Génesis 48
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1*48-49 La ceguera de Jacob y el cambio de primogénitos recuerdan lo sucedido al final de la historia de Isaac ( Gén 27:1-46 ). Su bendición a los hijos de José comienza con la invocación del nombre de Dios, de quien depende en última instancia la eficacia de la bendición. Las bendiciones-oráculos de Gén 49:1-33 predicen y deciden el destino de las doce tribus de Israel. En ellas se refleja la diversidad de las tribus. Sobresalen las de Judá y José (Efraín y Manasés). Judá es la tribu de David, de la que saldrá el Mesías. La «casa de José» tuvo un papel destacado durante cierto tiempo. Después de estos sucesos le dijeron a José: «Tu padre está enfermo». Él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraín.
2Cuando comunicaron a Jacob que había venido a verle su hijo José, entonces Israel hizo un esfuerzo y se sentó en la cama.
3Jacob dijo a José: «El Dios todopoderoso se me apareció en Luz, en la tierra de Canaán, y me bendijo
4con estas palabras: “Yo te haré fecundo, te multiplicaré y haré de ti una multitud de pueblos; a tus descendientes daré esta tierra en posesión perpetua”.
5Ahora, los dos hijos que te nacieron en la tierra de Egipto antes de venir yo a vivir contigo en Egipto serán míos: Efraín y Manasés serán para mí como Rubén y Simeón.
6Los que te nazcan después serán tuyos, y se les convocará en nombre de sus hermanos para recibir la herencia.
7Cuando yo volvía de Padán, durante el viaje se me murió Raquel, en tierra de Canaán, cerca de Efratá; y la enterré allí, en el camino de Efratá» (hoy Belén).
8Viendo Israel a los hijos de José, preguntó: «¿Quiénes son estos?».
9Y José respondió a su padre: «Son mis hijos, los que Dios me concedió aquí». Dijo él: «Tráemelos, para que los bendiga».
10Los ojos de Israel se habían debilitado por la vejez y no veía bien. José se los acercó, y él los besó y los abrazó.
11Luego dijo Israel a José: «No esperaba volver a verte, pero Dios me ha concedido ver también a tus descendientes».
12José los retiró de las rodillas de su padre, y se postró rostro en tierra.
13Después tomó a los dos: a Efraín con su mano derecha, a la izquierda de Israel, y a Manasés con su mano izquierda, a la derecha de Israel, y se los acercó.
14Israel extendió su mano derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés, cruzando los brazos, pues Manasés era el primogénito.
15Y los bendijo, diciendo: «El Dios en cuya presencia caminaron | mis padres Abrahán e Isaac, | el Dios que me ha pastoreado | desde mi nacimiento hasta hoy, |
16el ángel que me ha librado de todo mal, | bendiga a estos muchachos. | Se recuerde en ellos mi nombre | y el nombre de mis padres Abrahán e Isaac, | y se multipliquen sobremanera | en medio de la tierra».
17Cuando José vio que su padre había puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le pareció mal; y, tomando la mano de su padre para cambiarla de la cabeza de Efraín a la de Manasés,
18le dijo a su padre: «Así no, padre; pues el primogénito es el otro; pon tu mano derecha sobre su cabeza».
19Pero su padre rehusó, diciendo: «Lo sé, hijo mío, lo sé; también este se convertirá en un pueblo y será grande. Pero su hermano menor será más grande que él y su descendencia será una multitud de naciones».
20Y los bendijo aquel día con estas palabras: «En tu nombre se bendecirá Israel; se dirá: Dios os haga como Efraín y Manasés». Y puso a Efraín delante de Manasés.
21Después Israel dijo a José: «Yo voy a morir, pero Dios estará con vosotros y os llevará de nuevo a la tierra de vuestros padres.
22Yo te entrego Siquén, con preferencia a tus hermanos, pues la conquisté a los amorreos con mi espada y mi arco».