Ester 6
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1IV. Desquite de los judíos Desgracia de Amán. 6:1 En los caps. 6 y 7, el texto de Luciano parafrasea ampliamente los pasajes honoríficos para Mardoqueo, o deshonrosos para Amán. Aquella misma noche, no pudiendo el rey conciliar el sueño, mandó que trajeran y leyeran en su presencia el libro de las Memorias, o Crónica.
2Estaba allí, consignada por escrito, la denuncia que Mardoqueo había Est 2:21-23 hecho contra Bigtán y Teres, los dos eunucos del rey, guardianes del umbral, que habían intentado poner las manos sobre el rey Asuero.
3Preguntó el rey: «¿Qué honor o dignidad se concedió por esto a Mardoqueo?» Los jóvenes del servicio Qo 9:13-16 ; Est 1:1q del rey dijeron: «No se hizo nada en su favor 6:3 El autor del texto hebreo ignora la tradición referida por el texto griego, ver Est 1:1q . .»
4Continuó el rey: «¿Quién está en el atrio?» —Justamente entonces llegaba Amán al atrio exterior de la casa del rey, para pedir al rey que colgaran a Mardoqueo de la horca que él había hecho levantar—.
5Los jóvenes del servicio del rey le respondieron: «Es Amán el que está en el atrio.» Dijo el rey: «Que entre.»
6Entró, pues, Amán, y el rey le preguntó: «¿Qué debe hacerse al hombre a quien el rey quiere honrar?» Amán pensó: «¿A quién ha de querer honrar el rey, sino a mí?»
7Respondió, pues, Amán al rey: «Para el hombre a quien el rey quiere honrar,
8deben Gn 41:42s ; 1 R 1:33 ; Dn 5:29 tomarse regias vestiduras que el rey haya vestido, y un caballo que el rey haya montado, y en cuya cabeza 6:8 «en cuya cabeza (del caballo)...» hebr.; «y poner en su cabeza (del hombre)...» Targum. se haya puesto una diadema real.
9Deben darse los vestidos y el caballo a uno de los servidores más principales del rey, para que vista al hombre a quien el rey desea honrar; y le hará cabalgar sobre el caballo por la plaza mayor de la ciudad gritando delante de él: «¡Así se trata al hombre a quien el rey quiere honrar!»
10Dijo el rey a Amán: «Toma al momento vestidos y caballo, tal como lo has dicho, y hazlo así con el judío Mardoqueo, que está en la Puerta Real. No dejes de cumplir ni un solo detalle.»
11Tomó Amán los vestidos y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo paseó a caballo por la plaza mayor de la ciudad, gritando delante de él: «¡Así se trata al hombre a quien el rey quiere honrar!»
12Después Mardoqueo se quedó en la Puerta Real, mientras Amán regresaba precipitadamente a su casa, entristecido y con la cabeza tapada.
13Contó Amán a su mujer Zeres y a todos sus amigos cuanto había pasado; sus consejeros y su mujer Zeres le dijeron: «Si Mardoqueo, ante el que has comenzado a declinar, pertenece al linaje de los judíos, no podrás vencerle, sino que sin remedio caerás ante él 6:13 El texto hebreo sugiere cómo será el desenlace, sin mencionar la ayuda divina. El griego hace explícito el pensamiento y añade: «porque el Dios vivo está con él». .»
14Amán en el banquete de Ester. Todavía estaban hablando con él, cuando llegaron los eunucos del rey y llevaron a Amán rápidamente al banquete preparado por Ester.