Salmos 19
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 19 (18) *19 Se compone este salmo de dos himnos: al Creador ( Sal 19:1-6 ) y a la ley ( Sal 19:7-13 ), que finalizan con una antífona ( Sal 19:14 ). La creación entera habla del Creador con lenguaje silencioso e ininterrumpido. La obra maestra de Dios, que es la ley, transmite el buen querer de Dios y da vida al «siervo» de la ley. Elogio de la creación y de la ley (1) Al Director. Salmo de David. (2) El cielo proclama la gloria de Dios, | el firmamento pregona la obra de sus manos:
2(3) el día al día le pasa el mensaje, | la noche a la noche se lo susurra.
3(4) Sin que hablen, sin que pronuncien, | sin que resuene su voz,
4(5) a toda la tierra alcanza su pregón | y hasta los límites del orbe su lenguaje. Allí le ha puesto su tienda al sol:
5(6) él sale como el esposo de su alcoba, | contento como un héroe, a recorrer su camino.
6(7) Asoma por un extremo del cielo, | y su órbita llega al otro extremo: | nada se libra de su calor.
7(8) La ley del Señor es perfecta | y es descanso del alma; | el precepto del Señor es fiel | e instruye a los ignorantes.
8(9) Los mandatos del Señor son rectos | y alegran el corazón; | la norma del Señor es límpida | y da luz a los ojos.
9(10) El temor del Señor es puro | y eternamente estable; | los mandamientos del Señor son verdaderos | y enteramente justos.
10(11) Más preciosos que el oro, | más que el oro fino; | más dulces que la miel | de un panal que destila.
11(12) También tu siervo es instruido por ellos | y guardarlos comporta una gran recompensa.
12(13) ¿Quién conoce sus faltas? | Absuélveme de lo que se me oculta.
13(14) Preserva a tu siervo de la arrogancia, | para que no me domine: | así quedaré limpio e inocente | del gran pecado.
14(15) Que te agraden las palabras de mi boca, | y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón, | Señor, Roca mía, Redentor mío.