Hebreos 7
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1El sacerdocio de Cristo, superior al levítico Melquisedec Cap. 7 Melquisedec, rey-sacerdote, es una figura profética de Cristo. El silencio insólito de la Escritura, Gen 14, sobre sus antepasados y sus descendientes, sugiere que el sacerdocio representado por él es eterno, vv. Hb 7:1-3 , ver vv. Hb 7:15-17 y Sal 110:4+ . La interpretación de Gen 14 según la cual fue Abrahán quien pagó el diezmo y no Melquisedec, ver Gn 14:21-24 , era tradicional. Recibió el diezmo de Abrahán, Gn 14:20 , porque era superior a él y más aún, a sus descendientes, los sacerdotes hijos de Leví, vv. Hb 7:4s . . Gn 14:18+ ; Sal 110:4+ En efecto, este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote Gn 14:17-20 del Dios Altísimo , que salió al encuentro de Abrahán cuando regresaba de la derrota de los reyes, y le bendijo ,
2al cual dio Abrahán el diezmo de todo , y cuyo nombre significa, en primer lugar, «rey de justicia» y, además, rey de Salem , es decir, «rey de paz»,
3sin padre, ni madre, Jn 7:27 ni genealogía, sin comienzo de días, ni fin de vida, Hb 1:2+ asemejado al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
4Melquisedec recibe el diezmo de Abrahán 7:4 El diezmo pagado a los sacerdotes levíticos, Nm 18:25-32 ; ver Dt 14:22+ , era a la vez el salario de su oficio cultual y el homenaje tributado a la eminente dignidad de su sacerdocio. Por tanto, si el mismo Leví pagó, en Abrahán, el diezmo a Melquisedec, fue porque Melquisedec prefiguraba un sacerdocio más elevado. . Mirad ahora cuán grande es éste, a quien el mismo Patriarca Gn 14:20 Abrahán dio el diezmo de lo mejor del botín.
5Los hijos de Leví que reciben el sacerdocio tienen orden según la Ley Dt 14:22+ de percibir el diezmo del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque también proceden éstos de la estirpe de Abrahán;
6mas aquél, sin pertenecer a su genealogía, recibió el diezmo de Abrahán, y bendijo al depositario de las promesas.
7Pues bien, es incuestionable que el inferior recibe la bendición del superior.
8Y aquí, ciertamente, reciben el diezmo hombres mortales 7:8 Lit.: «que mueren». Parece que el autor interpreta en sentido profético y escatológico la frase de Nm 18:32 «y no moriréis». De Melquisedec el salmo dice que su sacerdocio permanece «para el eôn» (futuro) e. d.: la eternidad de Dios; esto es, pues, lo que realiza la promesa, ver v. Hb 7:23 . ; pero allí, uno de quien se asegura que vive.
9Y, por así decirlo, hasta el mismo Leví, que percibe los diezmos, los pagó en la persona de Abrahán,
10pues ya estaba en las entrañas de su antepasado Gn 14:17 cuando Melquisedec le salió al encuentro.
11Del sacerdocio levítico al sacerdocio a la manera de Melquisedec 7:11 (a) Ahora la argumentación se apoya principalmente en el Sal 110:4 . Cuando este texto atribuye al Rey Mesías, que no es de ascendencia levítica, un sacerdocio eterno, «a la manera de Melquisedec», anuncia para los tiempos mesiánicos la sustitución del sacerdocio antiguo, considerado ya como inferior. . Pues bien, si la perfección se alcanzara por el sacerdocio levítico —pues de él recibió el pueblo las leyes 7:11 (b) Otra traducción: «a este respecto el pueblo ha recibido una ley». Esta inserción, el v. Hb 7:12 y el paréntesis del v. Hb 7:19a , podría tener un origen redaccional: las tres frases hablan de la Ley y no de un mandato concreto. —, ¿qué necesidad había ya de que surgiera otro sacerdote Sal 110:4 a la manera de Melquisedec , y no «a la manera de Aarón»?
12Porque, cambiado el sacerdocio, necesariamente se cambian las leyes. Hb 8:6s
13Pues aquel de quien se dicen estas cosas, pertenece a una tribu, de la cual Hb 8:4 nadie sirvió al altar.
