Salmos 146
Católica Biblia de Jerusalén ›1¡Alaba a Yahveh, alma mía!
2A Yahveh, mientras viva, he de alabar, mientras exista salmodiaré para mi Dios.
3No pongáis vuestra confianza en príncipes, en un hijo de hombre, que no puede salvar;
4su soplo exhala, a su barro retorna, y en ese día sus proyectos fenecen.
5Feliz aquel que en el Dios de Jacob tiene su apoyo, y su esperanza en Yahveh su Dios,
6que hizo los cielos y la tierra, el mar y cuanto en ellos hay; que guarda por siempre lealtad,
7hace justicia a los oprimidos, da el pan a los hambrientos, Yahveh suelta a los encadenados.
8Yahveh abre los ojos a los ciegos, Yahveh a los encorvados endereza, Ama Yahveh a los justos,
9Yahveh protege al forastero, a la viuda y al huérfano sostiene. mas el camino de los impíos tuerce;
10Yahveh reina para siempre, tu Dios, Sión, de edad en edad.