Levítico 13
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1La Dt 24:8-9 ; Nm 12:10-15 lepra Cap. 13 La noción que los antiguos hebreos tenían de la «lepra» abarca diversas afecciones cutáneas o superficiales, Lv 13:1-44 , a las que se equiparan también los enmohecimientos que pueden aparecer en los vestidos, Lv 13:47-59 , o en las paredes, Lv 14:33-53 . El diagnóstico y las precauciones colectivas contra el contagio están codificados y se confían a la decisión del sacerdote. Estas medidas prácticas, en las que se ve la herencia de concepciones y usos primitivos, adquieren valor religioso en el Yahvismo, como un discernimiento de lo «impuro». La reintegración a la comunidad da lugar a ritos equiparados al sacrificio por el pecado, Lv 14:1-31 , Lv 14:49 , designando aquí el «pecado» una oposición al poder vivificante del Dios de Israel. humana: A. Tumor, erupción y mancha. Yahvé habló a Moisés y a Aarón en estos términos:
2«Cuando uno tenga en la piel tumor, úlcera o mancha blancuzca reluciente, si se forma en su piel una llaga como de lepra, será llevado al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos sacerdotes.
3El sacerdote examinará la llaga de la piel; si el pelo de la llaga se ha vuelto blanco y la llaga parece más hundida que la piel, es llaga de lepra; cuando el sacerdote lo haya comprobado, lo declarará impuro.
4Si hay en la piel una mancha blancuzca reluciente, pero no parece más hundida que la piel, y el pelo no se ha vuelto blanco, el sacerdote aislará al afectado durante siete días.
5El séptimo día el sacerdote lo examinará, y si comprueba que la llaga se ha estabilizado, no se ha extendido por la piel, el sacerdote lo mantendrá aislado otros siete días.
6Pasados esos siete días, el sacerdote lo examinará nuevamente; si ve que la llaga ha perdido su color y no se ha extendido por la piel, el sacerdote lo declarará puro; no se trata más que de una erupción. Lavará sus vestidos y quedará puro.
7Pero si, después que el sacerdote lo ha examinado y declarado puro, sigue la erupción extendiéndose por la piel, se presentará de nuevo al sacerdote.
8El sacerdote lo examinará y, si la erupción se ha extendido por la piel, lo declarará impuro: es un caso de lepra.
9B. Lepra crónica 13:9 Ya no se trata aquí de distinguir la lepra verdadera de la falsa, sino la contagiosa de la que no lo es. El Lv parece que únicamente considera contagiosa a la úlcera. . «Cuando en un hombre se manifieste una llaga como de lepra, será llevado al sacerdote.
10El sacerdote lo examinará, y si observa un tumor blancuzco en la piel, y el color del pelo se ha vuelto blanco y se ha producido una úlcera,
11se trata de lepra crónica en su piel; el sacerdote lo declarará impuro, sin necesidad de aislarlo, porque es impuro 13:11 No es necesario un segundo reconocimiento. El griego, por el contrario, dice: «lo recluirá». .
12«Pero si la lepra se ha extendido por la piel hasta cubrir toda la piel del enfermo, de la cabeza a los pies, en cuanto puede ver el sacerdote,
13éste lo examinará, y si la lepra ha cubierto todo su cuerpo, declarará puro al afectado por la llaga 13:13 Esta generalización del mal es señal de curación: todas sus costras blancas van a caer. : como se ha vuelto todo blanco, es puro.
14Pero si se ve en él una úlcera, será impuro;
15en cuanto el sacerdote vea la úlcera, lo declarará impuro. La úlcera es impura; es un caso de lepra.
16Pero si la úlcera cambia otra vez y se vuelve blanca, el afectado ha de presentarse al sacerdote.
17El sacerdote lo examinará y, si ve que la llaga se ha vuelto blanca, declarará puro al afectado por la enfermedad: es puro.
18C. Divieso. «Si uno ha tenido en la piel un divieso 13:18 Otras traducciones posibles: «úlcera» o «absceso». y se le ha curado,
19pero en el lugar del divieso aparece un tumor blanco, o una mancha de color blanco rojizo, habrá de presentarse al sacerdote.
20El sacerdote lo examinará, y si la mancha aparece más hundida que la piel y su pelo se ha vuelto blanco, el sacerdote lo declarará impuro. Es lepra que ha brotado en el divieso.
21Pero si el sacerdote ve que no hay en ella pelo blanco, ni está más hundida que la piel, y que ha perdido color, lo aislará durante siete días.
22Si se ha extendido por la piel, el sacerdote lo declarará impuro; es un caso de lepra.
23Pero si la mancha sigue estacionaria, sin extenderse, es la cicatriz del divieso; el sacerdote lo declarará puro.
24D. Quemadura. «Cuando uno tiene una quemadura en la piel, y sobre la quemadura se forma una mancha de color blanco rojizo o sólo blanco,
25el sacerdote la examinará; y si el pelo se ha vuelto blanco en la mancha blanca y ésta aparece más hundida que la piel, es que ha brotado lepra en la quemadura. El sacerdote lo declarará impuro; es un caso de lepra.
