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Eclesiástico (Sirácide) 1

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1ECLESIÁSTICO 1 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros Prólogo del traductor Cap. 1 Este primer capítulo es un poema programático sobre la sabiduría y el temor de Dios. Se perciben ecos del libro de los Proverbios ( Pr 1:7 ; Pr 9:10 ). (1) La ley, los profetas y los escritos Pról. 1 Es la división tripartita de la Biblia hebrea, ver 1 M 12:9+ y el Índice. Así también en 8-10, 24-25. Pero no es seguro que en aquella época (fines del siglo II a.C.) tuvieran estas tres partes exactamente el mismo contenido que hoy, sobre todo por lo que a la tercera se refiere. que les siguieron (2) nos han transmitido muchas e importantes lecciones, (3) que hacen a Israel digno de elogio por su instrucción y sabiduría. (4) Ahora bien, no basta con que los lectores se hagan sabios; (5) es necesario también que, como expertos, puedan ayudar a los de fuera, (6) tanto de palabra como por escrito. (7) Por eso, mi abuelo Jesús, después de haberse dedicado intensamente a la lectura (8) de la Ley, (9) los Profetas (10) y los otros escritos de los antepasados, (11) y de haber adquirido un gran dominio sobre ellos, (12) se propuso escribir sobre cuestiones de instrucción y sabiduría. (13) Su objetivo era que los deseosos de aprender aceptaran sus enseñanzas (14) y pudieran progresar, llevando una vida más acorde con la Ley. (15) Quedáis, pues, invitados (16) a leer este libro (17) con benevolencia y atención, (18) así como a ser indulgentes (19) allí donde os parezca que, a pesar de nuestros denodados esfuerzos de interpretación, (20) no hemos acertado en la traducción de algunas expresiones. (21) Es evidente que las cosas dichas en hebreo no tienen la misma fuerza (22) que cuando se traducen a otra lengua. (23) Esto no sucede sólo en este libro, (24) sino que también la misma Ley, los Profetas (25) y los otros escritos (26) presentan notables diferencias respecto a sus originales. (27) El año treinta y ocho del rey Evergetes Pról. 27 Probablemente Tolomeo VII Evergetes Fiscón (170-117). La fecha correspondería, pues, al 132 a.C. (28) llegué a Egipto, donde fijé mi residencia por un tiempo. (29) Durante mi estancia allí encontré una obra Pról. 29 «una obra de», lit. «una copia de»: traducción dudosa. También puede entenderse: «... hallaba que la instrucción (religiosa) estaba lejos de igualar (a la nuestra)». Según la interpretación adoptada, Ben Sirá, con la presentación del libro de su abuelo al público griego, quiere dar satisfacción a una comunidad ya culta y digna de este enriquecimiento. de no poca enseñanza, (30) y me sentí obligado a emprender la traducción de este libro con empeño y diligencia. (31) He dedicado muchas horas de vigilia y trabajo (32) durante este período, (33) hasta poder terminar y publicar el libro, (34) para uso de aquellos que, viviendo en el extranjero, desean aprender y reformar sus costumbres (35) para vivir conforme a la Ley. I. El camino hacia la sabiduría Origen divino de la sabiduría Pról. Este prólogo del traductor griego no forma parte del libro del Eclesiástico propiamente dicho y presenta un gran parecido con los prefacios de las obras de autores clásicos y helenísticos. . (1) Toda Pr 2:6 ; Sb 9:4 sabiduría viene del Señor 1:1 El término «Señor» (Kyrios) traduce, por lo común, en los Setenta el nombre de «Yahvé». El traductor de Ben Sirá lo emplea con mucha frecuencia, incluso para traducir los otros nombres divinos. , y está con él por siempre.

2¿Quién puede contar la arena de los mares, las gotas de la lluvia y los días de la eternidad?

3¿Quién puede medir la altura de los cielos, la anchura de la tierra y la profundidad del abismo? 1:3 «la profundidad del abismo» lat., ver sir.; «el abismo y la sabiduría» griego.

4Antes de todo fue Si 24:8 ; Si 24:9 ; Pr 8:22+ ; Ba 3:20-22 ; Jb 28:12-23 creada la sabiduría, la inteligencia prudente desde la eternidad.

