Salmos 26
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1(Salmo 25) Ora el justo porque Dios le vengue y libre de los impíos. (De David) Júzgame, Señor, pues yo en mi inocencia he caminado; y, en el Señor esperando, no vacilaré, no.
2Pruébame, Señor, y tiéntame: acrisola mis riñones y mi corazón.
3Porque tu misericordia delante de mis ojos está; y me he complacido en tu verdad.
4No me he sentado con junta de vanidad a. Mentira, fraude. ; y con prevaricantes no entraré, no.
5He aborrecido congregación de malvados; y con impíos no me sentaré, no.
6Lavaré, entre inocentes mis manos, y rodearé tu altar Señor;
7para oír voz de alabanza y narrar todas tus maravillas.
8Señor, he amado el decoro de tu casa, y el lugar de la habitación de tu gloria.
9No pierdas juntamente con los impíos mi alma, y con varones de sangres mi vida;
10en cuyas manos, iniquidades; la diestra de ellos está llena de dádivas.
11Yo, empero, en mi inocencia he caminado: redímeme y apiádate de mí;
12que mi pie ha estado en rectitud; en congregaciones te bendeciré, Señor.