Sabiduría 17
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1SABIDURÍA 17 Sb 1 - Sb 2 - Sb 3 - Sb 4 - Sb 5 - Sb 6 - Sb 7 - Sb 8 - Sb 9 - Sb 10 - Sb 11 - Sb 12 - Sb 13 - Sb 14 - Sb 15 - Sb 16 - Sb 17 - Sb 18 - Sb 19 Índice de libros Las tinieblas de Egipto Pues grandes, tus juicios y mal enarrables, por esto indisciplinadas almas han errado.
2Pues habiendo imaginado enseñorearse de gente santa a. Israel. los inicuos, atados de tinieblas y de larga aherrojados noche, encerrados bajo techos, fugitivos de la eterna providencia yacieran.
3Pues ocultarse creyendo en ocultos pecados, por tenebrosa de olvido cobertura; dispersados fueron, espantados terriblemente y de visiones conturbados;
4pues ni la que los contenía caverna, inmedrosamente guardaba, y estruendos que los conturbaban, sonaban en torno; y espectros de severas contristados, faces, aparecían.
5Y de fuego ciertamente ninguna fuerza alcanzaba a alumbrar, ni de astros esplendorosas llamas alumbrar lograban aquella odiosa noche.
6Y aparecíales sólo subitánea hoguera de temor llena; y, espantados de aquella no mirada vista, creían cosas peores que las que veían.
7Y de mágica ludibrios yacían, de arte b. Nada podían las artes mágicas egipcias. , y de la, en prudencia, jactancia reconvención contumeliosa c. Yacía también postrada la jactancia de su prudencia, de sus artes mágicas redargüida y cubierta de contumelia por los prodigios divinos de las tinieblas. .
8Pues los que prometían temores y turbaciones repeler de alma enferma, éstos de risible medrosidad enfermaban d. Los magos egipcios habían prometido desvanecer las tinieblas y sus terrores. .
9Pues aunque nada turbador los amedrentaba e. Ordinariamente. , a los de fieras pasos y de serpientes silbidos ahuyentados, perecían temblorosos, hasta al de ningún modo evitable aire mirar rehusando.
10Que cosa menguada naturalmente, la maldad, testimonia condenada f. Testimonio contra sí, condenándose. Y siempre ha presumido lo grave, angustiada por la conciencia.
11Que nada es el temor, sino traición de los del pensamiento auxilios g. El temor perturba la razón, la traiciona, que no atina a auxiliarse a sí misma. ;
12y por dentro siendo menor la esperanza, mayor cree la ignorancia de aquella, que presenta el tormento, causa h. Mientras más desespera de auxilios, mayor se forja el ignorado mal que le atormenta; lo ignorado de la causa que le inflige el tormento. .
13Pero los que la impotente i. Contra la cual no hay poder. a fe, noche, y del impotente infierno cavernas sobrevenida, el mismo sueño j. Forzado, yerto, letárgico. dormían;
14ora de monstruos eran agitados de fantasmas; ora de la del alma desfallecían desesperanza; que súbito e inesperado temor les había sobrevenido.
15Luego también, el que una vez por acaso estaba allí caído, era custodiado en inferrada prisión recluido;
16pues ya rústico fuese alguno, o pastor, o de las del yermo obrero, de labores, cogido la inevitable sufría necesidad.
17Pues con una cadena de tinieblas todos estaban atados; y si una ráfaga sibilante; o por entre densas ramas, de aves resonancia armoniosa; o murmullo de agua pasando con fuerza;
18o estruendo áspero de derribadas piedras; o de saltantes animales carrera invisible; o de aulladoras aspérrimas bestias voz; o el repercutido de concavísimos montes eco; los paralizaba, aterrando.
19Pues todo el mundo de fúlgida resplandecía lumbre, y en inimpedidas ocupábase labores;
20sobre solos aquéllos se posaba la pesada noche; imagen de las tinieblas que habían de sobrevenirles; pero a sí propios eran ellos más pesados que las tinieblas.