61:6 (a) La numeración de los versículos ha sido hecha sobre un texto latino más largo que el texto griego; de ahí la ausencia en nuestra traducción de algunos vv. que son adiciones; éstas figuran también en un grupo de mss griegos (a los que se designa con la sigla: griego 1248). Adic. V. 5.: «La fuente de la Sabiduría es la palabra de Dios que está en el cielo; sus canales son los mandamientos eternos.» ¿A quién fue revelada la raíz de la sabiduría? ¿Quién conoce sus recursos 1:6 (b) Griego 248, sir. hex. y lat. añaden: « 7 ¿A quién fue revelada la ciencia de la sabiduría? ¿Quién comprendió su mucha experiencia?» ?

8Uno sólo es sabio, temible en extremo: el que está sentado en su trono 1:8 El autor insiste en la unicidad y la trascendencia de Dios. La sabiduría, atributo de Dios, cualidad del mundo por él creado, don de Dios a los hombres, y con frecuencia personificada por los libros sapienciales, Pr 8:22+ , es, sin embargo, aquí una criatura que no es posible identificar con Dios. .

9Es el Señor quien creó la sabiduría 1:9 Lat. añade: «en el Espíritu Santo», interpolación cristiana. , la vio, Jb 28:27 ; Jl 3:1-2 [ Jl 2:28-29 ]; Hch 2:17s ; Hch 2:33 ; Qo 2:26 la midió y la derramó sobre todas sus obras.

10Se la concedió a todos los vivientes y a los que le aman se la regaló.

11El temor de Dios y la sabiduría 1:11 El temor del Señor, para un judío, no es más que la religión o la piedad. Se ve desde un comienzo, en esta exposición, que prácticamente ha desaparecido de la teología judía la idea de temor físico, de terror ante el temible poder de Yahvé. . El temor Si 9:16 del Señor es gloria y honor, alegría y corona de júbilo.

12El temor del Señor Pr 4:10 ; Si 1:20 deleita el corazón, da alegría, gozo y larga vida.

13El que teme al Señor, tendrá un buen final, el día de su muerte será Si 11:27 ; Pr 1:7+ bendecido 1:13 Lat. añade aquí: « 14 El amor de Dios es una sabiduría digna de honor, 15 pero aquellos a quienes se ha aparecido la aman, contemplando y proclamando sus grandezas». .

14Principio de la sabiduría es temer al Señor, ella está con los fieles desde el seno materno.

15Entre los hombres asentó su cimiento eterno, y con su descendencia se mantendrá fiel.

16Plenitud de Pr 8:18-19 la sabiduría es temer al Señor, ella embriaga a sus fieles de sus frutos.

17Les llena la Sb 7:11 casa de tesoros, y los graneros de sus productos.

18Corona de la sabiduría es el temor del Señor, ella hace florecer la paz y la buena salud.

19Hace llover ciencia e inteligencia, y exalta la gloria de los que la poseen.

20Raíz de la sabiduría es temer al Señor, sus ramas son Si 1:12 larga vida 1:20 Griego 248 y sir. hex. añaden: « 21 El temor del Señor aparta los pecados, el que persevera aleja la cólera», y lat.: « 27 El temor del Señor expulsa el pecado». .

22Paciencia y dominio de sí. La pasión del injusto no puede justificarse 1:22 «la pasión del injusto» conj.; «la pasión injusta» griego. , porque el ímpetu Pr 29:22 de su pasión le hará caer.

23El hombre paciente aguanta hasta el momento oportuno, y al final su paga es la alegría.

24Hasta el momento oportuno retiene sus palabras, por eso muchos alaban su prudencia.

25Sabiduría y rectitud en el obrar. Entre los tesoros de la sabiduría hay proverbios muy sabios, pero adorar al Señor repugna al pecador.

26Si deseas la sabiduría, guarda los mandamientos 1:26 Para Ben Sirá la sabiduría se confunde con el cumplimiento de la Ley, Si 19:20 , ver Qo 12:13 . Aquí la sabiduría es la recompensa de esta fidelidad. , y el Señor te la concederá.

27Porque el Pr 15:33 temor del Señor es sabiduría e instrucción, le agradan la fidelidad y la mansedumbre.

28No faltes al temor del Señor, ni te acerques a él con Si 2:12 ; Si 5:9 ; St 1:6-8 doblez de corazón.

29No seas hipócrita delante de los hombres 1:29 «delante (de los hombres)» mss, versiones; «en la boca (de los hombres)» griego. , y vigila siempre tus labios.

30No te exalces a ti mismo, si no quieres caer y cubrirte de vergüenza, pues el Señor revelará tus secretos y te humillará en medio Pr 5:14 de la asamblea, porque no te has acercado al temor del Señor, y tienes el corazón lleno de engaño.

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