Salmos 58
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 58 (57) *58 Este salmo se mueve entre la súplica individual y el estilo profético. Solo Dios puede restaurar la justicia pervertida. Dios, el Juez justo (1) Al Director. «No destruyas». Epigrama de David. (2) ¿De verdad, poderosos, emitís sentencias justas?, | ¿juzgáis equitativamente a los humanos?
2(3) ¡No!, que cometéis crímenes a conciencia | imponiendo en la tierra la violencia de vuestras manos.
3(4) Se pervirtieron los malvados desde el vientre materno, | los mentirosos se extraviaron desde el seno.
4(5) Tienen veneno como veneno de serpiente, | de víbora sorda que se tapa el oído,
5(6) para no oír la voz del encantador, | del experto hacedor de hechizos.
6(7) Oh Dios, rómpeles los dientes en la boca; | quiebra, Señor, los colmillos a los leones.
7(8) Que se evaporen como agua que fluye, | que se marchiten como hierba que se pisa.
8(9) Sean como limaco que se deslíe al deslizarse; | como aborto de mujer, que no llega a ver el sol.
9(10) Antes de que echen espinas, como la zarza | verde o quemada, arrebátelos el vendaval.
10(11) Goce el justo viendo la venganza, | bañe sus pies en la sangre del malvado;
11(12) y la gente dirá: «¡El justo cosecha su fruto; | sí, hay un Dios que juzga en la tierra!».