Salmos 86
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 86 (85) *86 Súplica individual. Dios, compasivo, clemente y soberano de todo, no puede olvidar a su siervo. Este salmo de un humilde que se autodenomina siervo, tiene nueva sonoridad en labios de Jesús (véase Hch 4:27 ). Oración para tiempos de aflicción (1) Oración de David. Inclina tu oído, Señor, escúchame, | que soy un pobre desamparado;
2protege mi vida, que soy un fiel tuyo; | salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti.
3Piedad de mí, Señor, | que a ti te estoy llamando todo el día;
4alegra el alma de tu siervo, | pues levanto mi alma hacia ti, Señor;
5porque tú, Señor, eres bueno y clemente, | rico en misericordia con los que te invocan.
6Señor, escucha mi oración, | atiende a la voz de mi súplica.
7En el día del peligro te llamo, | y tú me escuchas.
8No tienes igual entre los dioses, Señor, | ni hay obras como las tuyas.
9Todos los pueblos vendrán | a postrarse en tu presencia, Señor; | bendecirán tu nombre:
10«Grande eres tú, y haces maravillas; | tú eres el único Dios».
11Enséñame, Señor, tu camino, | para que siga tu verdad; | mantén mi corazón entero | en el temor de tu nombre.
12Te alabaré de todo corazón, Dios mío; | daré gloria a tu nombre por siempre,
13por tu gran piedad para conmigo, | porque me salvaste del abismo profundo.
14Dios mío, unos soberbios se levantan contra mí, | una banda de insolentes atenta contra mi vida, | sin tenerte en cuenta a ti.
15Pero tú, Señor, | Dios clemente y misericordioso, | lento a la cólera, rico en piedad y leal,
16mírame, ten compasión de mí. | Da fuerza a tu siervo, | salva al hijo de tu esclava.
17Dame una señal propicia, | que la vean mis adversarios y se avergüencen, | porque tú, Señor, me ayudas y consuelas.