Romanos 5
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›12. DE LA JUSTIFICACIÓN A LA SALVACIÓN La justificación, prenda de la salvación Cap. 5 Tema de la segunda parte, 5-8 ; el cristiano justificado, ver 1-4 , halla en el amor de Dios y el don del Espíritu la garantía de su salvación. Los vv. Rm 5:1-11 , introducción de la sección Rm 5-8, se orientan al futuro, mientras que los vv. Rm 5:12-21 se vuelven al pasado para subrayar, en contraposición a la figura de Adán, el papel único de Cristo, por quien toda gracia nos ha sido dada en plenitud. . Habiendo, pues, recibido de la fe la justificación, estamos 5:1 Var.: «estemos». en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo,
2por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia 5:2 (a) El favor de vivir en la amistad divina, el estado de gracia. en la cual nos hallamos, y nos gloriamos Rm 3:27+ ; Rm 3:23+ en la esperanza 5:2 (b) La esperanza cristiana es la espera de los bienes escatológicos: la resurrección del cuerpo, Rm 8:18-23 ; 1 Ts 4:13 ; ver Hch 2:26 ; Hch 23:6 ; Hch 24:15 ; Hch 26:6-8 ; Hch 28:20 , la herencia de los santos, Ef 1:18 ; ver Hb 6:11 ; 1 P 1:3 , la vida eterna, Tt 1:2 ; ver 1 Co 15:19 , la gloria, Rm 5:2 ; 2 Co 3:7-12 ; Ef 1:18 ; Col 1:27 ; Tt 2:13 , la visión de Dios, 1 Jn 3:2 , en una palabra, la salvación, 1 Ts 5:8 ; ver 1 P 1:3-5 , propia y de los demás, 2 Co 1:6 ; 1 Ts 2:19 . Designa primero la virtud que espera esos bienes, pero puede a veces significar esos mismos bienes celestes, Ga 5:5 ; Col 1:5 ; Tt 2:13 ; Hb 6:18 . Confiada antes a Israel, Ef 1:11-12 ; ver Jn 5:45 ; Rm 4:18 , con exclusión de los paganos, Ef 2:12 ; ver 1 Ts 4:13 , preparaba en él una mejor esperanza, Hb 7:19 , que hoy se ofrece aun a los paganos, Ef 1:18 ; Col 1:27 ; ver Mt 12:21 ; Rm 15:12 , en el misterio de Cristo, Rm 16:25+ . Se funda en Dios, 1 Tm 1:5 ; 1 Tm 6:17 ; 1 P 1:21 ; 1 P 3:5 , en su amor, 2 Ts 2:16 , en su llamada, 1 P 1:13-15 ; ver Ef 1:18 ; Ef 4:4 , en su poder, Rm 4:17-21 , en su veracidad, Tt 1:2 ; Hb 6:18 , y en su fidelidad, Hb 10:23 , en mantener sus promesas formuladas en las Escrituras, Rm 15:4 , y en el Evangelio, Col 1:23 , y realizadas en la persona de Cristo, 1 Tm 1:1 ; 1 P 1:3 , 1 P 1:21 . No puede por lo mismo fallar, Rm 5:5 . Dirigida esencialmente hacia bienes invisibles, Rm 8:24 ; Hb 11:1 , se apoya en la fe, Rm 4:18 ; Rm 5:1 ; Rm 15:13 ; Ga 5:5 ; Hb 6:11 ; 1 P 1:21 , y se nutre de la caridad, Rm 5:5 ; 1 Co 13:7 , las otras dos virtudes teologales con las que mantiene estrecha unión, 1 Co 13:13+ . El Espíritu Santo, el don escatológico por excelencia poseído ya parcialmente, Rm 5:5+ ; Hch 1:8+ , es su fuente privilegiada, Ga 5:5 , que la ilumina, Ef 1:17 , la fortalece, Rm 15:13 , le hace orar, Rm 8:25-27 . Y realiza por ella la unidad del Cuerpo, Ef 4:4 , fundada en la justificación por la fe en Cristo, Rm 5:1 ; ver Ga 5:5 , ofrece plena seguridad, 2 Co 3:12 ; Hb 3:6 , consuelo, 2 Ts 2:16 ; Hb 6:18 , alegría, Rm 12:12 ; Rm 15:13 ; 1 Ts 2:19 , y ufanía, Rm 5:2 ; 1 Ts 2:19 ; Hb 3:6 ; no se deja abatir por los sufrimientos del presente, que cuentan poco en comparación de la gloria prometida, Rm 8:18 , sino que por el contrario los soporta con una «paciencia», Rm 8:25 ; Rm 12:12 ; Rm 15:4 ; 1 Ts 1:3 ; ver 1 Co 13:7 , que la purifica, Rm 5:4 , y la afianza, 2 Co 1:7 . de la gloria de Dios.
