Salmos 63
Católica Biblia de Jerusalén ›1Dios, tú mi Dios, yo te busco, sed de ti tiene mi alma, en pos de ti languidece mi carne, cual tierra seca, agotada, sin agua.
2Como cuando en el santuario te veía, al contemplar tu poder y tu gloria,
3- pues tu amor es mejor que la vida, mis labios te glorificaban -,
4así quiero en mi vida bendecirte, levantar mis manos en tu nombre;
5como de grasa y médula se empapará mi alma, y alabará mi boca con labios jubilosos.
6Cuando pienso en ti sobre mi lecho, en ti medito en mis vigilias,
7porque tú eres mi socorro, y yo exulto a la sombra de tus alas;
8mi alma se aprieta contra ti, tu diestra me sostiene.
9Mas los que tratan de perder mi alma, ¡caigan en las honduras de la tierra!
10¡Sean pasados al filo de la espada, sirvan de presa a los chacales!
11Y el rey en Dios se gozará, el que jura por él se gloriará, cuando sea cerrada la boca de los mentirosos.