1 Macabeos 3
Sagrada Biblia (Jünemann) ›11 MACABEOS 3 1M 1 - 1M 2 - 1M 3 - 1M 4 - 1M 5 - 1M 6 - 1M 7 - 1M 8 - 1M 9 - 1M 10 - 1M 11 - 1M 12 - 1M 13 - 1M 14 - 1M 15 - 1M 16 Índice de libros Judas y sus triunfos Y levantóse Judas el llamado Macabeo, su hijo, en su lugar.
2Y ayudábanle todos sus hermanos y todos cuantos adherían a su padre, y guerreaban la guerra de Israel con alegría.
3Y dilató la gloria a su pueblo y vistióse coraza como gigante y ciñóse sus armas las bélicas; y constituyó guerras, cubriendo su campamento con la espada.
4Y asemejóse al león en sus obras; y como leoncillo rugiendo para caza.
5Y persiguió a los inicuos escudriñando; y a los que perturbaban a su pueblo, inflamó.
6Y compelidos fueron los inicuos de temor a él, y todos los obradores de la iniquidad, conturbados, y bien encaminada la salud en su mano.
7Y exacerbó reyes muchos; y alegró a Jacob en sus obras, y hasta el siglo su memoria, en bendición.
8Y atravesó por ciudades de Judá, y exterminó impíos, de ella a. Cada ciudad. y apartó la ira de Israel.
9Y nombrado fue hasta lo último de la tierra y reunió a los que perecían.
10Y reunió Apolonio gentes, y de Samaria, fuerza grande, para guerrear contra Israel.
11Y conoció Judas, y salió a su encuentro y le percutió y le mató; y cayeron heridos muchos, y los restantes huyeron.
12Y Judas tomó sus despojos, y la cuchilla de Apolonio y estuvo guerreando con ella todos los días.
13Y oyó Serón el príncipe de la fuerza de Siria, que congregó Judas una congregación y junta de fieles que con él salían a la guerra.
14Y dijo: «Haréme a mí mismo nombre y seré glorificado en el reino y debelaré a Judas y a los que están con él, los que aniquilan la palabra del rey».
15Y pasó a subir; y subió con él un campamento de impíos fuerte para ayudarle y hacer la vindicta en hijos de Israel.
16Y se allegaron hasta subida de Betorón; y salió Judas al encuentro de ellos poquísimo b. Con muy pocos. .
17Pero, cuando vieron el ejército que venía a su encuentro, dijeron a Judas: «¿Cómo podremos, siendo poquísimos, guerrear contra una muchedumbre tan poderosa? Y nosotros estamos desfalleciendo, sin comer hoy».
18Y dijo Judas: «Fácil es que sean encerrados muchos en manos de pocos; y no hay diferencia delante del Dios del cielo salvar en muchos o en pocos.
19Pues no en la muchedumbre del ejército está el triunfo de la guerra, sino que del cielo viene la fuerza.
20Ellos vienen contra nosotros en muchedumbre de altanería e iniquidad para perdernos, y a nuestras mujeres y a nuestros hijos; para despojarnos.
21Mas nosotros guerreamos por nuestras almas y nuestras leyes.
22Y el mismo Dios los quebrantará ante nuestra faz; pero vosotros no les temáis».
23Y cuando cesó de hablar, asaltólos súbitamente y fue quebrantado Serón y su ejército ante él;
24Y persiguiólo en la bajada de Betorón hasta la llanura; y cayeron de ellos hasta varones ochocientos, y los demás huyeron a la tierra de los filisteos.
25Y empezó el temor de Judas y de sus hermanos, y el terror a caer sobre las gentes en contorno de ellos.
26Y llegó hasta el rey su nombre; y de las batallas de Judas contaba toda la gente.
27Y, cuando oyó Antíoco el rey estas palabras, se airó con furor; y envió y juntó las fuerzas todas de su reino un ejército fuerte sobremanera.
28Y abrió su erario, y dio estipendios a sus fuerzas por un año; y mandóles estar prontos a todo evento.
29Y vio que se había agotado el dinero de los tesoros; y las recaudaciones de la región, pocas (por causa de la disensión y la plaga que dispuso en la tierra), para alzar lo acostumbrado c. Tributos acostumbrados. que había desde días los primeros.
30Y dudó no tener como una vez y dos, para las expensas y los presentes que daba antes con profusa mano; y abundó sobre todos los reyes los de antes.
