Salmos 4
Católica Biblia de Jerusalén ›1Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres salida; tenme piedad, escucha mi oración.
2Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira? Pausa.
3¡Sabed que Yahveh mima a su amigo, Yahveh escucha cuando yo le invoco.
4Temblad, y no pequéis; hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio! Pausa.
5Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Yahveh.
6Muchos dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha?» ¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro! Yahveh,
7tú has dado a mi corazón más alegría que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo.
8En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro.