Proverbios 29
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Hombre que rechaza la corrección | fracasará de repente y sin remedio.
2Cuando gobierna el honrado, el pueblo se alegra; | cuando domina el malvado, el pueblo se queja.
3El que ama la sabiduría alegra a su padre, | el que anda con rameras malgasta sus bienes.
4Un rey justo consolida el país, | el amigo de impuestos lo arruina.
5El hombre que adula a su amigo | le tiende una trampa a los pies.
6El pecado del malvado es su trampa, | y el honrado lo celebra y se alegra.
7El honrado atiende la causa del pobre; | en cambio, el malvado no entiende nada.
8Los provocadores agitan a los ciudadanos, | los sensatos calman los ánimos.
9Si un sabio discute con un necio, | se enfade o se ría, nada consigue.
10Los sanguinarios odian al honrado, | los rectos cuidan de su vida.
11El necio desata su pasión, | el sensato sabe controlarla.
12Gobernante que da crédito a calumnias | es que tiene malvados por sirvientes.
13Pobre y usurero coinciden en esto: | la luz que ambos ven viene del Señor *29:13 Proverbio «abierto», como Pro 22:2 . Pero quizá asome aquí la doctrina de la retribución: tarde o temprano, el Señor se hará cargo del usurero. No tomemos la justicia por nuestra mano. .
14Rey que juzga con justicia a los pobres | consolida su trono para siempre.
15Palo y corrección dan sabiduría, | niño consentido avergüenza a su madre.
16Si gobiernan los malvados aumenta el delito, | pero los honrados los verán perecer.
17Si corriges a tu hijo, vivirás tranquilo, | además te colmará de satisfacción.
18Si no hay profetas, el pueblo se desmanda; | felices los que observan la ley.
19No se corrige al siervo con palabras: | entiende, pero no obedece.
20Más puedes esperar de un necio | que de alguien que habla sin parar.
21Siervo mimado desde niño, | al final será desagradecido.
22Hombre violento provoca pleitos, | hombre furioso duplica delitos.
23El orgullo del hombre acaba humillándolo, | el de espíritu humilde será respetado.
24Quien reparte con ladrón se daña a sí mismo: | oye la maldición, pero no lo delata.
25Es engañoso temer a los hombres, | quien confía en el Señor vive seguro.
26Muchos buscan el favor de quien gobierna, | pero el Señor es quien hace justicia.
27Los justos detestan al criminal, | los malvados detestan a los honrados.