Marcos 9
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Les decía también: «Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean Rm 1:4 venir con poder el Reino de Dios.»
2La | Mt 17:1-8 ; | Lc 9:28-36 Transfiguración 9:2 Este episodio cierra la primera parte del evangelio y hace inclusión con la escena del bautismo de Cristo, Mc 1:9-11+ : en ambos se oye la misma voz celeste, aludiendo a Sal 2:7 y a Is 42:1 , pero, en el bautismo, se dirigía sólo a Cristo, y aquí se dirige a los tres discípulos presentes, como para confirmar la profesión de fe de Pedro. En la escena del bautismo, Jesús aparecía como un nuevo Moisés; lo mismo aquí, como subraya la voz celeste al decir: «Escuchadle», Dt 18:15 . El «monte alto» donde Cristo se «transfigura», v. Mc 9:2 , evoca el Sinaí, donde Moisés se encontró con Dios y de donde bajó con el rostro irradiando la gloria divina, Ex 34:29-30 . La nube que cubre a los discípulos con su sombra evoca el texto de Ex 40:38 . Se comprende así por qué, después de la Transfiguración, Jesús se ocupa más de la formación de sus discípulos, Mc 9:30-31 , y les da algunos principios de una ética cristiana, 9:35—10:45. . Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Mc 5:37+ Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos,
3y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, Mc 16:5 tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo.
4Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús.
5Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»;
6—pues no sabía qué responder Mc 14:40 ya que estaban atemorizados—.
7Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde Mt 4:3+ la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle.»
8Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.
9La | Mt 17:9-13 venida de Elías. Y cuando bajaban del monte les ordenó que Mc 1:34+ a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
10Ellos observaron Mc 4:13+ esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de «resucitar de entre los muertos.»
11Y le preguntaban: «¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?»
12Él les contestó: «Elías Ml 3:23-24 [ Ml 4:5-6 ] vendrá primero y restablecerá todo; mas, ¿cómo está escrito del Hijo del hombre que sufrirá mucho y que será despreciado?
13Pues bien, yo os digo: Elías ha venido ya y han hecho con él cuanto 1 R 19:2 , 1 R 19:10 han querido, según estaba escrito de él.»
14El | Mt 17:14-21 ; | Lc 9:37-42 endemoniado epiléptico. Al llegar junto a los discípulos, vio 9:14 Var.: «vieron». a mucha gente que les rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos.
15Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle.
16Él les preguntó: «¿De qué discutís con ellos?»
17Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído Mt 8:29+ a mi hijo que tiene un espíritu mudo
18y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espumarajos, rechinar de dientes y le deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido.»
19Él les responde: «¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!»
20Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos.
21Entonces él preguntó a su padre: «¿Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?» Le dijo: «Desde niño.
22Y muchas veces le ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él; pero, si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros.»
23Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible Mt 8:10+ para quien cree!»
24Al instante gritó el padre del muchacho: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!»
25Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, Mc 7:37 diciéndole: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.»
26Y el espíritu salió dando gritos y agitándole con violencia. El muchacho quedó como muerto, hasta el punto de que muchos decían que había muerto. Mc 8:23 ; Mt 8:15+
27Pero Jesús, tomándole de la mano, le levantó y él se puso en pie.
28Cuando Jesús entró en casa, le preguntaban en privado sus discípulos: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?»
29Les dijo: «Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración 9:29 Var.: «con la oración y el ayuno». .»
30Segundo | Mt 17:22-23 ; | Lc 9:43-45 anuncio de la Pasión. Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; Jn 7:1 ; Jn 1:34+ él no quería que se supiera,
31porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y Mc 8:31 a los tres días de haber muerto resucitará.»
32Pero ellos no entendían lo que les Mc 4:13+ decía y temían preguntarle.
33¿Quién | Mt 18:1-5 ; | Lc 9:46-48 es el mayor? Llegaron a Cafarnaún y, una vez en casa, les preguntaba: Mc 7:24 «¿De qué discutíais por el camino?»
34Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor.
35Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.»
36Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo:
37«El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no Mt 10:40+ me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.»
38Empleo | Lc 9:49-50 del nombre de Jesús. Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de Nm 11:28 impedírselo porque no venía con nosotros.»
39Pero Jesús dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro Hch 3:16+ ; 1 Co 12:3 invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí.
40Pues Mt 12:30p el que no está contra nosotros, está por nosotros.
41Caridad | Mt 10:42 con los discípulos. «Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, 1 Co 3:23+ os aseguro que no perderá su recompensa.
42El | Mt 18:6-9 ; | Lc 17:1-2 escándalo. «Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen 9:42 Adic.: «en mí». , mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al | Mt 18:8-9 mar.
43Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga 9:43 Los vv. Mc 9:44 y Mc 9:46 (Vulg. ), simples repeticiones del v. Mc 9:48 , se deben omitir con los mejores mss. .
44--
45Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna.
46--
47Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, Is 66:24+
48donde su gusano no muere y el fuego no se apaga;
49pues todos han Lv 2:13+ de ser salados con fuego 9:49 El fuego que sala se entiende o bien del castigo que castiga a los pecadores conservándolos, o mejor del fuego que purifica a los fieles (prueba, juicio de Dios) para convertirlos en víctimas agradables a Dios, ver Lv 2:13 (a lo cual alude una adic.: «y toda víctima será salada con sal»). El v. Mc 9:50 , ver Mt 5:13 , parece haberse puesto aquí por la simple afinidad de la palabra «sal». .
50Buena | Mt 5:13 ; | Lc 14:34 ; Col 4:6 es la sal; mas si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros.» Rm 12:18