Ezequiel 28
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1Profecía contra el rey de Tiro; contra Sidón; sobre la vuelta de Israel. Y fue hecha palabra del Señor a mí, diciendo:
2«Y tú, hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Esto dice el Señor: «Por cuanto se ha exaltado tu corazón, y has dicho: «Dios soy yo»; habitación de Dios habitó en el corazón de la mar; y tú eres hombre; y no Dios; y has dado tu corazón como corazón de Dios;
3¿acaso más sabio eres tú que Daniel? O sabios ¿no te han instruido en la disciplina de ellos?
4¿Acaso en tu disciplina o tu prudencia te has hecho poder, y oro y plata en tus tesoros?
5En tu mucha disciplina y comercio has dilatado tu poder; se ha exaltado tu corazón en tu poder.»
6Por esto, esto dice el Señor: «Puesto que has dado tu corazón como corazón de Dios;
7a trueque de esto, he aquí yo traigo sobre ti ajenas pestes de las gentes, y desnudarán tus cuchillas sobre ti y sobre la hermosura de tu disciplina, y tenderán tu hermosura en perdición;
8y te bajarán, y morirás muerte de heridos en el corazón de la mar.
9¿Acaso diciendo dirás: «Dios soy yo», a faz de los que te matan? y tú eres hombre y no Dios.
10En muchedumbre de incircuncisos perecerás a manos de extraños; porque yo he hablado», dice el Señor.
11Y fue hecha palabra del Señor a mí, diciendo:
12«Hijo de hombre, coge treno sobre el príncipe de Tiro, y dile: «Esto dice el Señor Señor: «Tú, sello de semejanza a. Perfección. y corona de hermosura,
13en las delicias del paraíso de Dios estuviste. Toda piedra preciosa te prendiste: sardio, y topacio, y esmeralda, y carbúnculo, y zafiro y jaspe, y plata y oro, y jacinto b. O ámbar. y ágata, y amatista, y crisólito, y berilo y ónice; y de oro llenaste tus tesoros y las recámaras tuyas en ti.
14Desde el día que fuiste creado tú con el querube c. Acompañado de un querube, tu custodio. te puse en el monte santo de Dios; fuiste hecho en medio de piedras ígneas d. Piedras del monte de Dios, seres selectos del reino divino, fulgurantes. ;
15fuiste hecho intachable en tus días; desde el día que fuiste creado, hasta que se hallaron las injusticias en ti.
16Con la muchedumbre de tu comercio llenaste tus recámaras de iniquidad, y pecaste y herido fuiste del monte de Dios; y te sacó el querube de en medio de las piedras ígneas.
17Se exaltó tu corazón por tu hermosura; corrompióse tu disciplina con tu hermosura; por la muchedumbre de tus pecados a la tierra te he arrojado; delante de los reyes te he dado ser escarmiento.
18Por la muchedumbre de tus pecados y de las injusticias de tu comercio profané tus santuarios, y sacaré fuego de en medio de ti; éste te devorará; y te daré e. Haré. ceniza sobre tu tierra, delante de todos los que te ven.
19Y todos los que te conocen en las gentes gemirán sobre ti; perdición has sido hecho, y no serás ya por el siglo».
20Y fue hecha palabra del Señor a mí, diciendo:
21«Hijo de hombre, fija tu rostro sobre Sidón y profetiza sobre ella,
22y di: «Esto dice el Señor: «He aquí yo, sobre ti, y glorificado seré en ti, y conocerás que yo soy el Señor; cuando hiciere yo en ti juicios; y santificado seré en ti.
23Sangre y muerte en tus calles; y caerán heridos a cuchillas, en ti, en tu circuito; y conocerán esto: que yo soy el Señor.
24Y no habrá, no, ya en la casa de Israel estaca de amargura y espina de dolor, de parte de los en contorno de ellos, los que los vilipendian; y conocerán que yo soy el Señor.»
25Esto dice el Señor Señor: «Y congregaré a Israel de entre las gentes donde han sido dispersados, allí; y seré santificado en ellos y delante de los pueblos y de las gentes.
26Y habitarán sobre la tierra de ellos que he dado a mi siervo Jacob; y habitarán sobre ella, en esperanza; y edificarán casas y plantarán viñas; y habitarán en esperanza, cuando hiciere yo juicio en todos los que hubieren vilipendiado en los en contorno de ellos; y conocerán que yo soy el Señor, el Dios de ellos y el Dios de sus padres.»