2 Macabeos 2
Sagrada Biblia (Jünemann) ›12 MACABEOS 2 2M 1 - 2M 2 - 2M 3 - 2M 4 - 2M 5 - 2M 6 - 2M 7 - 2M 8 - 2M 9 - 2M 10 - 2M 11 - 2M 12 - 2M 13 - 2M 14 - 2M 15 Índice de libros Concluye la carta Pero se halla en las escrituras, que Jeremías, el profeta que ordenó tomar el fuego a los transmigrantes, como queda indicado;
2y que mandó a los transmigrantes, dándoles la ley, para que no se olvidaran de los preceptos del Señor y para que no se descarriaran en sus mentes, viendo los ídolos áureos, y argénteos y el ornato en torno de ellos.
3Y otras cosas tales diciendo, exhortaba a no desviar la ley de su corazón.
4Y está en la escritura cómo mandó el profeta que le siguiesen con el tabernáculo y el arca, hecha una revelación a él para seguir juntos, hasta que llegó al monte donde había subido Moisés para ver la heredad de Dios.
5Y, llegando a él, Jeremías halló una gruta cavernosa, y el tabernáculo y el arca y el altar del timiama introdujo allí, y la obstruyó la puerta.
6Y, acercándose algunos de los acompañantes, como para notar el camino— y no lo pudieron hallar.
7Y como Jeremías conoció, reconveniéndolos dijo que también será ignorado el lugar y hasta que congregue Dios a la congregación del pueblo y propicio se haga.
8Y entonces el Señor manifestará esto, y aparecerá la gloria del Señor y la nube, fiel como a Moisés se mostraba; tal como Salomón rogó que el lugar fuera santificado grandemente.
9Pero se le manifestaba a. La gloria. y como que sabiduría tenía, que ofreció allí un sacrificio de dedicación y consumación del santuario.
10Así como también Moisés oró al Señor y descendió fuego del cielo, y que consumió el sacrificio; así también Salomón oró, y descendiendo el fuego, devoró los holocaustos.
11Y dijo Moisés: «Por no haber sido comido el sacrificio por el pecado, fue devorado».
12De modo semejante también Salomón celebró la fiesta de los ocho días;
13Narrábanse b. Nárranse. también en los escritos y en las memorias de Nehemías estas mismas cosas; y como, construyendo una biblioteca, puso en ella los libros de los reyes y los profetas, y los de David y epístolas de reyes c. V.: reyes. sobre donativos.
14Y de modo semejante también Judas reunió todos los libros dispersos por la guerra, la acontecida a nosotros, y está entre nosotros.
15De lo cual, pues, si necesidad tuviereis, enviad a quienes os lo lleven.
16Debiendo, pues, celebrar la fiesta de la Purificación, os hemos escrito hermosamente, por tanto, haréis bien celebrando estos días.
17Dios, empero, que ha salvado a todo su pueblo y devuelto la herencia a todos, y el reino, y el sacerdocio, y la santificación,
18según prometió por la ley, esperamos que pronto se apiadará de nosotros y nos congregará en el lugar santo d. Tierra. debajo del cielo; porque nos ha sacado de grandes males y el lugar ha purificado».
19Pero la historia de Judas, el Macabeo, y de sus hermanos y de la purificación del santuario, el grande, y de la dedicación del altar;
20y además de las guerras de Epífanes y de su hijo Eupator,
21y las manifestaciones del cielo hechas a los que por el judaísmo magnáninamente hazañearon, hasta la entera región, que siendo pocos lograron devastar y perseguir a las bárbaras muchedumbres;
22y recuperaron el templo famoso en toda la tierra e. Tierra. y libraron la ciudad, restituyeron las leyes próximas a destruirse, habiéndose el Señor con toda clemencia hecho propicio a ellos;
23fue expuesto por Jasón, el cirenense, en cinco libros que nosotros procuraremos compendiar en un compendio.
24Pues, considerando la confusión de los números f. V.: Multitud de los libros. y el inherente tedio a los que quisieren redondear las de la historia narraciones, por la abundancia de materia;
25hemos procurado a los que quieren, leer entretenimiento de almas; pero a los estudiosos, en razón de la memoria, tomar fácil labor, y a todos los leyentes utilidad.
26Y para nosotros ciertamente que la malandanza hemos emprendido del compendio, no g. Ha sido. cosa fácil sino de sudor y desvelos el asunto.
27Así como para el que prepara un simposio h. Festín de gala. y busca la de otros conveniencia no es cosa llana ciertamente— sin embargo por la de los muchos gratitud gustosamente la malandanza sobrellevaremos.
28Lo que es puntualizar cada cosa al historiador dejando, pero en desflorar, según las prescripciones del compendio, empeñándonos.
29Pues, así como de su nueva casa el arquitecto ha de pensar en toda la fábrica; y el que de encerar y pintar al vivo, lo conveniente al ornato ha de inquirir; así creo que también nos sucede con respecto a nosotros i. Se ha de juzgar. .
30Pues el espaciarse y dar razón de todo y pormenorizar en cada parte conviene al autor de la historia.
31Mas procurar el compendio de la narración y preterir el desenvolvimiento de la acción al que la traslación hace, hay que permitir.
32De aquí, pues, comenzaremos la narración, preparados con prólogo semejante, porque sería una simpleza j. Es, sería. , antes de entrar en la historia, desbordarse, y recortarla.