Job 7
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1¿No es acaso milicia la vida del hombre sobre la tierra, | y sus días como los de un jornalero?;
2como el esclavo, suspira por la sombra; | como el jornalero, aguarda su salario.
3Mi herencia han sido meses baldíos, | me han asignado noches de fatiga.
4Al acostarme pienso: ¿Cuándo me levantaré? | Se me hace eterna la noche | y me harto de dar vueltas hasta el alba;
5me tapo con gusanos y terrones, | la piel se me rompe y me supura.
6Corren mis días más que la lanzadera, | se van consumiendo faltos de esperanza.
7Recuerda que mi vida es un soplo, | que mis ojos no verán más la dicha.
8Los ojos que me ven no me verán, | cuando me mires tú, ya no estaré.
9Como la nube pasa y se disipa, | el que baja al Abismo ya no sube;
10no vuelve a su casa, | su morada no lo reconoce.
11Por eso no frenaré mi lengua, | hablará mi espíritu angustiado, | me quejaré repleto de amargura *7:11 Ante la perspectiva de que el Abismo (Sheol), lugar donde van los muertos, acaba con todas las esperanzas del ser humano, Job se decide a hablar hasta que su caso sea escuchado. .
12¿Soy acaso el Mar o el Dragón | para que tú me pongas un guardián?
13Cuando pienso que el lecho me aliviará, | que la cama acallará mis quejidos,
14entonces me espantas con sueños, | entonces me atemorizas con pesadillas.
15Preferiría acabar asfixiado, | la muerte antes que esta existencia.
16Me consumo; no he de vivir eternamente, | déjame tranquilo, mis días son un soplo.
17¿Qué es el hombre para que te ocupes tanto de él, | para que pongas en él tu interés,
18para que le pases revista por la mañana | y lo examines a cada momento?
19¿Por qué no apartas de mí la vista | y no me dejas ni tragar saliva?
20Si he pecado, ¿en qué te afecta, | Guardián de los humanos? | ¿Por qué me has tomado como blanco | y me he convertido en tu carga?
21¿Por qué no perdonas mi delito | y pasas por alto mi culpa? *7:21 Job parece reconocer alguna culpabilidad. Pero más bien se trata de las exigencias que se impone a sí mismo el poeta, que utiliza formas literarias típicas de la lamentación. | Pues pronto me acostaré en el polvo, | me buscarás, pero no existiré».