Salmos 131
Católica Biblia de Jerusalén ›1No está inflado, Yahveh, mi corazón, ni mis ojos subidos. No he tomado un camino de grandezas ni de prodigios que me vienen anchos.
2No, mantengo mi alma en paz y silencio como niño destetado en el regazo de su madre. ¡Como niño destetado está mi alma en mí!
3¡Espera, Israel, en Yahveh desde ahora y por siempre!