14Y es bien manifiesto que Gn 49:10 ; Mt 1:1s ; Mt 2:6 ; Rm 1:3 ; Ap 5:5 nuestro Señor procede de Judá, una tribu que no menciona Moisés al hablar del sacerdocio.
15Abrogación del sacerdocio antiguo. Todo esto es mucho más evidente aún si surge otro sacerdote a la manera de Melquisedec,
16que lo sea, no por ley de sucesión carnal 7:16 La que reservaba el sacerdocio de Leví únicamente a su descendencia carnal, ver Nm 1:47 ; Nm 3:5 ; Dt 10:8 ; Dt 18:1 ; Dt 33:8 . , sino por la fuerza de una vida indestructible. Rm 1:4+
17De hecho, está atestiguado: Tú eres Sal 110:4 sacerdote para la eternidad, a la manera de Melquisedec.
18De este modo queda abrogado el precepto precedente, Rm 7:7+ por razón de su ineficacia e inutilidad,
19ya que la Ley no llevó nada a la Hb 11:40 perfección, como introducción a una esperanza Hb 10:19+ mejor, por la cual nos acercamos a Dios.
20Inmutabilidad del sacerdocio de Cristo. Y, por cuanto no fue sin juramento —pues los otros fueron hechos sacerdotes sin juramento,
21mientras éste lo fue bajo juramento por Aquel que le dijo: Juró el Señor y Sal 110:4 no volverá atrás: Tú eres sacerdote para la eternidad —
22por eso, de una mejor alianza Hb 8:6-13 resultó fiador Jesús.
23Además, aquellos sacerdotes fueron muchos, porque la muerte les impedía perdurar.
24Pero éste posee un sacerdocio exclusivo 7:24 «Exclusivo», en el sentido de «inmutable» e «intransferible» (que no se transmite de unos a otros). Lo que se verifica en el eôn (eternidad), fuera de las leyes del tiempo, no requiere ni repetición de actos rituales ni dinastías que garanticen su continuidad. Como la que se refería al diezmo, Hb 7:8 , así también la ley sobre la consagración garantizaba a los sacerdotes levíticos «para no morir», ver v. Hb 7:16 ; Lv 8:35 . porque permanece para la eternidad. Hb 10:19+ ; Ap 1:18 ; Hb 9:24 ; Rm 8:34 ; 1 Jn 2:1
25De ahí que pueda también salvar definitivamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor 7:25 Cristo sacerdote eterno ejerce en el cielo su oficio de mediador e intercesor, ver Rm 8:34 ; 1 Jn 2:1 . Su petición es análoga a la del Espíritu Santo que intercede ante Dios a favor de los santos, Rm 8:27 . .
26Perfección del sumo sacerdote celestial. Así Hb 3:1+ es el sumo sacerdote que nos convenía: santo, inocente, incontaminado, apartado de los pecadores, encumbrado sobre los cielos,
27que no tiene necesidad de ofrecer sacrificios Hb 9:25-28 ; Hb 10:11+ cada día como aquellos sumos sacerdotes, primero por sus propios Hb 5:3+ pecados, luego por los del pueblo; y esto lo realizó de una vez para siempre 7:27 Esta eficacia absoluta y definitiva del sacrificio de Cristo queda especialmente subrayada por Hb: en este sacrificio único, Hb 10:12 , Hb 10:14 , realizado «de una vez para siempre», Hb 7:27 ; Hb 9:12 , Hb 9:26 , Hb 9:28 ; Hb 10:10 ; ver Rm 6:10 ; 1 P 3:18 , se contrapone a los sacrificios de la antigua alianza, indefinidamente repetidos porque eran incapaces de procurar la salvación. Lo esencial en el sacrificio no es la muerte de la víctima o la consunción de las ofrendas, sino la aceptación por parte de Dios, Ga 4:4 ; ofreciéndose a sí mismo, Cristo ha sido acogido en el eôn divino, donde cada acto cobra un valor eterno. , ofreciéndose a sí mismo.
28La Ley constituye sumos sacerdotes a hombres débiles; pero la palabra del juramento, posterior a la Ley, nombra a uno que es Hb 5:9+ Hijo, perfecto para la eternidad.