Sabiduría 11
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1SABIDURÍA 11 Sb 1 - Sb 2 - Sb 3 - Sb 4 - Sb 5 - Sb 6 - Sb 7 - Sb 8 - Sb 9 - Sb 10 - Sb 11 - Sb 12 - Sb 13 - Sb 14 - Sb 15 - Sb 16 - Sb 17 - Sb 18 - Sb 19 Índice de libros Maravillas de la sabiduría: Omnipotencia y misericordia de Dios. Bien encaminó las obras de ellos en mano de profeta santo a. Moisés. .
2Atravesaron desierto inhabitable, y en lo inaccesible clavaron tiendas.
3Afrontaron a enemigos; y vengáronse de adversarios.
4Sed tuvieron, y te invocaron, y se les dio, de peñón escarpado, agua; y alivio de sed, de piedra dura.
5Pues, con lo que fueron castigados sus enemigos;
6con esto ellos, necesitados, favorecidos fueron;
7que, en vez de fuente, de perenne río, por sangre infecta turbados,
8en increpación del infanticida decreto, les diste abundante agua inesperadamente;
9manifestando, por la de entonces sed, cómo a los contrarios habías castigado.
10Pues, cuando fueron tentados, aunque en misericordia corregidos, conocieron cómo en ira juzgados los impíos eran atormentados.
11Que a éstos por cierto, como padre amonestando, probaste, a aquéllos, empero como violento rey condenando, interrogaste.
12Y así ausentes como presentes b. A los hebreos, los egipcios. igualmente eran consumidos.
13Pues duplicada les cogió aflicción y gemido de las memorias pasadas.
14Porque cuando oyeron que por los propios castigos, eran favorecidos ellos, advirtieron al Señor.
15Pues al que c. Dios. , en exposición d. De infantes hebreos en Egipto. , un día lanzado repudiaron, mofándose; al fin de los sucesos admiraron, no al igual que los justos teniendo sed e. La sed de los egipcios no fue apagada con agua como la de Israel, sino con sangre. .
16Y, en lugar de los pensamientos insensatos de la injusticia de ellos, en que, errando, servían a irracionales reptiles y bestias mezquinas, enviándoles muchedumbre de irracionales animales, en vindicta;
17para que conocieran que, por lo que alguno peca, por esto es castigado.
18Que no vacilaba tu omnipotente mano y que creó el mundo de informe materia, en enviar contra ellos muchedumbre de osos, o recios leones;
19o recién creadas, de ira llenas, bestias desconocidas; o ya ignívoma lanzando espiración f. Como las serpientes que Dios envió a los israelitas en el desierto. o estruendos aventados g. Revueltos. de humo, o aterradoras de ojos centellas relampagueando,
20de las cuales no sólo el daño podía exterminarlos, sino también la vista espantando, anonadar.
21Mas también, sin esto, por una ráfaga caer podían, del juicio perseguidos, y aventados de la ráfaga de tu poder; empero todo con medida, y número y peso has ordenado.
22Pues el grandemente poder está contigo siempre; y a la fuerza de tu brazo ¿quién resistirá?
23Porque, como un inclinar de balanza h. = Cosa brevísima, una nada. , todo el universo está ante ti; y como una gota de rocío matutina descendida sobre la tierra.
24Pero te apiadas de todos; porque todo puedes, y disimulas pecados de hombres en arrepentimiento.
25Que amas lo que es, todo; y nada abominas de lo que has hecho; pues de odiar algo, no constituyeras.
26Y ¿cómo permaneciera algo, si tú no quisieses? ¿o lo no llamado por ti, se conservara?
27Pero te compadeces de todo; porque tuyo es, Soberano, amador de almas.