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Génesis 41

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1Los sueños del faraón Cap. 41 Este relato es continuación del precedente y procede de la misma tradición elohísta, pero, especialmente a partir de Gn 41:33 , mezcla restos de una tradición paralela, la yahvista. . Al cabo de dos años, el faraón soñó que se encontraba a la vera del río.

2De pronto subieron del río siete vacas hermosas y lustrosas, que se pusieron a pacer en el carrizal.

3Pero resulta que detrás de aquéllas subieron del río otras siete vacas, de mal aspecto y macilentas, las cuales se pararon cabe las otras vacas en la margen del río,

4y las vacas de mal aspecto y macilentas se comieron a las siete vacas hermosas y lustrosas. Entonces el faraón se despertó.

5Y, dormido de nuevo, soñó que siete espigas crecían en una misma caña, lozanas y buenas.

6Pero resulta que otras siete espigas flacas y asolanadas brotaron después de aquéllas,

7y las espigas flacas consumieron a las siete lozanas y llenas. Despertó el faraón, y resultó que era un sueño.

8Aquella mañana estaba inquieto su espíritu y mandó Ex 7:11 ; Ex 7:22 ; Ex 8:1-3 [ Ex 8:5-7 ] llamar a todos los magos y a todos los sabios de Egipto. El faraón les contó su sueño, pero no hubo quien se lo interpretara al faraón 41:8 Egipto era la tierra de los magos y de los sabios, Ex 7:11 , Ex 7:22 ; Ex 8:1 [ Ex 8:5 ]; 1 R 5:10 [ 1 R 4:30 ]; Is 19:11-13 , pero su ciencia es eclipsada por la que Dios da a los suyos. El tema se repite en la historia de Moisés, Ex 7-8. Ver Dn 2, pero ya en otro ambiente. .

9Entonces el jefe de escanciadores habló al faraón diciéndole: «Hoy me acuerdo de mi yerro.

10El faraón se había enojado contra sus siervos y me había puesto bajo custodia en casa del jefe de los guardias a mí y al jefe de panaderos.

11Entonces tuvimos sendos sueños en una misma noche, tanto yo como él, cada uno con su sentido propio.

12Había allí con nosotros un muchacho hebreo, siervo del jefe de los guardias. Le contamos nuestro sueño y él nos dio el sentido propio de cada cual.

13Y resultó que según nos lo había interpretado, así fue: A mí me restituyó el faraón en mi puesto, y a él lo colgó.»

14El faraón mandó llamar a José y lo sacaron del calabozo con premura, se afeitó y mudó de vestido y compareció ante el faraón.

15Dijo el faraón a José: «He tenido un sueño y no hay quien lo interprete, pero he oído decir de ti que te basta oír un sueño para interpretarlo.»

16Respondió José al faraón: «No hablemos de mí, que Gn 40:8 Dios responda en buena hora al faraón.»

17Y refirió el faraón a José su sueño: «Resulta que estaba yo a la orilla del río,

18cuando de pronto subieron del río siete vacas lustrosas y de hermoso aspecto, que pacían en el carrizal.

19Pero resulta que otras siete vacas subieron detrás de aquéllas, de muy ruin y mala catadura, y macilentas, que jamás vi como aquéllas en toda la tierra de Egipto, de tan malas.

20Y las siete vacas macilentas y malas se comieron a las siete vacas primeras, las lustrosas.

21Pero una vez que las tuvieron dentro, ni se conocía que las tuviesen, pues su aspecto seguía tan malo como al principio. Entonces me desperté,

22y volví a ver en sueños cómo siete espigas crecían en una misma caña, henchidas y buenas.

23Pero resulta que otras siete espigas secas, flacas y asolanadas brotaban después de aquéllas,

24y consumieron las espigas flacas a las siete espigas hermosas. Se lo he dicho a los magos, pero no hay quien me lo explique.»

25José dijo al faraón: «El sueño del faraón es uno solo: Dios anuncia al faraón lo que va a hacer.

26Las siete vacas buenas son siete años de abundancia, y las siete espigas buenas siete años son: porque el sueño es uno solo.

27Y las siete vacas macilentas y malas que subían después de aquéllas son siete años; e igualmente las siete espigas flacas 41:27 «flacas» versiones; «vacías» hebr. y asolanadas: es que habrá siete años de hambre.

28Esto es lo que yo he dicho al faraón. Lo que Dios va a hacer lo ha mostrado al faraón.

29Van a venir siete años de gran hartura en todo Egipto.

30Pero después sobrevendrán otros siete años de hambre y se olvidará toda la hartura en Egipto, pues el hambre asolará el país,

31y no se conocerá hartura en el país, de tanta hambre como habrá.

32Y el que se haya repetido el sueño del faraón dos veces es porque la cosa es firme de parte de Dios, y Dios se apresura a realizarla.