26Si, en cambio, el sacerdote observa que en la mancha no aparece pelo blanco, que no está más hundida que la piel y que ha perdido color, lo aislará durante siete días.
27El séptimo día lo examinará, y si la mancha se ha extendido por la piel, el sacerdote lo declarará impuro; es un caso de lepra.
28Pero si la mancha sigue estacionaria, sin extenderse por la piel, y ha perdido color, se trata de la hinchazón de la quemadura. El sacerdote lo declarará puro; pues es la cicatriz de la quemadura.
29E. Afecciones del cuero cabelludo. «Cuando un hombre o una mujer tengan una llaga en la cabeza o en la barbilla,
30el sacerdote examinará la llaga, y si ésta aparece más hundida que la piel, y hay en ella pelo amarillento y más escaso, el sacerdote lo declarará impuro; es tiña 13:30 O acaso la herpes. , o sea, lepra de la cabeza o de la barbilla.
31Mas si el sacerdote observa que la llaga de tiña no aparece más hundida que la piel, y que no hay en ella pelo amarillento 13:31 Hebr. «pelo negro», pero véase Lv 13:32 . , aislará al afectado por la tiña durante siete días.
32El séptimo, el sacerdote examinará el mal; si no se ha extendido la tiña, ni hay en ella pelo amarillento, ni la llaga aparece más hundida que la piel,
33aquella persona se afeitará, excepto en el lugar de la tiña; y el sacerdote aislará al afectado durante otros siete días.
34El séptimo día el sacerdote lo examinará y, si no se ha extendido la llaga por la piel, ni aparece más hundida que la piel, lo declarará puro; lavará sus vestidos y quedará puro.
35Pero si la tiña, después de la purificación, se extiende mucho por la piel,
36el sacerdote lo examinará. Si comprueba que la tiña se ha extendido por la piel, el sacerdote ya no tendrá que mirar si hay pelo amarillento; aquella persona es impura.
37Mas si, según su apreciación, la tiña no se ha extendido y ha brotado en ella pelo negro, se ha curado de la tiña. Esa persona es pura y el sacerdote la declarará pura.
38F. Eccema. «Cuando un hombre o una mujer tengan en su piel manchas brillantes, manchas blancas,
39el sacerdote las examinará; si comprueba que las manchas de la piel son de color blanco, se trata de un eccema que ha brotado en la piel; esa persona es pura.
40G. Calvicie. «Si a uno se le cae el pelo de la cabeza y queda calvo por detrás, es puro.
41Si se le cae el pelo de la parte delantera de la cabeza, es calvo por delante, y es puro.
42Pero si en la calva, por detrás o por delante, aparece una llaga de color rojizo, es lepra que ha brotado en la calva, por detrás o por delante.
43El sacerdote la examinará y, si la hinchazón de la llaga en la parte calva es de color blanco rojizo, con aspecto de lepra en la piel,
44se trata de un leproso: es impuro. El sacerdote lo declarará impuro; tiene lepra en la cabeza.
45Norma de vida para el leproso. «El afectado por la lepra llevará la ropa rasgada y desgreñada la cabeza, se tapará hasta el bigote e irá gritando: «¡Impuro, impuro!»
46Todo el tiempo que le dure la llaga, quedará impuro. Es impuro y vivirá aislado; fuera del campamento tendrá su morada.
47La lepra de los vestidos. «Cuando aparezca una mancha como de lepra en un vestido de lana o de lino,
48en el hilo o en la trama, o en una piel, o en cualquier objeto de cuero,
49si la mancha en el vestido o en la piel, en el hilo o en la trama, o en cualquier objeto hecho de cuero, tiene color verdoso o rojizo, es un caso de lepra y debe ser mostrado al sacerdote.
50El sacerdote examinará la mancha y aislará el objeto manchado durante siete días.
51El séptimo día, el sacerdote examinará la mancha y, si se ha extendido por el vestido, hilo o trama, piel u objeto de cuero, es un caso de lepra maligna y el objeto es impuro.
52Se quemará el vestido, hilo o trama, de lana o de lino, o el objeto de cuero en que se encuentre la mancha, pues es lepra maligna; será quemado.
53«Pero si el sacerdote ve que no se ha extendido la mancha por el vestido, hilo o trama, u objeto de cuero,
54hará lavar el objeto manchado y lo aislará otros siete días.
55Si el sacerdote ve que la mancha, después de haber sido lavada, no ha mudado de aspecto, aunque la mancha no se haya extendido, el objeto es impuro; lo echarás al fuego: es una infección por dentro y por fuera.
56Pero, si el sacerdote ve que la parte manchada, después de lavada, ha perdido color, la arrancará del vestido, del cuero, del hilo o de la trama.
57Pero si vuelve a aparecer en el vestido, hilo o trama, o en el objeto de cuero, es un brote de lepra; quemarás lo que está afectado por la lepra.
58Pero si en el vestido, hilo o trama, u objeto de cuero, después de lavado, desaparece la mancha, serán lavados por segunda vez y quedarán puros.
59«Ésta es la ley para la mancha de lepra que se halla en los vestidos, de lana o de lino, en el hilo o en la trama, o en cualquier objeto hecho de cuero, para declararlos puros o impuros.»