Isaías 36
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1APÉNDICE Cap. 36 Los caps. 36-39 reproducen, con excepción de algunas variantes, 2 R 18:17—20:19 (ver las notas a 2 R). Estos caps. han sido tomados del libro de los Reyes y puestos al final de la primera parte de Isaías para completar la colección de las tradiciones relativas al profeta. En los caps. 36-37, el redactor ha combinado dos fuentes: 36:1—37:9a, Is 37:37 , proceden, como los caps. 38-39, de los círculos proféticos, quizá de una biografía de Isaías; un relato paralelo, Is 37:9-36 , insiste en la piedad de Ezequías y en la intervención de Isaías, al que se atribuyen varios oráculos que, de ser auténticos, al menos han sido retocados por sus discípulos, a quienes parece deberse este relato. Concluye con un rasgo de lo maravilloso, Is 37:36 . Invasión | 2 R 18:13-37 ; | Is 37:10s de Senaquerib. En el año catorce del rey Ezequías subió Senaquerib, rey de Asiria, contra todas las ciudades fortificadas de Judá y se apoderó de ellas.
2El rey de Asiria envió desde Laquis a Jerusalén, donde el rey Ezequías, al copero mayor con un fuerte destacamento. Se colocó éste en el canal de la alberca superior, que está junto al camino del campo del Is 7:3 ; Is 22:20s Batanero.
3El mayordomo de palacio, Eliaquín, hijo de Jilquías, el secretario Sebná y el heraldo Joaj, hijo de Asaf, salieron donde él.
4El copero mayor les dijo: «Decid a Ezequías: Así habla el gran rey, el rey de Asiria: ¿Qué confianza es ésa en la que fías?
5Te has pensado 36:5 «Te has pensado» lit. «tú dices», 2 R 18:20 ; «yo digo» hebr. que meras palabras de los labios son consejo y bravura para la guerra. Pero ahora, ¿en quién confías, que te has rebelado Is 30:3 contra mí?
6Mira: te has confiado al apoyo de esa caña rota, de Egipto, que penetra y traspasa la mano del que se apoya sobre ella. Pues así es el faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él.
7Pero vais a decirme: “Nosotros confiamos en Yahvé nuestro Dios.” ¿No ha sido él, Ezequías, quien ha suprimido los altos y los altares y ha dicho a Judá y a Jerusalén: “Os postraréis delante de este altar?”
8Pues apuesta ahora con mi señor, el rey de Asiria: te daré dos mil caballos si eres capaz de encontrarte jinetes para ellos.
9¿Cómo harías retroceder a uno solo 36:9 «uno solo» conj.; «un solo gobernador» hebr., glosa o ditografía. de los más pequeños servidores de mi señor? ¡Te fías de Egipto para tener carros y gentes de carro!
10Y ahora, ¿acaso he subido yo contra esta tierra para destruirla, sin contar con Yahvé? Yahvé me ha dicho: “Sube contra esta tierra y destrúyela.”»
11Dijeron Eliaquín, Sebná y Joaj al copero mayor: «Por favor, háblanos a nosotros tus siervos en arameo, que lo entendemos; no nos hables en lengua de Judá a oídos del pueblo que está sobre la muralla.»
12El copero mayor dijo: «¿Acaso mi señor me ha enviado a decir estas cosas a tu señor, o a ti, y no a los hombres que se encuentran sobre la muralla, que tienen que comer sus excrementos y beber sus orinas con vosotros?»
13Se puso en pie el copero mayor y gritó con gran voz en lengua judía, diciendo: «Escuchad las palabras del gran rey, el rey de Asiria.
14Así dice el rey: No os engañe Ezequías, porque no podrá libraros.
15Que Ezequías no os haga confiar en Yahvé diciendo: “De cierto nos librará Yahvé, y esta ciudad no será entregada en manos del rey de Asiria.”
16No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced paces conmigo, rendíos a mí, y comerá cada uno de su viña y de su higuera, y beberá cada uno de su cisterna,
17hasta que yo llegue y os lleve a una tierra como vuestra tierra, tierra de trigo y de mosto, tierra de pan y de viñas.
18Que no os engañe Ezequías, diciendo: “Yahvé nos librará.” ¿Acaso los dioses de las naciones han librado cada uno a su tierra de la mano del rey de Asiria?
19¿Dónde están los dioses de Jamat y de Arpad, dónde los Is 10:9 dioses de Sefarváin, dónde están los dioses de Samaría 36:19 «dónde están los dioses de Samaría» conj. según 2 R 18:34 griego y Vet. Lat, y ver la continuación. ? ¿Acaso han librado a Samaría de mi mano?
20¿Quiénes, de entre todos los dioses de los países, los han librado de mi poder, para que libre Yahvé a Jerusalén de mi mano?»
21Calló el pueblo y no le respondió una palabra, porque el rey había dado esta orden diciendo: «No le respondáis.»
22Eliaquín, hijo de Jilquías, mayordomo de palacio, el secretario Sebná y el heraldo Joaj, hijo de Asaf, fueron donde Ezequías, desgarrados los vestidos, y le relataron las palabras del copero mayor.