Salmos 97
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 97 (96) *97 Himno a la realeza divina. Dios viene como rey y juez en una impresionante tormenta. Es distinta la reacción de los idólatras y la de los justos, cuya vida Dios protege. El rey divino, juez de todos (1) El Señor reina, la tierra goza, | se alegran las islas innumerables.
2Tiniebla y nube lo rodean, | justicia y derecho sostienen su trono.
3Delante de él avanza el fuego, | abrasando en torno a los enemigos;
4sus relámpagos deslumbran el orbe, | y, viéndolos, la tierra se estremece.
5Los montes se derriten como cera ante el Señor, | ante el Señor de toda la tierra;
6los cielos pregonan su justicia, | y todos los pueblos contemplan su gloria.
7Los que adoran estatuas se sonrojan, | los que ponen su orgullo en los ídolos. | Adoradlo todos sus ángeles.
8Lo oye Sión, y se alegra; | se regocijan las ciudades de Judá | por tus sentencias, Señor;
9porque tú eres, Señor, | Altísimo sobre toda la tierra, | encumbrado sobre todos los dioses.
10Odiad el mal los que amáis al Señor: | él protege la vida de sus fieles | y los libra de los malvados.
11Amanece la luz para el justo, | y la alegría para los rectos de corazón.
12Alegraos, justos, con el Señor, | celebrad su santo nombre.