33«Ahora, pues, fíjese el faraón en algún hombre inteligente y sabio, y póngalo al frente de Egipto.

34Hágalo así el faraón: ponga encargados al frente del país y exija el quinto a Egipto durante los siete años de abundancia.

35Ellos recogerán todo el comestible de esos años buenos que vienen, almacenarán el grano a disposición del faraón en las ciudades, y lo guardarán.

36De esta forma quedarán registradas las reservas de alimento del país para los siete años de hambre que habrá en Egipto, y así no perecerá el país de hambre.»

37José, primer ministro. Pareció bien el discurso al faraón y a todos sus servidores,

38y dijo el faraón a sus servidores: «¿Acaso se encontrará otro como éste Dn 13:45 que tenga el espíritu de Dios?»

39Y dijo el faraón a José: «Después de haberte dado Hch 7:10 a conocer Dios todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.

40Tú Sal 105:21s estarás al frente de mi casa, y de tu boca dependerá todo mi pueblo. Tan sólo el trono dejaré por encima de ti.»

41Dijo el faraón a José: «Mira: te he puesto al frente de todo el país de Egipto.»

42Y el faraón se quitó el anillo de la mano y lo puso en la mano de José, le hizo vestir ropas de lino fino y le puso el collar de oro al cuello;

43luego le hizo montar en su segunda carroza, e iban gritando delante de él: «¡Abrek 41:43 El autor se imagina esta investidura por lo que ha oído decir de la corte de Egipto. José se convierte en visir de Egipto; sin otro superior fuera del faraón, gobierna su casa, que es la sede de la administración, y usa el sello real. Los heraldos que preceden a su carro de honor gritan «Abrek», que podría explicarse por el egipcio 'ib-r-k, «¡Eh, tu corazón!», o sea, «¡cuidado!», pero que actualmente se interpreta como «visir». !» Así lo puso al frente de todo el país de Egipto.

44Dijo el faraón a José: «Yo, el faraón: sin tu licencia no levantará nadie mano ni pie en todo Egipto.»

45El faraón llamó a José Safnat Panéaj y le dio por mujer a Asnat, hija de Poti Fera, sacerdote de On 41:45 Nombres egipcios: Safnat-Pa`neaj = «Dios dice que esté vivo», `Asnat = «Propiedad de la diosa Neit», Poti-Fera`, nombre idéntico al de Gn 37:36 = «Regalo de Ra» (el dios solar). El suegro de José es sacerdote de On = Heliópolis, centro del culto solar, cuyo sacerdocio jugaba un papel político de importancia. José emparenta con la nobleza más rancia de Egipto. Pero no hay testimonio de esta clase de nombres antes de la dinastías XX-XXI. Son producto de la erudición del autor. . Y salió José investido de autoridad sobre el país de Egipto.

46Tenía José treinta años cuando compareció ante el faraón, rey de Egipto, y salió José de delante del faraón, y recorrió todo Egipto.

47La tierra produjo con profusión durante los siete años de abundancia,

48y él hizo acopio de todos los víveres de los siete años en que hubo hartura 41:48 «en que hubo hartura» sam., griego; «que tuvo», hebr. en Egipto, poniendo en cada ciudad los víveres de la campiña circundante.

49José recolectó grano como la arena del mar, una enormidad, hasta tener que desistir de contar, pues era innumerable.

50Hijos de José. Antes que sobreviniesen los años de hambre, le nacieron a José dos hijos que le dio Asnat, la hija de Poti Fera, sacerdote de On.

51Llamó José al primogénito Manasés, porque —decía— «Dios me ha hecho olvidar todo mi trabajo y la casa de mi padre»,

52y al segundo le llamó Efraín, porque —decía— «me ha hecho fructificar Dios en el país de mi aflicción 41:52 El nombre de Manasés, en hebr. Menasseh, se explica por nassanî «me ha hecho olvidar», el de 'Efrayim por hifranî «me ha hecho fructificar». ».

53Transcurrieron los siete años de hartura que hubo Hch 7:11 ; Sal 105:16 en Egipto

54y empezaron a llegar los siete años de hambre, como había predicho José. Hubo hambre en todas las regiones; pero en todo Egipto había pan.

55Toda la tierra de Egipto sintió también hambre, y el pueblo clamó al faraón pidiendo pan. Y dijo el faraón a todo Egipto: «Id Jn 2:5 a José: haced lo que él os diga.»

56—El hambre cundió por toda la faz de la tierra.— Entonces José sacó todas las existencias y abasteció 41:56 «todas las existencias» hebr.; «todos los almacenes de trigo» griego, sir. -«y abasteció» conj.; «y compró» hebr. de grano a Egipto. Arreciaba el hambre en Egipto;

57de todos los países venían también a Egipto para proveerse comprando grano a José, porque el hambre cundía por toda la tierra.

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