Jeremías 4
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1—¡Si volvieras, Israel!, oráculo de Yahvé, ¡si a mí volvieras!, ¡si quitaras tus Monstruos abominables, y de mí no huyeras!
2Si juras por vida de Yahvé con verdad, derecho y justicia, en él serán benditas las Gn 12:3+ naciones, en él se glorificarán.
3Porque así dice Yahvé a la gente de Judá y a Jerusalén: —Cultivad el Os 10:12 barbecho y no sembréis Mt 13:22p sobre cardos.
4Circuncidaos Dt 10:16 para Yahvé 4:4 La circuncisión, Gn 17:10+ , era en Israel la señal de la alianza. Para Jeremías, esta señal nada significa si no le corresponde la fidelidad interior, la «circuncisión del corazón», ver Dt 10:16 . Israel se niega a escuchar a Yahvé, tiene «los oídos incircuncisos», Jr 6:10 ; se niega a convertirse, tiene «el corazón incircunciso», Jr 9:24-25 [ Jr 9:25-26 ]; ver Lv 26:41 . Será Yahvé quien, convirtiendo a Israel, circuncidará su corazón, Dt 30:6 . Los extranjeros sí que son incircuncisos de corazón y de carne, Ez 44:7 . El NT repetirá esta imagen, Hch 7:51 , y San Pablo enseñará que la verdadera circuncisión, la que hace al verdadero israelita, es la del corazón, Rm 2:25-29 ; ver 1 Co 7:19 ; Ga 5:6 ; Ga 6:15 ; Flp 3:3 ; Col 2:11 ; Col 3:11 . , extirpad los prepucios de vuestros corazones, hombres de Judá y habitantes de Jerusalén; no sea que brote = Jr 21:12 como fuego mi saña, y arda, y no haya quien la apague en vista de vuestras obras perversas.
5La invasión Jr 1:13-15 nórdica 4:5 Como en Jr 1:15 , el enemigo del norte no es un pueblo determinado. Quizá evoca a la vez a los escitas (aparecidos sobre las costas siropalestinenses entre el 630 y el 625) y al ejército asirio. El oráculo cobraría el 605 una actualidad aterradora al aplicarse a los caldeos. . Avisad en Judá y óigase en Jerusalén. Haced sonar el cuerno Jl 2:1+ por el país, pregonad a voz en grito: ¡Juntaos, = Jr 8:14 vamos a las plazas fuertes!
6Izad bandera: ¡A Sión! ¡A escape, no os detengáis! Porque traigo calamidad del norte, y derrota grande.
7Se ha levantado el león de su cubil, y el devorador de naciones se ha puesto en marcha: salió de su lugar para dejar la tierra desolada. Tus ciudades quedarán arrasadas, sin habitantes.
8Por ende, ceñíos de sayal, endechad y plañid: —«¡No; no se va de nosotros la ardiente ira de Yahvé!»
9Aquel día —oráculo de Yahvé— se desanimará el rey y la aristocracia, se pasmarán los sacerdotes, y los profetas se espantarán.
10Y yo digo: «¡Ay, Señor Yahvé! ¡Cómo embaucaste a este pueblo y a Jerusalén diciendo 4:10 Alusión a las promesas de los falsos profetas, Jr 14:13 y Jr 23:17 ; ver Jr 28:8-9 . : Jr 14:13 “Paz tendréis”, y ha penetrado la espada hasta el alma!»
11En aquella sazón se dirá a este pueblo y a Jerusalén: Un viento ardiente viene por el desierto, camino de la hija de mi pueblo, no para beldar, Jr 51:2 ni para limpiar.
12Viento preñado de amenaza viene de mi parte: ahora es mi turno de réplica.
13Ved cómo se levanta cual las nubes, como un huracán sus carros, y ligeros más que águilas sus corceles. ¡Ay de nosotros, estamos perdidos!
14Limpia de malicia tu corazón, Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo durarán en ti tus pensamientos torcidos?
15Una voz avisa desde Dan y da la mala nueva desde la sierra de Efraín 4:15 Dan, en los límites septentrionales de Palestina: Gn 14:14 : Jos 19:47 : Jc 18:29 ; Jc 20:1+ , etc. Efraín designa aquí a la parte montañosa, desde Siquén a Betel, donde se habían establecido los descendientes de la tribu de Efraín, hijo de José: Jos 16:1s ; Jos 17:15 ; 1 S 1:1 . .
16Pregonad: «¡Los gentiles! ¡Ya están aquí!»; hacedlo oír en Jerusalén. Los enemigos vienen de tierra lejana 4:16 «Los enemigos» sarîm conj.: «los guardas» mosrîm hebr. , dando voces contra las ciudades de Judá.
17Como guardas de campo la tienen rodeada, porque contra mí se rebelaron —oráculo de Yahvé—.
18Tu proceder y fechorías te acarrearon esto; esta tu desgracia te ha llegado al corazón, porque te rebelaste contra mí.
19¡Mis Jr 10:19 entrañas, mis entrañas!, ¡me duelen las paredes del corazón 4:19 Quejas de Jeremías, que se identifica con todo el país. , se me salta el corazón del pecho! No callaré, porque escucho sones de cuerno, el clamoreo del combate.
20Se anuncia quebranto sobre quebranto, porque es saqueada toda la tierra. En un punto Jr 10:20 son saqueadas mis tiendas, y en un cerrar de ojos mis toldos.
21¿Hasta cuándo veré enseñas y oiré sones de cuerno?
224:22 Habla de nuevo Yahvé. —Es Dt 32:6 ; Dt 32:28 porque mi pueblo es necio: A mí no me reconocen. Criaturas necias son, faltas están de talento. Sabios son Mi 7:3 para lo malo, y tontos para lo bueno.
23Miré a la tierra, y era un caos; a los cielos, y faltaba su luz.
24Miré a los montes, y estaban temblando, y todos los cerros trepidaban.
25Miré, y no había un alma, todas las aves del cielo habían volado.
26Miré, y el vergel era yermo, todas las ciudades estaban arrasadas delante de Yahvé y del ardor de su ira.
27Porque así dice Yahvé: Desolación se volverá toda la tierra, aunque no acabaré con ella.
28Por eso ha Os 4:3+ de enlutarse la tierra, y se oscurecerán los cielos arriba; pues tengo resuelta mi decisión y no me pesará ni me volveré atrás de ella.
29Al ruido de jinetes y flecheros huía toda la ciudad. Se metían por los bosques y trepaban por las peñas. Toda ciudad fue abandonada 4:29 «toda ciudad» griego; hebr. repite «toda la ciudad». , sin quedar en ellas habitantes.
30Y tú, asolada, ¿qué vas a hacer? Aunque te vistas Is 3:16-24 ; Ez 23:40 de grana, aunque te enjoyes con joyel de oro, aunque te pintes con polvos los ojos, en vano te hermoseas: te han rechazado Ez 16:37-40 ; Ez 23:22-29 tus amantes, ¡tu muerte es lo que buscan!
31Y entonces oí una voz como de parturienta, gritos como Jr 6:24 ; Jr 13:21 ; Jr 22:23 ; Jr 50:43 ; Is 13:8+ ; Sal 48:7 [ Sal 48:6 ] de primeriza: era la voz de la hija de Sión, que gimiendo extendía sus palmas: «¡Ay, pobre de mí, desfallezco a manos de asesinos!»