Judit 4
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1JUDIT 4 Jdt 1 - Jdt 2 - Jdt 3 - Jdt 4 - Jdt 5 - Jdt 6 - Jdt 7 - Jdt 8 - Jdt 9 - Jdt 10 - Jdt 11 - Jdt 12 - Jdt 13 - Jdt 14 - Jdt 15 - Jdt 16 Índice de libros Alerta en Judea. Los israelitas que habitaban en Judea oyeron todo cuanto Holofernes, jefe supremo del ejército de Nabucodonosor, rey de Asiria, había hecho con todas las naciones: cómo había saqueado sus templos y los había destruido,
2y tuvieron gran miedo ante él, temblando por la suerte de Jerusalén y por el templo del Señor, su Dios,
3pues hacía poco que habían vuelto del destierro y apenas si acababa de reunirse el pueblo de Judea y de ser consagrados el mobiliario, el altar y el templo profanados 4:3 El autor prescinde del tiempo (ver Introducción) para poder evocar, en vida de Nabucodonosor, la vuelta del destierro y la repoblación de Jerusalén (539-400) y hasta quizá la purificación del templo después de la persecución de Antíoco IV (165). .
4Pusieron, pues, sobre aviso a toda la región de Samaría, a Coná, Bet Jorón, Belmáin, Jericó, y también Joba, Esorá y el valle de Salén,
5y ocuparon con tiempo todas las alturas de las montañas más elevadas, fortificaron los poblados que había en ellas e hicieron provisiones con vistas a la guerra, pues acababan de cosechar la mies de los campos.
6El sumo sacerdote Joaquín, que estaba entonces en Jerusalén, escribió a los habitantes de Betulia y Betomestáin 4:6 En ningún otro lugar se cita a estas dos ciudades. Betulia es considerada aquí como una posición clave que domina el paso hacia Judea, Jdt 4:7 y Jdt 8:21 . , que está frente a Esdrelón, a la entrada de la llanura cercana a Dotán,
7ordenándoles que tomaran posiciones en las subidas de las montañas que dan acceso a Judea, pues era fácil detener allí a los atacantes por la angostura del paso, que sólo permite avanzar dos hombres de frente.
8Los israelitas cumplieron la orden del sumo sacerdote Joaquín y del Consejo de Ancianos de todo el pueblo de Israel que se encontraba en Jerusalén 4:8 El «Consejo de Ancianos» no aparece junto al sumo sacerdote antes del Destierro. Parece ser una institución permanente en la época griega. .
9Las grandes rogativas. Todos los hombres de Israel clamaron a Dios con gran fervor, y con gran fervor se Jon 3:7-8 humillaron.
10Se ciñeron de sayal junto con sus mujeres, sus hijos y sus ganados, los forasteros residentes, los jornaleros y los esclavos.
11Todos los hombres, mujeres y niños de Israel que habitaban en Jerusalén se postraron ante el templo, cubrieron de ceniza sus cabezas y extendieron Est 4:1s las manos 4:11 «las manos» conj.; «sus sayales» griego. Vulg.: «y a los niños les hicieron postrarse ante el templo». ante el Señor.
12Cubrieron el altar de saco 4:12 El uso del saco o sayal como vestido de penitencia es habitual; pero este gesto resulta sorprendente. y clamaron insistentemente, todos a una, al Dios de Israel, para que no entregase sus hijos al saqueo, sus mujeres al pillaje, las ciudades de su herencia a la destrucción y las cosas santas a la profanación y al ludibrio, para mofa de los paganos.
13El Señor oyó su voz y vio su angustia. El pueblo ayunó Est 4:16 largos días en toda Judea y en Jerusalén, ante el santuario del Señor Omnipotente 4:13 Vulg. menciona una misión del sumo sacerdote a través de todo Israel para exhortar a la oración recordando la antigua derrota de Amalec, Ex 17:9-13 . .
14El sumo sacerdote Joaquín y todos los que estaban delante del Jl 2:17 Señor, sacerdotes y ministros del Señor, ceñidos de sayal, ofrecían el holocausto perpetuo, las oraciones y las ofrendas voluntarias del pueblo,
15y con la tiara cubierta de ceniza clamaban al Señor con todas sus fuerzas para que velara benignamente por toda la casa de Israel.