Salmos 137
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1(Salmo 136) Trenos de los cautivos. (Para David) Sobre los ríos de Babilonia, allí nos hemos sentado y llorado, al acordarnos de Sión;
2en los sauces, en medio de ella colgamos nuestras arpas.
3Pues allí nos preguntaron los que nos cautivaron, palabras de cantares, (136:4) y los que nos sacaron: «Entonadnos de los cantares de Sión».
4(136:5) ¿Cómo cantaremos el cantar del Señor en tierra extraña?,
5(136:6) si me olvidare de ti, Jerusalén, olvidada sea mi diestra;
6(136:7) péguese mi lengua a mi paladar, si no me acordare de ti, (136:8) si no antepusiere a Jerusalén en principio de mi alegría.
7(136:9) Acuérdate Señor de los hijos de Edom, el día de Jerusalén, (136:10) de los que dicen: «Devastad, devastad, hasta los cimientos de ella».
8(136:11) Hija de Babilonia la miserable, venturoso, el que te retribuirá la retribución que nos retribuiste;
9(136:12) venturoso, el que cogerá y estrellará tus párvulos contra la peña a. Para exterminarte; como tú lo hiciste con nosotros inocentes. Vengar a Dios es volver por su gloria y oficio de ángeles; dicha, por tanto, grande para el hombre. .