Sabiduría 2
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1SABIDURÍA 2 Sb 1 - Sb 2 - Sb 3 - Sb 4 - Sb 5 - Sb 6 - Sb 7 - Sb 8 - Sb 9 - Sb 10 - Sb 11 - Sb 12 - Sb 13 - Sb 14 - Sb 15 - Sb 16 - Sb 17 - Sb 18 - Sb 19 Índice de libros Insensatez de los que niegan la inmortalidad del alma Pues dijeron dentro de sí, pensando no rectamente: Poca es y penosa la vida nuestra; y no hay remedio en a. = Contra. el fin del hombre; y no se ha conocido vuelto del infierno.
2Que espontáneamente hemos nacido, y, después de esto, seremos como si no hubiéramos existido, porque humo, el aliento en nuestras narices, y la palabra b. Razón. , centella para movimiento de nuestro corazón;
3extinguida la cual, en ceniza parará el cuerpo, y el espíritu se disipará como leve aire.
4Y nuestro nombre se olvidará con el tiempo, y nadie rememorará nuestras obras; y pasará nuestra vida como huellas de nube; y como niebla se desvanecerá, lanzado por los rayos del sol, y a su calor aplastada.
5Pues de sombra paso, nuestra vida; y no hay vuelta de nuestro fenecimiento; pues sellado está; y nadie retorna.
6Venid, pues, y gocemos de los presentes bienes; y usemos de la criatura, cual de la juventud, presurosamente:
7de vino precioso y de ungüentos llenémonos; y no pase de nosotros flor del aire c. = Espacio, cielo, mundo. ;
8coronémonos con de rosas pimpollos d. Los antiguos se coronaban de rosas en los festines. antes que se marchiten.
9Nadie de nosotros excluido esté de nuestro desenfreno; doquiera dejemos señales de la alegría; pues ésta, nuestra parte, y la herencia, ésta.
10Señoreemos al pobre justo; no perdonemos viudas; ni de anciano respetemos canas añosas;
11sea nuestra fuerza ley de la justicia; pues lo débil por inútil se desprecia.
12Y asechemos al justo, porque mal provechoso para nosotros es, y se opone a nuestras obras; y nos oprobia pecados de ley; y nos difama pecados de nuestra disciplina.
13Anuncia ciencia tener de Dios, y niño del Señor a sí propio se denomina.
14Se nos ha convertido en vituperio de nuestros pensamientos.
15Pesado nos es aun visto; pues desemejante de los demás, la vida de él, y diversas, sus sendas.
16Por escoria hemos sido tenidos de él; y se abstiene de nuestros caminos, como de impurezas; beatifica las postrimerías de los justos; y se gloría de su padre Dios.
17Veamos si sus palabras, verdaderas, y probemos lo de su salida e. Su fin, postrimería. .
18Que, si es el justo, hijo de Dios, le acogerá y librará de mano de adversarios.
19Con contumelia y tormento probémosle, para conocer su ecuanimidad, y juzgar su paciencia:
20con muerte infame condenémosle; pues será su miramiento f. Providencia: se mirará por él. de sus palabras g. Según sus palabras y acciones. ».
21Esto pensaron, y erraron; que les cegó su maldad;
22y no conocieron los arcanos de él; ni galardón esperaron de santidad; ni juzgaron premio de almas irreprensibles.
23Porque Dios creó al hombre en incorruptibilidad; e imagen de la propia naturaleza le hizo;
24pero, por envidia del diablo, la muerte entró en el mundo;
25y le h. Al hombre. tientan, los que de la parte de aquél son.