Salmos 123
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1(Salmo 122) (Plegaria de los cautivos en Babilonia). Confianza en la piedad divina. (Cantar de las gradas) A ti he levantado mis ojos, al que habita en el cielo.
2He aquí como ojos de siervos en manos de sus señores; (122:3) como ojos de doncella en manos de su señora; así nuestros ojos al Señor, nuestro Dios, hasta que se conmisere de nosotros.
3(122:4) Apiádate de nosotros, Señor; apiádate de nosotros, pues en mucho se nos ha llenado de anonadamiento;
4(122:5) en más, llenádose ha nuestra alma: el oprobio a. Somos. a los ricos, y el anonadamiento a los soberbios.