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1 Samuel 6

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1Devolución del arca. Siete meses estuvo el arca de Yahvé en territorio filisteo.

2Llamaron los filisteos a los sacerdotes y adivinos y preguntaron: «¿Qué debemos hacer con el arca de Yahvé? Hacednos saber cómo la hemos de enviar a su sitio.»

3Ellos respondieron: «Si queréis devolver el arca del Dios de Israel, no la devolváis de vacío, ofrecedle una reparación y entonces sanaréis y sabréis por qué no se ha apartado su mano de vosotros.»

4Preguntaron ellos: «¿Qué reparación hemos de ofrecer?» Y respondieron: «Conforme al número de los príncipes de los filisteos, cinco tumores de oro y cinco ratas de oro 6:4 La mención de las ratas es sorprendente, pues no viene anticipada por nada en el texto. No pueden ser entendidas como animales propagadores de la peste, pues los antiguos desconocían esta vía de transmisión de las epidemias. En 1 S 6:5 se evoca una invasión de ratas de campo. Es posible que el cap. 6, combinando dos tradiciones, se refiera a dos plagas: una que afecta a los hombres y otra que devasta el país. , porque el mismo castigo sufrís vosotros que vuestros príncipes.

5Haced imágenes de vuestros tumores y de vuestras ratas Jos 7:19 ; Jn 9:24 que devastan el país y dad gloria al Dios de Israel 6:5 Expresión que invita a los filisteos a reconocer el poder del Dios de Israel y, al mismo tiempo, su propia transgresión, ver Jos 7:19 . . Acaso aligere su mano de sobre vosotros, vuestros dioses y vuestra tierra.

6¿Por qué habéis de endurecer vuestros corazones como endurecieron su corazón los egipcios y el faraón? ¿No los tuvieron que dejar partir después haberlos dejado malparados?

7Ahora, pues, tomad y preparad una carreta Nm 19:2 ; Dt 21:3 ; 2 R 2:20 nueva y dos vacas que estén criando y que no hayan llevado yugo 6:7 (a) Se escoge una carreta nueva (ver 2 S 6:3 ) y vacas que no han trabajado nunca (ver Nm 19:2 ; Dt 21:3 ) para realizar una acción sagrada según un procedimiento afín al de la adivinación. Si Dios lo quiere, las vacas tomarán la dirección de Israel a pesar de su instinto maternal. ; unciréis las vacas a la carreta y haréis volver sus becerros al establo 6:7 (b) Lit. «a casa». La intervención de Yahvé es tanto más asombrosa cuanto más numerosos son los obstáculos, ver 1 R 18. .

8Tomaréis el arca de Yahvé y la pondréis sobre la carreta. Cuanto a los objetos de oro que le habéis ofrecido como reparación, los meteréis en un cofre, a su lado. Dejadla marchar y se irá.

9Y fijaos: si toma el camino de su país, hacia Bet Semes, es él el que nos ha causado esta gran calamidad; si no, sabremos que no ha sido su mano la que nos ha castigado y que todo esto nos ha sucedido por casualidad 6:9 En el relato los pronombres se refieren al arca (masculino en hebreo) y no a la carreta (femenino en hebreo). Se pasa fácilmente de Dios al arca, símbolo de su presencia. .»

10Así lo hicieron aquellos hombres: tomaron dos vacas que estaban criando y las uncieron a la carreta, pero retuvieron las crías en el establo.

11Colocaron sobre la carreta el arca de Yahvé y el cofre con las ratas de oro y las imágenes de sus tumores.

12Tomaron las vacas en derechura por el camino de Bet Semes y se mantuvieron en la misma ruta; caminaban mugiendo, sin desviarse ni a derecha ni a izquierda. Los príncipes de los filisteos las siguieron hasta los confines de Bet Semes.

13El arca en Bet Semes. Estaban los de Bet Semes segando el trigo en el valle y, alzando la vista, se sintieron dichosos de verla.

14Al llegar la carreta al campo de Josué de Bet Semes, se detuvo; había allí una gran piedra 6:14 Cualquier piedra grande puede servir de altar, 1 S 14:33 . . Astillaron la madera de la carreta y ofrecieron las vacas en holocausto a Yahvé.

15Los levitas 6:15 1 S 6:15a interrumpe el relato para precisar quién puede tocar el arca y transportarla. Conviene observar que quienes llevan el arca son levitas, no sacerdotes, ver 1 R 8:3 . bajaron el arca de Yahvé y el cofre que estaba a su lado y que contenía los objetos de oro, y lo depositaron sobre la gran piedra. Los de Bet Semes ofrecieron aquel día holocaustos e hicieron sacrificios a Yahvé.

16Cuando los cinco príncipes filisteos lo vieron, se tornaron a Ecrón el mismo día.

17Éstos son los tumores de oro que los filisteos ofrecieron en reparación a Yahvé: uno por Asdod, uno por Gaza, uno por Ascalón, uno por Gat, uno por Ecrón.

18Y ratas de oro, tantas cuantas son las ciudades de los filisteos, las de los cinco príncipes, desde las ciudades fortificadas hasta las aldeas abiertas y hasta la gran piedra 6:18 «y hasta la gran piedra», corr. según el griego. que está en el campo de Josué de Bet Semes, hasta el día de hoy.

19De entre los habitantes de Bet Semes, los hijos de Jeconías no se alegraron cuando vieron el arca de Yahvé, y castigó Yahvé a setenta hombres 6:19 (a) Versículo de difícil traducción. El verbo «castigar» tiene como sujeto a Dios, detalle que está implícito en el texto. No resulta clara la naturaleza de la falta cometida; algunos exegetas la han interpretado como el intento de descubrir el contenido del arca. El hebr. añade «cincuenta mil hombres», dato que puede ser una glosa, a menos que se entienda «setenta hombres entre cincuenta mil». . El pueblo hizo duelo porque Yahvé los había castigado con un gran golpe 6:19 (b) Después de los filisteos, también los israelitas experimentan hasta qué punto es temible el arca para quien no la respeta, ver 2 S 6:7+ . .

20El arca en Quiriat Yearín. Dijeron entonces las gentes de Bet Semes: Sal 76:8 [ Sal 76:7 ]; Ml 3:2 «¿Quién podrá resistir delante de Yahvé, este Dios Santo? ¿A quién subirá, alejándose de nosotros?

21Enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat Yearín 6:21 Llamada también Baalá, Jos 15:9 , donde el arca permanecerá hasta que David la traslade a Jerusalén, 2 S 6:1-8 . para decirles: «Los filisteos han devuelto el arca de Yahvé. Bajad y subidla con vosotros.»

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