3Más aún; nos gloriamos hasta en las 2 Co 12:9-10 ; St 1:2-4 ; 1 P 4:13-14 ; Ap 1:9 ; 1 Co 13:13+ tribulaciones, sabiendo que la tribulación engendra la paciencia;
4la paciencia, virtud probada; la virtud probada, esperanza,
5y la esperanza no falla, porque el amor de Dios 5:5 (a) El amor con que Dios nos ama, y del que el Espíritu Santo es prenda y, por su presencia activa en nosotros, testigo: ver Rm 8:15 y Ga 4:6 . Por él nos dirigimos a Dios como un hijo a su Padre; el amor es recíproco. Por él también amamos a nuestros hermanos con el mismo amor con que el Padre ama al Hijo y a nosotros (ver Jn 17:26 ). ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo Rm 8:14-16 ; Ga 4:4-6 que nos ha sido dado 5:5 (b) El Espíritu Santo de la promesa, Ef 1:13 ; Ga 3:14 ; Hch 2:33+ , que caracteriza la nueva alianza, Rm 2:29 ; Rm 7:6 ; 2 Co 3:6 ; ver Ga 3:3 ; Ga 4:29 ; Ez 36:27+ , no es solamente una manifestación exterior de poder taumatúrgico y carismático, Hch 1:8+ ; es sobre todo un principio interior de vida nueva que Dios da, 1 Ts 4:8 , etc. ; ver Lc 11:13 ; Jn 3:34 ; Jn 14:16 ; Hch 1:5 ; Hch 2:38 ; etc. ; 1 Jn 3:24 , envía, Ga 4:6 ; ver Lc 24:49 ; Jn 14:26 ; 1 P 1:12 , suministra, Ga 3:5 ; Flp 1:19 ; derrama, Rm aquí; Tt 3:5 ; ver Hch 2:33+ . Recibido por la fe, Ga 3:2 ; Ga 3:14 ; ver Jn 7:38 ; Hch 11:17 , y el bautismo, 1 Co 6:11 ; Tt 3:5 ; ver Jn 3:5 ; Hch 2:38 ; Hch 19:2-6 , habita en el cristiano, Rm 8:9 ; 1 Co 3:16 ; 2 Tm 2:14 ; ver St 4:5 , en su espíritu, Rm 8:16 ; ver Rm 1:9+ ; y aun en su cuerpo, 1 Co 6:19 . Este Espíritu, que es el Espíritu de Cristo, Rm 8:9 ; Flp 1:19 ; Ga 4:6 ; ver 2 Co 3:17 ; Hch 16:7 ; Jn 14:26 ; Jn 15:26 ; Jn 16:7 , Jn 16:14 , hace hijo de Dios al cristiano, Rm 8:14-16 ; Ga 4:6 , y hace habitar a Cristo en su corazón, Ef 3:16 . Es para el cristiano (como para el mismo Cristo, Rm 1:4+ ) principio de resurrección, Rm 8:11+ , por un don escatológico que desde ahora le marca como con sello, 2 Co 1:22 ; Ef 1:13 ; Ef 4:30 , y se encuentra en él a título de arras, 2 Co 1:22 ; 2 Co 5:5 ; Ef 1:14 , y de primicias, Rm 8:23 . Sustituyendo al principio malo de la carne, Rm 7:5+ , se hace en el hombre principio de fe, 1 Co 12:3 ; 2 Co 4:13 ; ver 1 Jn 4:2 , de conocimiento sobrenatural, 1 Co 2:10-16 ; 1 Co 7:40 ; 1 Co 12:8 ; 1 Co 14:2 ; Ef 1:17 ; Ef 3:16 ; Ef 3:18 ; Col 1:9 ; ver Jn 14:26+ , de amor, Rm 5:5 ; Rm 15:30 ; Col 1:8 , de santificación, Rm 15:16 ; 1 Co 6:11 ; 2 Ts 2:13 ; ver 1 P 1:2 , de conducta moral, Rm 8:4-9 ; Rm 8:13 ; Ga 5:16-25 , de intrepidez apostólica, Flp 1:19 ; 2 Tm 2:7 ; ver Hch 1:8+ , de esperanza, Rm 15:13 ; Ga 5:5 ; Ef 4:4 , y de oración, Rm 8:26 ; ver St 4:3 ; St 4:5 ; Judas 1:20 . No hay que extinguirlo, 1 Ts 5:19 , ni contristarlo, Ef 4:30 . Uniéndonos con Cristo, 1 Co 6:17 , realiza la unidad de su Cuerpo, 1 Co 12:13 ; Ef 2:16 ; Ef 2:18 ; Ef 4:4 . .
