Génesis 31
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Fuga de Jacob Cap. 31 Relato fundamentalmente de tradición elohísta, con una adición de tradición sacerdotal en Gn 31:18 y, quizá, algunos restos yahvistas (ver Gn 31:3 ). Pone de relieve los derechos de Jacob y la protección divina, que no se deducía de la tradición profana de 30. . Oyó Jacob que los hijos de Labán decían: «Jacob se ha apoderado de todo lo de nuestro padre, y con lo de nuestro padre ha hecho toda esa fortuna.»
2Jacob observó el rostro de Labán y vio que ya no era para con él como hasta entonces.
3Entonces Yahvé dijo a Jacob: «Vuélvete a la tierra de tus padres, a tu patria, Gn 26:3 ; Gn 28:15 y yo estaré contigo.»
4Jacob envió a llamar a Raquel y a Lía al campo, donde estaba su rebaño,
5y les dijo: «Vengo observando que vuestro padre ya no me mira como antes; pero el Dios de mi padre ha estado conmigo.
6Vosotras sabéis que he servido a vuestro padre con todas mis fuerzas;
7pero vuestro padre ha trapaceado conmigo y ha cambiado mi retribución una docena de veces, si bien Dios no le ha dejado perjudicarme.
8Si él decía: Tu paga serán las reses pintas, entonces todas las ovejas parían pintas. Y si decía: Tu paga será lo listado, entonces todas las ovejas parían listado.
9De esta suerte Dios ha quitado el ganado a vuestro padre y me lo ha dado a mí.
10Pues bien: en la época de calentarse el rebaño, alcé los ojos y vi en un sueño cómo los machos que montaban al rebaño eran listados, pintos y salpicados.
11Y me dijo Gn 16:7+ el Ángel de Dios en aquel sueño: “¡Jacob!” Yo respondí: “Aquí estoy.”
12Y añadió: “Alza la vista y verás que todos los machos que montan al rebaño son listados, pintos y salpicados. Es que he visto todo lo que Labán te ha hecho.
13Yo soy el Dios que se te apareció en Betel 31:13 «que se te apareció», añadido según griego. , donde ungiste Gn 28:18-22 una estela y donde me hiciste aquel voto. Ahora, levántate, sal de esta tierra y vuelve a tu país natal”.»
14Raquel y Lía le contestaron: «¿Es que tenemos aún parte o herencia en la casa de nuestro padre?
15¿No hemos sido consideradas como extrañas para él, puesto que nos vendió y, por comerse, incluso se comió nuestra plata 31:15 En la Alta Mesopotamia, la costumbre era que la suma depositada en manos del suegro por el novio a raíz del matrimonio se entregara en parte a la esposa, pero Labán se benefició en exclusiva de los servicios de Jacob. ?
16Así que toda la riqueza que ha quitado Dios a nuestro padre nuestra es y de nuestros hijos. Conque todo lo que te ha dicho Dios, hazlo.»
17Levantóse Jacob, montó a sus hijos y a sus mujeres en los camellos,
18y se llevó todo su ganado y toda la hacienda que había adquirido, el ganado de su propiedad, que había adquirido en Padán Aram, para irse a donde su padre Isaac a Canaán.
19Como Labán había ido a esquilar sus ovejas, Raquel robó los ídolos familiares 31:19 En hebreo terafîm, idolillos domésticos. Se ha dicho que su posesión constituía título de herencia, pero esto no es seguro. que tenía Jc 17:5 ; 1 S 19:13 ; 2 R 23:24 ; Os 3:4 su padre,
20y Jacob actuó a hurtadillas de Labán el arameo, no dándole ningún indicio de que se fugaba.
21En efecto, se fugó con todo lo suyo; se levantó, pasó el Río 31:21 El Éufrates. y enderezó hacia la montaña de Galaad.
22Labán da alcance a Jacob 31:22 Relato de tradición elohísta como los precedentes, probablemente con adiciones redaccionales para enlazarlo con Gn 30:25-43 . . Al tercer día recibió Labán la noticia de que Jacob se había fugado.
23Entonces tomó a sus parientes consigo y, tras siete jornadas de persecución, le dio alcance en la montaña de Galaad.
24Pero aquella noche vino Dios en sueños a Labán el arameo y le dijo: «Guárdate de hablar nada con Jacob, ni bueno ni malo.»
25Alcanzó, pues, Labán a Jacob. Éste había instalado su tienda en la montaña y Labán instaló la suya 31:25 «la suya» (e.d. «su tienda» 'oholô) conj.; «con sus hermanos» 'ejayw hebr. con sus parientes en la misma montaña de Galaad.
26Dijo Labán a Jacob: «¿Qué has hecho? Has actuado a hurtadillas de mí y te has llevado a mis hijas como si fueran cautivas de guerra.
27¿Por qué te has fugado con disimulo y a hurtadillas de mí, en vez de advertírmelo? Yo te habría despedido con alegría y con cantares, con adufes y arpas.
28Ni siquiera me has permitido besar a mis hijos e hijas. O sea, que has obrado como un necio.
29Hay poder en mi mano para hacerte mal; pero el Dios de tu padre 31:29 En sing. según sam. y griego; el hebr. trae plural. me dijo ayer noche: “Guárdate de hablar a Jacob absolutamente nada, ni bueno ni malo.”
30Así pues, tú te has marchado porque añorabas la casa paterna, pero ¿por qué robaste mis dioses?»
31Respondió Jacob a Labán: «Es que tuve miedo, pensando que acaso ibas a quitarme a tus hijas.
