Eclesiástico (Sirácide) 6
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1ECLESIÁSTICO 6 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros ni de amigo te vuelvas enemigo. | Porque la mala reputación trae vergüenza y desprecio; | así le sucede al pecador que habla con doblez.
2No te dejes llevar por el impulso de tu pasión, | no sea que tu ardor te desgarre como un toro,
3devore tus hojas, destruya tus frutos, | y al final te quedes como un tronco seco.
4La pasión desenfrenada arruina a quien la posee | y lo convierte en irrisión del enemigo.
5*6:5-17 Este es el primero de una serie de textos dedicados al tema de la amistad (véase Sir 12:8-12 ; Sir 22:19-26 ; Sir 37:1-6 , entre otros), que ningún otro autor bíblico trata tan ampliamente. El temor del Señor -íntimamente relacionado con la sabiduría y la ley- se convierte en un elemento importante de la enseñanza del sabio sobre el tema (véase Sir 9:14-16 ; Sir 37:12 ). Una palabra amable multiplica los amigos, | y la lengua afable multiplica los saludos.
6Sean muchos los que estén en paz contigo, | pero tus confidentes, solo uno entre mil.
7Si haces un amigo, ponlo a prueba, | y no tengas prisa en confiarte a él.
8Porque hay amigos de ocasión, | que no resisten en el día de la desgracia.
9Hay amigos que se convierten en enemigo, | y te avergüenzan descubriendo tus litigios.
10Hay amigos que comparten tu mesa | y no resisten en el día de la desgracia.
11Cuando las cosas van bien, es como otro tú, | e incluso habla libremente con tus familiares.
12Pero si eres humillado, se pone contra ti | y se esconde de tu presencia.
13Apártate de tus enemigos | y sé cauto incluso con tus amigos.
14Un amigo fiel es un refugio seguro, | y quien lo encuentra ha encontrado un tesoro.
15Un amigo fiel no tiene precio | y su valor es incalculable.
16Un amigo fiel es medicina de vida, | y los que temen al Señor lo encontrarán.
17El que teme al Señor afianza su amistad, | porque, según sea él, así será su amigo.
18Hijo, desde tu juventud acepta la instrucción, | y hasta la vejez encontrarás sabiduría.
19Como quien ara y siembra, acércate a ella | y espera sus buenos frutos. | Pues cultivándola te fatigarás un poco, | pero pronto comerás de sus productos.
20Es muy dura para los ignorantes, | y es insoportable para el insensato;
21como piedra pesada lo oprime, | y él no tardará en sacudírsela.
22Pues la sabiduría hace honor a su nombre, | y no se manifiesta a muchos.
23Escucha, hijo, acepta mi opinión | y no rechaces mi consejo.
24Mete los pies en sus cepos, | y el cuello en su yugo.
25Doblega la espalda y carga con ella, | y no te rebeles contra sus cuerdas.
26Acércate a ella con toda tu alma, | y con toda tu fuerza custodia sus caminos.
27Síguela, búscala, y se te manifestará, | y, una vez alcanzada, no la sueltes.
28Porque al final hallarás su descanso, | y se convertirá en tu alegría;
29sus cepos serán tu baluarte, | y sus cuerdas, un vestido de gloria;
30adorno de oro será su yugo, | y sus coyundas, cintas de púrpura.
31Como vestido de gloria te la pondrás, | y como corona de júbilo te ceñirás con ella.
32Si quieres, hijo, serás instruido, | si te aplicas totalmente, serás hábil.
33Si te gusta escuchar, aprenderás, | y si inclinas tu oído, serás sabio.
34Acude a la reunión de los ancianos, | y si hay uno que sea sabio, únete a él.
35Escucha con interés toda palabra que viene de Dios, | y que no se te escapen los proverbios agudos.
36Si ves a un hombre prudente, madruga en su busca, | y que tus pies desgasten el umbral de su puerta.
37Reflexiona sobre los preceptos del Señor | y medita siempre sus mandatos. | Él mismo fortalecerá tu corazón, | y te será concedida la sabiduría que deseas.