Salmos 122
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 122 (121) Saludo a Jerusalén Cap. 122 Deteniéndose ante las puertas de la ciudad santa, los peregrinos le dirigen un saludo: salôm («paz») jugando con la etimología popular de Jerusalén: «ciudad de paz», ver Sal 76:3 [ Sal 76:2 ]. La paz deseada formaba parte de las esperanzas mesiánicas, ver Is 11:6+ ; Os 2:20+ [ Os 2:18 ]. El amor a la santa Sión, 2 S 5:9+ , es un rasgo de la piedad judía, ver Sal 48; 84; 87; 133; 137. Canción de las subidas. De David. ¡Qué Sal 42:5 [ Sal 42:4 ]; Sal 42:7 [ Sal 42:6 ]; Sal 43:3 ; Sal 84:2-5 [ Sal 84:1-4 ] alegría cuando me dijeron: Vamos a la Casa de Yahvé!
2¡Finalmente pisan nuestros pies tus umbrales, Jerusalén!
3Jerusalén, Sal 48:13-14 [ Sal 48:12-13 ]; Ef 2:19-22 ciudad edificada toda en perfecta armonía 122:3 Jerusalén sólidamente restaurada, Ne 2:17s , es el símbolo de la unidad del pueblo elegido (versiones: «donde la comunidad es una») y figura de la unidad de la Iglesia. ,
4adonde Dt 16:16 suben las tribus, las tribus de Yahvé, según costumbre en Israel 122:4 Lit. «testimonio para Israel, para que dé gracias»: la ciudad santa es signo visible de los beneficios divinos, prenda de las promesas mesiánicas. , a dar gracias al nombre de Yahvé.
5Allí están 1 R 7:7 ; Dt 17:8 ; 2 Cro 19:8 los tronos para el juicio, los tronos de la casa de David.
6Invocad la paz sobre Jerusalén, vivan tranquilos los que te aman 122:6 Para respetar el paralelismo, algunos prefieren corregir «los que te aman» (hebr.) por «tus tiendas». ,
7haya Sal 48:13 [ Sal 48:12 ]; Ct 4:4 calma dentro de tus muros, que tus palacios estén en paz.
8Por amor de mis hermanos y amigos quiero decir: ¡La paz contigo!
9Por Sal 26:8 ; Tb 13:14 la Casa de Yahvé, nuestro Dios, pediré todo bien para ti.