Deuteronomio 25
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Cuando haya pleito entre dos hombres, se presentarán a juicio, y se los juzgará: se declarará justo al justo y se declarará culpable al culpable.
2Si el culpable merece azotes, el juez le hará echarse en tierra en su presencia y hará que le azoten con un número de golpes proporcionado 2 Co 11:24 a su culpa.
3Cuarenta le podrá infligir, pero no más, no sea que, si lo golpea más, sea excesivo el castigo, y tu hermano quede envilecido a tus ojos.
4No pondrás 1 Co 9:9 ; 1 Tm 5:18 bozal al buey que trilla.
5La ley del levirato 25:5 Del latín levir «cuñado», que traduce el hebreo yâbâm (cuñado en sentido amplio): la viuda sin hijo varón es desposada por su cuñado; el primer hijo se considera como si fuera del difunto y recibe su parte de herencia. Esta institución, que también existía entre los asirios y los hititas, tenía por objeto perpetuar la descendencia y garantizar la estabilidad de los bienes familiares. El primer aspecto se subraya en la historia de Tamar, Gn 38; el segundo se destaca en la historia de Rut, Rt 4, donde los derechos y deberes del levir se extienden al «vengador», ver Nm 35:19+ . La ley del Dt limita esta obligación al caso en que los hermanos vivan juntos y permite sustraerse a ella. La institución se mantuvo en el Judaísmo posterior, a pesar de la oposición de ciertos grupos. De esta ley tomaron los saduceos argumento contra la doctrina de la resurrección, ver Mt 22:23s . . Si unos hermanos Gn 38; Rt 4; Mt 22:24p viven juntos y uno de ellos muere sin tener hijos, la mujer del difunto no se casará fuera con un hombre de familia extraña. Su cuñado se llegará a ella y la tomará por esposa y cumplirá con ella como cuñado,
6y el primogénito que ella dé a luz perpetuará el nombre de su hermano difunto; así su nombre no se borrará de Israel.
7Pero si el hombre no quiere tomar a su cuñada por mujer, subirá su cuñada a la puerta donde los ancianos y dirá: «Mi cuñado se niega a perpetuar el nombre de su hermano en Israel, no quiere cumplir conmigo como cuñado.»
8Los ancianos de su ciudad lo llamarán y le hablarán. Si al comparecer dice: «No quiero tomarla por mujer»,
9su cuñada se acercará a él en presencia de los ancianos, le quitará la sandalia de su pie, le escupirá a la cara y pronunciará estas palabras: «Así se hace con el hombre que no edifica la casa de su hermano»;
10y se le llamará en Israel «Casa del descalzado 25:10 El rito de expropiación, el quitar la sandalia, va acompañado de un gesto de desprecio y de una frase infamante. No se ve con claridad cuáles fueran las consecuencias jurídicas; es probable, sin embargo, que en este caso la mujer continuara en posesión de los bienes de su marido. El rito no tiene exactamente el mismo sentido en Rt 4:8 . ».
11El pudor en las riñas. Si dos hombres están peleándose entre sí, y la mujer de uno de ellos se acerca para librar a su marido de los golpes del otro, y alarga la mano y agarra a éste por sus partes,
12tú le cortarás a ella la mano sin piedad.
13Apéndices. No tendrás Lv 19:35-36 ; Am 8:5 ; Os 12:8 [ Os 12:7 ]; Mi 6:10-11 ; Pr 11:1 en tu bolsa pesa y pesa, una grande y otra pequeña.
14No tendrás en tu casa medida y medida, una grande y otra pequeña.
15Tendrás un peso exacto y justo: tendrás una medida exacta y justa, para que se prolonguen tus días en el suelo que Yahvé tu Dios te da.
16Porque todo el que hace estas cosas, todo el que comete una injusticia, es una abominación para Yahvé tu Dios.
17Recuerda Ex 17:8-16+ lo que te hizo Amalec cuando estabais de camino a vuestra salida de Egipto,
18cómo vino a tu encuentro en el camino y atacó por la espalda a todos los que iban agotados en tu retaguardia, cuando tú estabas cansado y extenuado; ¡no tuvo temor de Dios!
19Por eso, cuando Yahvé tu Dios te haya asentado al abrigo de todos tus enemigos de alrededor, en la tierra que Yahvé tu Dios te da en herencia para que la poseas, borrarás el recuerdo de Amalec de debajo de los cielos. ¡No lo olvides!