiento para que no deseemos el mal como ellos lo desearon.
7No seáis idólatras como algunos de ellos, de quienes está escrito: Se sentó el pueblo a comer y beber y se levantó a danzar.
8No forniquemos como hicieron algunos de ellos, y en un solo día cayeron veintitrés mil.
9No pongamos a prueba al Señor como hicieron algunos de ellos y perecieron mordidos por serpientes.
10No protestéis como algunos protestaron y perecieron a manos del exterminador.
11Todo esto les sucedía a ellos como figura, y se escribió para advertirnos a los que hemos alcanzado la etapa final.
12Por consiguiente, quien crea estar firme, tenga cuidado y no caiga.
13Ninguna prueba os ha alcanzado que sea sobrehumana. Fiel es Dios y no permitirá que seáis probados por encima de vuestras fuerzas; con la prueba os abrirá una salida para que podáis soportarla.
14Así pues, queridos míos, huid de la idolatría.
15Hablo a gente entendida, juzgad por vosotros mismos.
16La copa de bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre del Mesías? El pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo del Mesías?
17Uno es el pan y uno es el cuerpo que todos formamos pues todos compartimos el único pan.
18Fijaos en los israelitas de raza: los que comen las víctimas sacrificadas, ¿no están en comunión con el altar?
19¿Qué intento decir? ¿Que las víctimas idolátricas son algo o que los ídolos son algo?
20En absoluto. Pero, como los sacrificios de los paganos se ofrecen a demonios y no a Dios, no quiero que entréis en comunión con los demonios.
21No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis compartir la mesa del Señor y la mesa de los demonios.
22¿Acaso queremos provocar celos al Señor?, ¿somos más fuertes que él?
23Todo está permitido, decís; pero no todo conviene. Todo está permitido. Pero no todo edifica.
24Nadie busque su interés, sino el del prójimo.
25Comed todo lo que se vende en la carnicería sin hacer problema de conciencia,
26pues del Señor es la tierra y cuanto contiene.
27Si os invita un pagano y aceptáis, comed de todo lo que os sirva sin hacer problema de conciencia.
28Pero si alguien os avisa: es carne sacrificada, no comáis, en atención al que os ha avisado y a la conciencia.
29No me refiero a la propia conciencia, sino a la del otro. ¿Cómo?, ¿va a ser juzgada mi libertad por la conciencia ajena?
30Si yo participo con acción de gracias, ¿por qué me van a censurar por aquello que doy gracias?
31Pues bien, ya comáis o bebáis o hagáis lo que sea, hacedlo todo para gloria de Dios.
32No deis motivo de escándalo ni a judíos ni a griegos ni a la Iglesia de Dios.
33Haced como yo que intento agradar a todos, no buscando mi ventaja sino la de todos, para que se salven.