2 Samuel 14
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Conoció Joab, hijo de Sarvia, que el corazón del rey estaba por Absalón
2y envió Joab a Técoa 14:2 Patria del profeta Amós, a 18 km. al sur de Jerusalén. , a traer de allí una mujer sagaz a la que dijo: «Da muestras de duelo, vístete de luto y no te perfumes; pórtate como una mujer que hace muchos días que está en duelo por un muerto.
3Entra luego donde el rey y dile estas 2 S 12:1s palabras», y Joab puso las palabras en su boca 14:3 Al igual que Natán ( 2 S 12:1s ), Joab va a inducir al rey a que se pronuncie fingiendo un caso de justicia. .
4Entró, 1 R 3:16s ; 2 R 8:3s pues, donde el rey la mujer de Técoa, cayó rostro en tierra, se postró y dijo: «¡Sálvame, oh rey 14:4 Era una fórmula utilizada cuando se recurría al rey. !»
5El rey le dijo: «¿Qué 2 R 6:26s te pasa?» Y ella contestó: «¡Ay de mí! Soy una mujer viuda. Mi marido ha muerto.
6Tu sierva tiene dos hijos. Se pelearon en el campo, no había quien los separase y uno hirió al otro y lo mató.
7Y ahora se alza toda la familia contra tu sierva y dicen: “Entréganos al asesino de su hermano: Nm 35:19+ le haremos morir por la vida de su hermano, al que mató, y haremos desaparecer también al heredero.” Así van a extinguir el ascua que me queda y no dejarán a mi marido nombre ni superviviente en la tierra.»
8El rey dijo a la mujer: «Vete a tu casa, que yo daré órdenes sobre tu asunto.»
9Pero la mujer de Técoa dijo al rey: «Caiga, oh rey mi señor, la culpa sobre mí y sobre la casa de mi padre y queden inocentes el rey y su trono 14:9 La mujer apremia: si alguna culpabilidad se deriva de no perseguir al homicida, ella asume la responsabilidad, ver Jos 2:19 ; Mt 27:25 . .»
10El rey dijo: «Si alguno todavía te dice algo, hazle venir y no te molestará más.»
11Replicó ella: «Que el rey mencione, por Nm 35:19+ favor, a Yahvé, tu Dios, para que el vengador de sangre no aumente la ruina y no extermine a mi hijo.» Él dijo: «Vive Yahvé, que no caerá en tierra ni un cabello de tu hijo.»
12La mujer dijo: «Te suplico que tu sierva pueda decir a mi señor el rey una palabra.» Dijo: «Habla».
13Respondió la mujer: «¿Por qué has tenido tal pensamiento contra el pueblo de Dios y se hace el rey culpable diciendo que no vuelva más su desterrado?
14Todos hemos de morir; Jb 14:7-12 ; Sal 88:6-11 [ Sal 88:5-10 ]; Jb 7-9 como el agua que se derrama en tierra no se vuelve a recoger, así Dios no vuelve a conceder la vida. Que el rey elija 14:14 (a) «Que el rey elija» según griego; «Y él (Dios) ha hecho» hebr. medios para que el proscrito no siga alejado de él 14:14 (b) Nada se puede hacer ya por Amnón, que ha muerto. Conviene, pues, que vuelva Absalón. .
1514:15 La mujer, después de haber abierto los ojos del rey aplicando el caso a Absalón, reanuda su papel. 2 S 14:17 se aplica igualmente al caso fingido y al caso real. «Así, pues, si tu sierva ha venido para hablar a mi señor el rey estas cosas, es porque la gente me ha metido miedo y tu sierva se ha dicho: Hablaré al rey y acaso el rey cumpla la palabra de su esclava,
16pues el rey me escuchará y librará a su esclava de la ira del hombre que quiere exterminarme, a mí juntamente con mi hijo, de la heredad de Dios.
17Tu sierva dice: Que la palabra de mi señor el rey traiga la paz, pues mi señor el rey es como el Ángel de Dios 14:17 (a) En los textos antiguos, Gn 16:7+ , el Ángel de Dios es el mismo Dios, en la forma visible en que aparece a los hombres: David posee una sabiduría divina, igualmente en 2 S 14:20 . para discernir el bien y el mal 14:17 (b) Es decir, absolutamente todo, ver 2 S 13:22 . . Y que Yahvé tu Dios sea contigo.»
18El rey respondió a la mujer y dijo: «No me ocultes nada de lo que voy a preguntarte.» La mujer dijo: «Habla, oh rey, mi señor.»
19Dijo el rey: «¿No anda contigo la mano de Joab en todo esto?» Respondió la mujer: «Por tu vida, oh rey mi señor, que no se desvía ni a la derecha ni a la izquierda nada de lo que el rey mi señor dice. Tu siervo Joab me ha mandado y ha puesto en la boca de tu sierva todas estas palabras.
20Para abordar con rodeos el tema hizo esto tu siervo Joab. Pero mi señor es prudente como el Ángel de Dios y sabe todo cuanto sucede en la tierra.»
21Entonces el rey dijo a Joab: «Mira, he decidido el asunto. Anda y haz que regrese el joven Absalón.»
22Cayó Joab sobre su rostro en tierra y postrándose bendijo al rey. Joab dijo: «Hoy ha conocido tu siervo que ha hallado gracia a tus ojos, oh rey mi señor, pues ha cumplido el rey el deseo de su siervo.»
23Levantóse Joab, fue a Guesur y llevó a Absalón a Jerusalén.
24Pero el rey dijo: «Que se retire a su casa, pues no pienso recibirle.» Y Absalón se retiró a su casa sin poder entrevistarse con el rey.
25Algunos pormenores sobre Absalón 14:25 Los vv. 2 S 14:25-27 interrumpen el relato y proceden de otra fuente. . No había en todo Israel un hombre tan apuesto como Absalón, ni tan celebrado; de la planta de los pies hasta la coronilla de la cabeza no había en él defecto.
26Cuando se cortaba el pelo —y se lo cortaba cada año, porque le pesaba mucho y por eso se lo cortaba— pesaba el cabello 2 S 18:18 de su cabeza doscientos siclos, peso real.
27Le nacieron a Absalón tres hijos y una hija, llamada Tamar; era una mujer de gran belleza.
28Absalón obtiene el perdón. Absalón estuvo en Jerusalén dos años sin ver el rostro del rey.
29Llamó Absalón a Joab para enviarle al rey, pero él no quiso ir. Le llamó todavía una segunda vez, pero tampoco quiso.
30Entonces dijo a sus servidores: «Ved el campo de Joab, que está junto al mío, donde él tiene la cebada. Id y prendedle fuego.» Los servidores Jc 15:4-5 de Absalón prendieron fuego al campo.
31Entonces se levantó Joab, fue a casa de Absalón y le dijo: «¿Por qué tus servidores han prendido fuego a mi campo?»
32Absalón respondió a Joab: «Te he mandado llamar para decirte: Ven, por favor, pues quiero enviarte al rey para que le digas: ¿Para qué he vuelto de Guesur? Mejor me hubiera sido estarme allí. Quiero ver el rostro del rey; si hay alguna culpa en mí, que me haga morir.»
33Fue Joab al rey y se lo comunicó. Entonces llamó a Absalón. Entró éste donde el rey y se postró sobre su rostro en presencia del rey. Y el rey besó a Absalón.