Job 41
Sagrada Biblia (Navarra) ›1[[40:25]] ¿Puedes pescar al Leviatán con el anzuelo y sujetar su lengua con cordel?
2[[40:26]] ¿Puedes pasar por su nariz un junco, y taladrar sus fauces con un gancho?
3[[40:27]] ¿Se dirigirá a ti con insistentes súplicas, o te hablará palabras tiernas?
4[[40:28]] ¿Entablará un pacto contigo? ¿Lo tomarás como esclavo para siempre?
5[[40:29]] ¿Jugarás con él como con un pájaro, y lo atarás para dárselo a tus niñas?
6[[40:30]] ¿Lo subastarán los compañeros de pesca, se lo repartirán los mercaderes?
7[[40:31]] ¿Acribillarás con dardos su piel, o su cabeza con un arpón?
8[[40:32]] Pon tu mano sobre él, y, al recordar la pelea, no lo repetirás.
9[[41:1]] Su esperanza es engañosa, con sólo verlo, queda uno destrozado.
10[[41:2]] Nadie es tan audaz que vaya a despertarlo. ¿Quién puede resistirse ante él?
11[[41:3]] ¿Quién le atacó y quedó a salvo? ¿Quién bajo los cielos?
12[[41:4]] No ocultaré cómo son sus miembros, hablaré de su vigor inigualable.
13[[41:5]] ¿Quién ha abierto la piel que reviste su vientre? ¿Quién ha perforado su doble coraza?
14[[41:6]] Las puertas de su boca, ¿quién ha podido abrirlas? En torno a sus dientes reina el terror.
15[[41:7]] Su dorso es como hileras de escudos trabados y sellados;
16[[41:8]] tan unidos uno con otro, que ni el aire pasa entre ellos;
17[[41:9]] están pegados entre sí, tan compactos, que no se pueden separar.
18[[41:10]] Su estornudo irradia luz, sus ojos, como los párpados de la aurora.
19[[41:11]] De su boca brotan llamaradas, chispas de fuego se escapan;
20[[41:12]] de sus fauces salen humaredas como de un caldero atizado que hierve;
21[[41:13]] su aliento enciende carbones, su boca lanza centellas.
22[[41:14]] En su cuello reside su fuerza, ante él aumenta el terror.
23[[41:15]] Lo más blando de su carne es compacto, firmemente endurecido e inmóvil.
24[[41:16]] Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino.
25[[41:17]] Cuando se yergue, se amedrentan los valientes, retroceden por terror a ser heridos.
26[[41:18]] Si alcanza a uno, de nada le sirve la espada ni la lanza, ni el dardo ni la flecha;
27[[41:19]] para él el hierro es como paja, y el bronce como madera carcomida.
28[[41:20]] No le hace huir el disparo del arco, pajas le resultan las piedras de la honda;
29[[41:21]] como estopa le parece la maza que le arrojan y se burla del silbido de los dardos.
30[[41:22]] Las escamas afiladas de su vientre son un trillo que deja su marca en el lodo.
31[[41:23]] Hace hervir el abismo como una caldera, pone el mar como olla de perfumes.
32[[41:24]] Tras de sí produce una estela luminosa, y el abismo aparece encanecido.
33[[41:25]] No hay otro igual sobre la tierra, creado para no tener a nadie miedo.
34[[41:26]] A los más arrogantes planta cara, es el rey de los animales más feroces.