32Pero eso sí, que aquél a quien le encuentres tus dioses no quede con vida. Delante de nuestros parientes reconoce lo tuyo que esté en mi poder y llévatelo.» En efecto, Jacob ignoraba que Raquel los había robado.
33Entró Labán en la tienda de Jacob, en la de Lía y en la de las dos criadas, y no halló nada. Salió de la tienda de Lía, y entró en la de Gn 31:19 ; Lv 15:19-20 Raquel.
34Pero Raquel había tomado los ídolos familiares y, poniéndolos en la albarda del camello, se había sentado encima. Labán registró toda la tienda sin hallar nada.
35Ella dijo a su padre: «No le dé enojo a mi señor de que no pueda levantarme en tu presencia, porque estoy con la regla.» Él siguió rebuscando por toda la tienda sin dar con los ídolos.
36Entonces Jacob montó en cólera, recriminó a Labán y, encarándose con él, le dijo: «¿Cuál es mi delito? ¿Cuál mi pecado, que me persigues con saña?
37Al registrar todos mis enseres, ¿qué has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo aquí, ante mis parientes y los tuyos, y juzguen ellos entre nosotros dos.
38En veinte años que llevo contigo, tus ovejas y tus cabras nunca han malparido, y los machos de tu rebaño nunca me los he comido.
39Ganado destrozado por fieras nunca Ex 22:12 [ Ex 22:13 ] te llevé: yo pagaba el daño, de lo mío te cobrabas tanto si era yo robado de día como si lo era de noche 31:39 Según Ex 22:12 [ Ex 22:13 ], el pastor queda disculpado si presenta los restos del animal despedazado, ver Am 3:12 . .
40Estaba yo que de día me devoraba el resistero y de noche la helada, mientras huía el sueño de mis ojos.
41Éstos fueron mis veinte años en tu casa. Catorce años te serví por tus dos hijas, y seis por tus ovejas, y tú has cambiado mi paga diez veces.
42Si el Dios de mi Padre, el Dios de Abrahán y el Padrino de Isaac 31:42 Título divino que sólo se repite en Gn 31:53 , y cuyo sentido justifican el árabe y el palmireno. También traducen: «el Terror de Isaac». no hubiese estado por mí, a fe que ahora me despacharías de vacío. Mi cuita y la fatiga de mis manos las ha visto Dios y ha dado su fallo Gn 31:24 ; Gn 31:29 ayer noche.»
43Tratado entre Labán y Jacob 31:43 Dos tradiciones (yahvista y elohísta) parecen combinarse aquí: 1°, un pacto político fija la frontera entre Labán y Jacob, Gn 31:52 , es decir, entre Aram e Israel, con explicación del nombre de Galaad = Galed, «majano del testimonio»; 2°, un acuerdo privado tocante a las hijas de Labán dadas a Jacob, Gn 31:50 , con explicación del nombre de Mispá = «la atalaya», ver Gn 31:49 , donde erigen una estela (massebah). Pero es posible que no se trate de dos fuentes, sino de dos explicaciones, y aparentemente de dos nombres, porque la tradición está vinculada a un nombre compuesto: Mispeh Galaad, «la atalaya de Galaad», localidad conocida por Jc 11:29 , en Transjordania, al sur del Yaboc. El texto, además, ha sido oscurecido por glosas. . Labán respondió así a Jacob: «Estas hijas son mías, estos hijos son mis hijos, y estas ovejas mis ovejas, todo cuanto ves, mío es. Y, ¿qué voy a hacerles hoy a estas mis hijas?, ¿o a los hijos que me dieron?
44Venga, hagamos un pacto entre los dos 31:44 Faltan probablemente algunas palabras del texto. ..., y sirva de testigo entre nosotros dos.»
45Jacob tomó una piedra y la erigió como estela.
46Y dijo Jacob a sus parientes: «Recoged piedras.» Tomaron piedras, hicieron un majano y comieron allí sobre el majano.
47Labán lo llamó Yegar Sahdutá, y Jacob lo llamó Galed 31:47 Yegar-sâhadûta' es, en arameo, la traducción exacta de Gal`ed, «majano del testimonio». También en castellano las piedras adosadas a una muga se llaman precisamente los «testigos». .
48Labán dijo: «Este majano es hoy testigo entre nosotros dos.» Por eso le llamó Galed,
49y también Mispá, pues dijo: «Que Yahvé nos vigile a los dos, cuando nos alejemos el uno del otro.
50Si tú humillas a mis hijas, si tomas otras mujeres, además de mis hijas, bien que nadie esté con nosotros que nos vea, sea Dios testigo entre los dos.»
51Dijo Labán a Jacob: «Aquí está este majano, y aquí esta estela que he erigido entre nosotros dos.
52Testigo sea este majano y testigo sea esta estela de que yo no he de traspasar este majano hacia ti, ni tú has de traspasar este majano y esta estela hacia mí para nada malo.
53El Dios de Abrahán y el Dios de Najor juzguen entre nosotros 31:53 El texto añade aquí «el Dios de sus padres», glosa ausente del griego y de algunos mss hebr. -Según el uso de los viejos tratados, se citan como testigos los dioses de entrambas partes contratantes. .» Y Jacob juró por el Padrino de su padre Isaac.
54Jacob hizo un sacrificio en el monte e invitó a sus parientes a tomar parte. Ellos tomaron parte, e hicieron noche en el monte.
55(32:1) A la mañana siguiente, Labán besó a sus hijos e hijas, los bendijo y se volvió a su lugar.