Salmos 71
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1(Salmo 70) Implorando a Dios contra los enemigos. (Para David, de hijos de Jonadab y de los primeros cautivos) Dios, en ti he esperado; no sea confundido por el siglo.
2En tu justicia líbrame y escápame; inclina hacia mí tu oreja y sálvame.
3Séme en Dios escudador, en lugar fortificado para que me salves; porque afianzamiento mío y refugio mío eres tú.
4Dios mío, líbrame de mano de pecador, de mano de prevaricador e injusto;
5pues tú eres mi paciencia, Señor; Señor, mi esperanza desde mi juventud.
6En ti me he afirmado desde el útero; desde el vientre de mi madre, tú eres protector: en ti, mi cantar siempre.
7Cual portento he sido hecho para los muchos; y tú, mi ayudador fuerte.
8Llénese mi boca de tu loor, para cantar yo tu gloria; todo el día tu magnificencia.
9No me deseches en tiempo de vejez; cuando desfallezca mi fuerza, no me abandones.
10Porque me han dicho mis enemigos y los que acechaban a mi alma, aconsejáronse en uno;
11diciendo: «Dios abandonóle: perseguid y cogedle, pues no hay quien liberte».
12Dios, no te alejes de mí; Dios mío, a mi ayuda atiende.
13Avergüéncense y desfallezcan los que calumnian a mi alma; cúbranse de vergüenza y confusión, los que buscan mal para mí.
14Yo, empero, siempre esperaré, y añadiré sobre todo tu loor.
15Mi boca anunciará tu justicia; todo el día tu salud;
16pues no conozco negocios. Entraré en el poderío del Señor, Señor, me acordaré de la justicia de ti sólo.
17Me has enseñado, Dios, desde mi juventud, y hasta ahora anunciaré tus maravillas;
18y hasta la vejez y decrepitud. Dios, no me abandones, (70:19) hasta que anuncie yo tu brazo a toda la generación, la venidera,
19(70:20) tu poderío y tu justicia, Dios, hasta lo altísimo, las que has hecho grandezas. Dios, ¿quién semejante a ti?
20(70:21) Porque me has mostrado tribulaciones muchas y males; y, volviéndote, me has vivificado, y de los abismos de la tierra de nuevo subídome;
21(70:22) multiplicado tu justicia, y, volviéndote, consoládome, y, de los abismos de nuevo subídome.
22(70:23) Y también yo te confesaré, en cuerda de cantar, tu verdad Dios; te tañeré en cítara, Santo de Israel.
23(70:24) Alborozaránse mis labios, tañéndote; y mi alma, a la que has redimido.
24(70:25) Y además también mi lengua todo el día meditará tu justicia; cuando fueren avergonzados y confundidos los que buscan mal para mí.