Job 39
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1¿Sabes tú cuándo paren las rebecas?, | ¿asististe alguna vez a las ciervas?
2¿Has contado sus meses de gestación? | ¿Sabes el tiempo en que paren,
3cuando, acurrucadas, paren a sus crías, | cuando echan fuera a sus hijos?
4Sus cachorros crecen sanos, | medran al aire libre, | se van y ya no regresan.
5¿Quién deja en libertad al onagro | o desatado al asno salvaje,
6a quien di la estepa por morada, | una casa en terreno salitroso?
7Se ríe del bullicio ciudadano, | no escucha los gritos del arriero.
8Busca su pasto en los montes, | rastrea cualquier cosa verde.
9¿Está el búfalo dispuesto a servirte?, | ¿pasará la noche en tu establo?
10¿Lo atarías al arado en el surco?, | ¿rastrillaría las navas tras de ti?
11¿Te fiarías de su enorme fuerza, | hasta cederle el peso de tus tareas?
12¿Le confiarías la cosecha del grano | y su acarreo después de la trilla?
13El avestruz aletea alegremente, | como si fuesen sus plumas de cigüeña.
14Pero pone sus huevos en el suelo, | los deja incubar en la arena,
15sin atender a que puedan pisarlos, | o a que una fiera salvaje los aplaste.
16Se muestra cruel con sus crías, | igual que si no fueran suyas; | no le importa fatigarse en vano.
17Es que Dios le negó sabiduría, | no le dio su porción de perspicacia.
18Mas, cuando se yergue encabritada, | se ríe del caballo y del jinete.
19¿Le das al caballo su brío?, | ¿le revistes el cuello de crines?
20¿Le haces saltar como langosta? | Su resoplido provoca terror,
21piafa poderoso en el valle, | se lanza impetuoso al ataque.
22Se burla impávido del miedo, | no retrocede ante las armas,
23aunque silben en torno las flechas, | o lanzas y venablos centelleen.
24Devora el espacio con furia y estrépito, | nadie lo sujeta al toque de trompeta;
25responde a la trompeta con relinchos, | barrunta de lejos la batalla, | el grito de guerra de los jefes.
26¿Enseñas a volar al halcón, | cuando despliega sus alas hacia el sur?
27¿Se cierne el águila a tus órdenes | y pone su nido en los picachos?
28Construye su hogar en la roca, | su refugio en crestas rocosas.
29Otea desde allí a las presas, | sus ojos de lejos las divisan.
30Sus crías se nutren de sangre; | aparece donde hay un cadáver».