6En efecto, cuando todavía estábamos sin fuerzas, Rm 3:26+ ; 1 P 3:18 en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos;
7—en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir—;
8mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros Rm 8:32 ; Jn 15:13 ; 1 Jn 4:10 , 1 Jn 4:19 todavía pecadores, murió por nosotros.
9¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por 1 Ts 1:10 él salvos de la ira!
10Si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con 2 Co 5:18-21 Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida!
11Y no solamente eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.
12Adán y Jesucristo 5:12 (a) El pecado habita en el hombre, Rm 7:14-24 ; mas como la muerte, castigo del pecado, ha entrado en el mundo a consecuencia del pecado de Adán, Sb 2:24 , Pablo deduce que el mismo pecado ha entrado en la humanidad por medio de esta falta inicial; es la doctrina del pecado original que interesa aquí al Apóstol por el paralelismo que le ofrece entre la obra nefasta del primer Adán y la reparación sobreabundante del «último Adán», vv. Rm 5:15-19 ; 1 Co 15:21 , 1 Co 15:25 . Si Cristo salva a la humanidad, lo hace como «nuevo Adán», imagen según la cual restaura Dios su creación, Rm 8:29+ ; 2 Co 5:17+ . . Por tanto, como 1 Co 15:21-22 ; Sb 2:24 ; Gn 3:17 ; Gn 3:19 ; Rm 6:23 ; Rm 3:23 por un hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte 5:12 (b) El pecado separa al hombre de Dios. Esta separación es la «muerte»: muerte espiritual y «eterna», cuya señal es la muerte física, ver Sb 1:13+ ; Sb 2:24 ; Hb 6:1+ . y así la muerte alcanzó a todos los hombres, ya que todos pecaron 5:12 (c) La proposición del v. Rm 5:12d se puede interpretar como oración de relativo («por lo cual»), o como una circunstancial causal («por cuanto», «por el hecho de que»), o consecutiva («ya que»). La traducción propuesta aquí expresa el interés de Pablo en subrayar el hecho universal del pecado desde el principio: 1° pecado de uno solo (vv. 12a,15a,17a), 2° que tiene como consecuencia la muerte de todos (vv. 12b,13b,17a), 3° seguidamente, la situación de pecado (vv. 12d,19a), 4° y finalmente, la venida de la ley mosaica y su función (vv. 13,20). ;
13—porque, hasta la ley, había pecado en el mundo, pero el Rm 4:15 ; Rm 7:7+ pecado no se imputa no habiendo ley—;
14con todo, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura 5:14 «figura», ver 2 Co 10:6+ , semejante pero imperfecta. Por lo mismo, la comparación, esbozada en el v. Rm 5:12 e interrumpida por el largo paréntesis de los vv. Rm 5:13 y Rm 5:14 , se transforma en el v. Rm 5:15 en un contraste. del que había de venir.
15Pero con el don no sucede como con el delito. Si por el delito de uno murieron todos 5:15 Este «todos» incluye a todos los hombres, ver v. Rm 5:18 ; ver Mt 20:28+ . ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos!
16Y no sucede con el don como con las consecuencias del pecado de uno; porque el juicio, partiendo de uno, lleva a la condenación, mas la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.
17En efecto, si por el delito de uno reinó la muerte por un hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno, por Jesucristo!
18Así pues, como el delito de uno atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno procura a todos la justificación que da la vida.
19En efecto, así como por la desobediencia de un hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia Is 53:11 de uno todos serán constituidos 5:19 No sólo en el Juicio final (para Pablo, la justificación es actual, ver Rm 5:1 , etc. ), sino conforme los hombres van renaciendo en Jesucristo. justos.
20Proposición temática. La ley 5:20 Los vv. Rm 5:20-21 constituyen la tesis (prózesis) que Pablo se propone defender en estos capítulos. Volverá a formularla con expresiones muy afines en Rm 6:1 , Rm 6:15 ; Rm 7:7 ; Rm 8:1-2 . , Rm 7:7+ ; Ga 3:19 en verdad, intervino para que abundara el delito; pero donde abundó el Rm 11:32 pecado, sobreabundó la gracia;
21así, lo mismo que el pecado reinó por la muerte, así también reinara la gracia en virtud de la justicia para vida eterna por Jesucristo nuestro Señor.