Eclesiástico (Sirácide) 11
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1ECLESIÁSTICO 11 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros Las apariencias engañan. Por su sabiduría el pobre llevará alta la cabeza, y se sentará entre los grandes.
2No alabes 1 S 16:7 ; 2 Co 10:10-11 ; Mt 13:31-32 al hombre por su belleza, ni desprecies a nadie por su aspecto.
3Pequeña es la abeja entre los animales que vuelan, pero su producto es el más dulce.
4No presumas de los vestidos que llevas, ni te engrías cuando te alaben 11:4 (a) Hebr.: «No te mofes de quien viste harapos, ni te burles del que se halla atribulado.» ; pues admirables son las obras del Señor, y, sin embargo, permanecen ocultas a los hombres 11:4 (b) Es decir, invisibles e imprevisibles. Un golpe de suerte puede trocar todas las situaciones. Ver Sal 113:7s ; 1 S 2:8 ; Jb 12:17-19 . Las máximas siguientes ilustran ésta. .
5Muchos Si 10:14 ; Qo 4:14 ; Qo 10:6-7 tiranos acabaron por los suelos 11:5 Puede también entenderse: «fueron puestos en el suelo» (después de haber reinado); en tal caso, el paralelo sería antitético, pero el hebr.: «Muchos que estaban humillados se sentaron en el trono», apoya la interpretación propuesta. , mientras un desconocido se ceñía la corona.
6Muchos poderosos fueron humillados, y hombres ilustres cayeron en otras manos.
7Reflexión y prudencia. Antes de recriminar, infórmate; reflexiona primero y censura después.
8Antes de Pr 18:13 responder, escucha, y no interrumpas al que tiene la palabra.
9No discutas por lo que no te incumbe, ni interfieras en peleas de pecadores.
10Hijo, no te Si 38:24 ocupes en demasiados asuntos, porque si así actúas, no saldrás bien parado; por más que corras, no alcanzarás, por más que quieras huir, no escaparás 11:10 Hebr.: «si no corres no alcanzarás, si no buscas no encontrarás». .
11Hay quien Pr 11:24 ; Pr 21:5 ; Sal 127:1-2 trabaja, se fatiga y apresura, y con todo llega tarde.
12Confianza sólo en Dios. Hay quien So 2:3+ es débil y necesita ayuda, carece de bienes y le sobra pobreza, pero el Señor lo ama con benevolencia, y lo libra de su humillación.
13Le hace levantar la cabeza, y muchos se quedan admirados.
14Bien y mal, Is 45:7 ; Jb 1:21 ; Jb 2:10 vida y muerte, pobreza y riqueza vienen del Señor 11:14 Hebr., griego 248, lat. y sir. añaden: « 15 La sabiduría, la ciencia y el conocimiento de la Ley proceden del Señor; el amor y la práctica de las buenas obras vienen de él. 16 La perdición y las tinieblas están creadas para los pecadores; los que se complacen en el mal, en el mal envejecen.» .
17El don del Señor permanece con los piadosos 11:17 El griego traduce así el hebr. «justos», como Si 11:22 ; Si 12:2 ; Si 13:17 . , y su benevolencia les guiará siempre por buen camino.
18Hay quien se Jb 27:16-23 ; Sal 49:17-18 [ Sal 49:16-17 ]; Qo 2:21-23 ; Lc 12:16-21 hace rico a fuerza de trabajar y ahorrar, y ésta es la parte de su recompensa:
19cuando dice: «Ahora ya puedo descansar, y disfrutar de todos mis bienes», no sabe cuánto tiempo pasará, hasta que muera y tenga que dejarlo todo a otros 11:19 Se han preguntado algunos si Jesús no se habrá inspirado en este v. para la parábola de Lc 12:16-21 (nótese, sobre todo, Si 11:19 ). Ciertamente se trata de la misma idea de la inutilidad de los bienes amasados con mucho esfuerzo, y de los que el poseedor se verá privado en el día de su muerte. .
20Sigue con tu quehacer y dedícate a él 11:20 «tu quehacer» hebr.; «tu alianza» griego. -«dedícate a él» var.; hebr. «pon en ello tu gozo», ver Qo 2:24 ; Qo 3:13 . , y en tu tarea envejece.
21No admires las Pr 3:31 ; Pr 23:17 ; Si 9:11 obras del pecador, confía en el Señor y sé constante en tu esfuerzo, porque es cosa fácil para el Señor, enriquecer al pobre en un instante.
22La bendición del Señor es la recompensa del piadoso, y en un momento hace florecer su bendición.
23No digas: Mt 6:25-26 «¿Qué necesito? o ¿qué bienes podría conseguir todavía?»
24No digas: «Ya Si 5:1 ; Lc 12:16-21 tengo bastante, ¿qué mal puede sucederme ahora?»
25Día de bienes, Si 18:25 ; Jn 16:21 olvido de males, día de males, olvido de bienes 11:25 O quizás: «Se olvidan los males (que pueden sobrevenir)... No se acuerda de la felicidad (que se puede recibir)». Así aplicado al futuro, este v. estaría más conforme con el contexto. Con todo, la interpretación parece menos probable. .
26Es fácil para el Señor, el día de la muerte, pagar a cada uno según su conducta.
27El mal de un momento hace olvidar el gozo, pero cuando el hombre se Si 1:13 acerca al fin se descubren sus obras.
28Antes de la muerte no felicites a nadie, porque sólo en su final se conoce al hombre 11:28 «en su final» hebr.; «en sus hijos» griego. -Estos tres vv. (ver Si 7:36 ) expresan la confianza con que el autor espera, en el día de su muerte, un juicio en el que se manifestarán los méritos y las faltas. Pero no se detiene a describir la retribución, ni a precisar si ésta será eterna. .
29Desconfiar del desconocido. No metas a cualquiera en tu casa, que son muchas las mañas del astuto.
30Como perdiz cautiva en su jaula, así es el corazón del orgulloso, como un espía aguarda tu caída 11:30 Hebr.: «como un lobo se mantiene al acecho para desgarrar». -A la manera del ave colocada como «reclamo» en el lazo, el corazón del orgulloso atrae al prójimo a las redes del pecado. .
31Él tiende su trampa cambiando el bien por mal, y corrompiendo las cosas más dignas.
32Una chispa enciende un brasero, así el pecador acecha Pr 1:11 en busca de sangre.
33Guárdate del malvado, porque maquina el mal, y podría deshonrarte para siempre.
34Mete en casa a un desconocido y te causará problemas, te hará sentir extraño con tu propia familia.