31Y vacilara en su alma sobremanera; y acordó ir a Persia y coger los tributos de las regiones, y juntar mucho dinero.
32Y dejó a Lisias, hombre ilustre y de linaje del reino, sobre los negocios del rey, desde el río Eufrates hasta los confines de Egipto;
33y para educar a Antíoco, su hijo hasta retornar a él.
34Y entrególe la mitad de las fuerzas, y los elefantes, y le mandó acerca de todo lo que quiso y acerca de los habitantes de la Judea y Jerusalén:
35enviar contra ellos un ejército para destrozar y extirpar la fuerza de Israel y las reliquias de Jerusalén y quitar la memoria de ellos del lugar;
36y trasplantar los hijos alienígenos en todos los confines de ellos y sortear la tierra de ellos.
37Y el rey tomó las mitades de las fuerzas dejadas y partió de Antioquía, de su ciudad real, el año ciento cuarenta y siete; y pasó el río Eufrates, y se dirigió a las regiones altas.
38Y eligió luego Lisias a Ptolomeo el de Dorímenes, y a Nicanor y Gorgias, varones de los amigos del rey.
39Y envió con ellos cuarenta millares de varones, y siete mil jinetes, para que viniesen a la tierra de Judá y la exterminasen, según la palabra del rey.
40Y decamparon con toda su fuerza y vinieron, y acamparon cerca de Emaúm, en la tierra la llana.
41Y oyeron los mercaderes de la región el nombre de ellos y tomaron mucha plata y oro y niños; y vinieron al campamento a tomar d. Comprar. los hijos de Israel para los niños e. Siervos. . Y agregáronseles fuerza de Siria y de tierra de alienígenos.
42Y vio Judas y sus hermanos que se multiplicaron los males, y los ejércitos acampan en los confines de ellos; y conocieron las palabras del rey las que mandó hacer al pueblo en perdición y consumación.
43Y dijo cada cual a su vecino: «Levantemos el arrasamiento de nuestro pueblo, y guerreemos por nuestro pueblo santo».
44Y juntóse la congregación, para estar prontos a la guerra y para orar y pedir misericordia y conmiseraciones.
45Y Jerusalén estaba deshabitada como un desierto; no había quien entrase y saliese, de sus nacidos; y el santuario, hollado, y los hijos de alienígenos en el alcázar habitación para las gentes; y quitado fue el deleite de Jacob; y habían enmudecido la flauta y la cínira f. Instrumento músico. .
46Y congregáronse y vinieron a Masefá, enfrente de Jerusalén; antes lugar de oración, en Masefá, para Israel.
47Y ayunaron aquel día y echáronse en torno sacos y ceniza sobre su cabeza y desgarraron sus vestiduras.
48Y extendieron el libro de la ley acerca de las cosas que escudriñaban las gentes, las semejanzas de sus ídolos g. Manifestaron por la ley que los gentiles injustamente trataban de cohonestar la idolatría por la ley, fundados en los querubines, serpiente de bronce, etc. .
49Y trajeron las vestiduras del sacerdocio y las primicias y los diezmos. Y suscitaron a los nazareos, que cumplieran los días;
50y clamaron con voz al cielo, diciendo: «¿Qué haremos a éstos h. Nazareos, consagrados a Dios. , y a dónde los llevaremos?
51También tu santuario conculcado está profanado; y tus sacerdotes, en llanto y humildad.
52Y he aquí las gentes congregadas están contra nosotros para exterminarnos: tú sabes lo que piensan contra nosotros.
53¿Cómo podremos subsistir a la faz de ellos si tú no nos ayudares?».
54Y trompetearon con las trompetas, y clamaron con voz grande.
55Y después de esto, constituyó Judas príncipes del pueblo, quiliarcos, y pentacontarcos y decarcos.
56Y dijeron a los que edificaban casas, y se desposaban, y plantaban viñas; y a los tímidos, que volviese cada uno a su casa según la ley.
57Y decampóse y acampó al austro de Emaúm.
58Y dijo Judas: «Ceñíos y convertíos en hijos potentes, y estaos prontos, para la mañana, a guerrear con estas gentes, los que se han juntado todos contra nosotros para exterminarnos a nosotros y a lo santo nuestro.
59Porque es mejor, que nosotros muramos en la guerra que ver los males de nuestra gente y de lo santo.
60Pero, como fuere la voluntad del cielo, así será».